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El primer semestre de 2008 no fue el mejor para las pequeñas y medianas empresas (pymes). Problemas estructurales del sector, como atraso tecnológico, dificultad de acceso al crédito, y subcapitalización, se acentuaron significativamente como producto de la revaluación y la desaceleración de la economía local e internacional.
Así lo demuestran los resultados de la última Encuesta de Comportamiento y Opinión de la Pequeña y Mediana Industria que realizan semestralmente Acopi, la Corporación para la Investigación Socioeconómica y Tecnológica de Colombia, CINSET, y la Fundación Konrad Adenauer.
El presidente de Acopi, Norman Correa, señaló que preocupa la reducción en la utilización de la capacidad instalada, pues mientras el año pasado el 41% de los empresarios aseguraron usar entre el 40% y el 60% de dicha capacidad, este año sólo el 30% se mantuvo en ese rango.
Del mismo modo, se identificó, entre los 245 empresarios encuestados, una tendencia a mantener los precios e incluso se reportaron casos en los que se han bajado, lo que para Correa significa un problema serio a mediano plazo, pues menores precios significan menor rentabilidad, que seguramente redundará en liquidación de empresas.
De otra parte, el impacto del aumento en las tasas de interés, es evidente en la disminución en el acceso al crédito, el retraso en el cumplimiento de obligaciones, la búsqueda de recursos extrabancarios y la dificultad para acceder a capital de largo plazo. Al respecto, Correa señaló que aunque no duda de la veracidad de las cifras de los bancos, que muestran mayor colocación de recursos en el segmento Pyme, estos siguen siendo insuficientes.
Asimismo, manifestó que, parte de las dificultades con el sector bancario obedecen a que las entidades financieras tienden a estigmatizar a los empresarios para restringir los créditos. De modo que un empresario pyme, por su tamaño, representa cartera riesgosa, y en esa medida debe pagar créditos costosos, pasando por alto que “la pyme es muy cuidadosa con su crédito”, dice el vocero gremial. El dirigente también mencionó casos en los que los bancos ofrecen reliquidación de deudas a la Pyme a un costo de DTF +17, mientras a una gran empresa le cobran DTF +5 o 6.
En materia de sectores, la mayor afectación se ha percibido entre los textileros, confeccionistas y empresarios del cuero y sus manufacturas. Para el presidente de Acopi, los empresarios han optado por disminuir turnos y suspender la contratación de satélites, que, en muchos casos operan como empresas familiares: “Si uno lograra inventariar, cuántos empleos generados por satélites se han perdido, seguramente superarían el número de empleados de una de las grandes fábricas”.
De otra parte, aunque Correa agradeció en nombre del gremio las ayudas otorgadas por el Gobierno a los exportadores, las calificó como “complicadas” (refiriéndose a los CERT laborales), dados los problemas que se han presentado en su reglamentación y en la realización de los pagos.
Pero a pesar de las dificultades, el segmento de los pequeños y medianos industriales sigue en pie, acostumbrado a resistir los vaivenes de la economía. El 54% de los encuestados esperan un mejor segundo semestre, que perseguirán reduciendo el endeudamiento, diversificando sus mercados y modernizando su maquinaria.