¿Cómo les fue a las economías europeas en 2020?

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El año pasado, la economía alemana sufrió una caída de 5 % y la francesa provocó la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.

La economía de Alemania, la más grande de Europa, creció un magro 0,1 % en el cuarto trimestre de 2020, afectada por las restricciones para enfrentar la pandemia de coronavirus, según cifras oficiales difundidas este viernes.

La oficina de estadísticas Destatis afirmó que el fuerte rebote de 8,5 % registrado en el tercer trimestre “se vio frenado por las restricciones impuestas ante la segunda ola del virus a finales de año”.

Comparado con el cuarto trimestre de 2019, la economía alemana retrocedió 3,9 %.

Para el conjunto del año 2020, la economía alemana sufrió una caída de 5 %, tal como se había estimado a principios de mes.

Los analistas indicaron que las perspectivas para 2021 son inciertas.

“La resiliencia exhibida en el cuarto trimestre no va a durar”, advirtió Andrew Kenningham, economista en jefe de Capital Economics.

Según el Instituto DIW, la economía germana podría caer 3 % en el primer trimestre de 2021.

Sin embargo, existe alguna esperanza de que la campaña de vacunación comience a contener más adelante en el año el daño provocado por la pandemia de covid-19.

“Podríamos ver un claro rebote en la segunda mitad del año si suficiente gente está vacunada”, señaló Fritzi Kohler-Geib, economista en jefe de KFW bank.

A principios de semana, el gobierno alemán recortó su estimación de crecimiento para 2021 a 3 %, en lugar del 4,4 % estimado anteriormente, a raíz de la persistencia de la crisis sanitaria.

Francia

La pandemia del coronavirus hizo estragos en la economía francesa y provocó en 2020 la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, y eso a pesar de que el desplome no fue finalmente tan malo como se temía.

La caída de 8,3 % del Producto Interior Bruto (PIB) es brutal en comparación con el crecimiento de 1,5 % registrado en 2019, según las primeras estimaciones publicadas este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (Insee).

El Insee y el Banco de Francia anticipaban un retroceso del PIB del 9 %. Y el gobierno preveía una debacle de -11 %.

Pero la economía francesa resistió finalmente mejor al segundo confinamiento, decretado a finales de octubre, y el PIB retrocedió un 1,3 % en el último trimestre del año, contra una estimación de -4% por ejemplo del Banco de Francia.

“Es una sorpresa, ya que en el último trimestre tuvimos seis semanas de confinamiento y tres de toque de queda”, dijo ante la caída Selin Ozyurt, economista de Euler Hermes.

Según esta experta, esto se debió “por una parte a la resiliencia de la inversión privada, pero sobre todo pública, que sostuvo al sector de la construcción, y por otra parte al hecho de que las escuelas continuaron abiertas, lo que permitió a los padres seguir trabajando”.

En este segundo confinamiento, el parón económico fue “mucho más moderado que durante el primero, entre marzo y mayo de 2020”, según el Insee.

El primer confinamiento provocó una caída de 5,9 % en el primer trimestre y 13,7 % en el segundo. La reapertura de la economía permitió un rebote de 18,5 % en el tercer trimestre, antes de la llegada de nuevas restricciones.

Temor por el inicio de 2021

El ministro de Cuentas Públicas, Olivier Dussopt, destacó en Twitter la “capacidad de resistencia y de recuperación” de la economía francesa y la “eficacia de las ayudas ofrecidas” por el gobierno.

Esto no cambia el hecho de que Francia sufrió su peor recesión desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, que se enmarca en las caídas generalizadas registradas en las economías desarrolladas a raíz de la pandemia de covid-19.

La economía de Alemania cayó un 5 % en 2020, la de Estados Unidos un 3,5 % y la del Reino Unido debería hundirse un 11 %. Este viernes se dio a conocer que el PIB de España cayó 11 % el año pasado.

“La economía francesa conoció un golpe inédito, con una hibernación de un cierto número de sectores de la actividad, y el freno de la producción y el consumo”, resume Emmanuel Jessua, economista en el instituto Rexecode.

La epidemia de covid-19 se tradujo en un retroceso del consumo del 7,1 % en todo el año. La inversión retrocedió un 9,8%, las importaciones un 16,7 % y las importaciones un 11,6 %.

Las cifras globales ocultan las disparidades entre sectores. Algunas ramas de la industria así como la construcción se recuperaron bastante bien tras el primer confinamiento.

En cambio, la industria aeronáutica y las actividades vinculadas con los intercambios sociales, como la hotelería, la restauración, las artes y el espectáculo, continúan sufriendo las consecuencias de la epidemia.

Para intentar contener los efectos de la crisis y el aumento de las quiebras y el desempleo, el gobierno desplegó un arsenal de ayudas por más de 300.000 millones de euros en 2020 (unos US$360.000 millones), en sintonía con la orden del presidente Emmanuel Macron de “cueste lo que cueste”.

Esta movilización continuará en 2021, porque a pesar de la progresiva llegada de las vacunas, el agravamiento de la epidemia con la aparición de variantes más contagiosas del virus obligará casi con certeza al gobierno a endurecer las restricciones.

En ese caso, para la economía, “la cuestión pasará por la apertura o no de las escuelas”, según Selin Ozyurt. “Si el primer trimestre conoce una nueva caída del PIB, esto será particularmente preocupante para la expectativa de un regreso para finales de 2022 al nivel previo a la pandemia”, advierte.

España

El Producto Interior Bruto (PIB) de España retrocedió un 11 % en 2020, lastrado por el impacto económico causado por la pandemia del covid-19, según la primera estimación oficial publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La cifra se acerca a la previsión del gobierno español (-11,2 %) y mejora notablemente el pronóstico más pesimista lanzado por el Fondo Monetario Internacional, que auguraba un declive del 12,8 %.

Muy dependiente de sectores como el turismo o la restauración, España se resintió más de la pandemia que otros países desarrollados como Francia (-8,3 %), Alemania (-5 %) o Estados Unidos (-3,5 %).

La cuarta economía de la zona euro se hundió en la primera parte del año debido al estricto confinamiento impuesto en la primavera boreal para frenar la primera ola del coronavirus, que incluyó dos semanas de paralización total de las actividades no esenciales.

El desconfinamiento llevó a una fuerte reactivación, pero la aparición precoz de rebrotes y las consiguientes restricciones para controlarlos frenaron nuevamente el crecimiento.

En el último trimestre, durante el que se impuso un toque de queda en casi todo el país y se limitó la actividad de numerosos negocios, el crecimiento se situó en un 0,4 % intertrimestral.

La pandemia interrumpió seis años de expansión económica en España que, una vez recuperada de la dañina crisis financiera iniciada en 2008, había registrado crecimientos por encima de la media europea.

El descalabro causado por el covid-19 se sintió también en el mercado laboral. Según anunció el INE el jueves, el país terminó 2020 con más de medio millón de desempleados adicionales y una tasa de paro del 16,1 %.

El país fue de los más castigados por el virus en Europa, con más de 57.000 fallecidos y 2,6 millones de casos confirmados.

Polonia

La economía más grande de Europa central y oriental, anunció por su parte la primera caída (-2,8 %) de su PIB desde 1991, según la oficina nacional de estadísticas GUS.

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