4 Jun 2019 - 4:21 p. m.

Con Aguas Claras, EPM impide ingreso de 40 toneladas de basura al río Medellín

La planta de tratamiento demandó un costo de $1,6 billones, con financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$450 millones.

Redacción Economía.

La entrada en operación de Aguas Claras permitrá frenar la llegada al río Aburrá-Medellín más de 140 toneladas diarias de materia orgánica, equivalentes a lo que pueden transportar 10 tractomulas, dijo el gerente de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta.

Dice el informe que con sus plantas San Fernando y Aguas Claras, EPM ya trata en promedio el 84% de las aguas residuales del área metropolitana del Valle de Aburrá. La construcción de la planta demandó una inversión de $1,6 billones, con financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$450 millones.

"Estamos recolectando en promedio el 84% de las aguas residuales del Valle de Aburrá para tratarlas, así evitamos que lleguen con carga completa. Nuestra empresa contribuye con este trabajo a elevar el nivel de oxígeno disuelto en el río a un promedio de 5 mg/l (cinco miligramos por litro), característica de los ríos descontaminados”, dijo el gerente de EPM.

Desde su concepción, la Planta de Tratamiento Aguas Claras es un proyecto sostenible, enfocado no solo en la construcción de infraestructura para el saneamiento del río Aburrá-Medellín, sino también en generar desarrollos urbanísticos y paisajísticos para la comunidad, precisa el informe de la empresa antioqueña.

EPM lleva en su ADN el cuidado del ambiente, como una manera de contribuir al desarrollo y al bienestar de la comunidad. Un legado para las generaciones de hoy y de mañana que la empresa materializa con el cuidado de las cuencas, los bosques y las quebradas, así como la calidad del aire, señala el informe.

La empresa ha trabajado de manera permanente en el saneamiento de las aguas residuales en el área metropolitana del Valle de Aburrá, para lo cual ha construido cerca de 4.600 kilómetros de redes de alcantarillado que conducen las aguas residuales usadas en hogares, comercios e industrias hasta sus dos plantas de tratamiento.

Recuerda la información que la primera de las plantas inaugurada fue San Fernando, ubicada en el municipio de Itagüí,  que entró en operación desde el año 2000. Con San Fernando se inició la primera etapa del programa del saneamiento del río Medellín, reitera EPM.

Aguas Claras es la segunda planta y está localizada en el municipio de Bello. En su diseño se eligieron tecnologías avanzadas, como el sistema de secado térmico para el tratamiento de los biosólidos, que arroja beneficios ambientales y una alta eficiencia en su transporte y disposición final. El biosólido seco puede ser aprovechado para la agricultura, la recuperación de los suelos, como materia prima para la construcción y como combustible de bajo poder calórico, sostiene el informe de prensa.

Destaca el informe de EPM que con la operación de Aguas Claras, todos los habitantes del área metropolitana obtienen beneficios ambientales, así como las poblaciones ubicadas aguas abajo de la planta. De esta forma, no solo se trata el río Medellín, se aporta a los demás ríos principales de Colombia. (Le puede interesar: Procuraduría investigará a directivos de EPM por irregularidades en Hidroituango).

Las obras civiles de Aguas Claras estuvieron a cargo del consorcio hispano-coreano Aguas de Aburrá HHA, integrado por las firmas coreanas Hyundai Engineering and Construction Co. Ltd., Hyundai Engineering Co. Ltd., y por la española Acciona Agua.

La interventoría estuvo a cargo de la Unión Temporal Nippon Koei Sedic. La operación de la planta está a cargo del consorcio Aguas de Aburrá HHA hasta el 19 de octubre de 2019. Después de esta fecha la operación será asumida por Aguas Nacionales, filial del Grupo EPM. (De interés: “Comienza un proceso jurídico largo”: gerente de EPM sobre costos de Hidroituango).

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