Día sin IVA: ¿Todo transcurrió con normalidad?

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La primera jornada de los días sin IVA fue un retroceso en la adopción de protocolos de bioseguridad y medidas de distanciamiento social, a pesar de que los resultados económicos apuntan a ser muy positivos.

En palabras del Gobierno, dichas y repetidas durante días por el presidente Iván Duque y las cabezas de instituciones como la DIAN, el Ministerio de Comercio y gremios de empresarios y comerciantes, el primer día sin IVA se convertiría en la piedra angular de la reactivación económica durante la pandemia por el COVID-19.

Según José Andrés Romero, director de la DIAN, en el primer día sin IVA (con corte a las 5:00 p.m.) los datos recabados llevaban a proyectar ventas por más de $5 billones en el comercio nacional; los movimientos a través de plataformas electrónicas crecieron ocho veces.

De acuerdo con José Manuel Restrepo, ministro de Comercio, Industria y Turismo, las ventas de hoy representan un crecimiento de seis veces por encima de los volúmenes registrados en un día normal durante la pandemia y de entre 30 % y 70 % frente con respecto al año anterior.

Pero a pesar del optimismo de autoridades y empresarios, la imagen de este día que probablemente más quedará en la memoria colectiva es la de locales comerciales abarrotados de gente comprando electrodomésticos. ¿Cuáles son los días del distanciamiento social? A juzgar por algunas de las imágenes de este viernes, no parecen ser estos.

Al final de la tarde, durante la alocución presidencial diaria, el Gobierno dio un parte de tranquilidad: hubo problemas en lugares específicos, pero en general la jornada transcurríó en calma.

Según Restrepo, se presentaron 85 aglomeraciones en los 73.000 establecimientos de comercio habilitados para el día. “Esto significa que en 99,8 % de los comercios se cumplieron los protocolos de bioseguridad”. De acuerdo con el general Óscar Atehortúa, director de la Policía, se desplegaron 17.000 uniformados del modelo de vigilancia por cuadrantes. Durante una primera intervención a medio día para dar un balance preliminar, el uniformado llegó a afirmar que “la jornada transcurre son suma normalidad”.da transcurre son suma normalidad”.

Normalidad es una palabra volátil en estos días ya de por sí inciertos y azarosos.

En medio de la tranquilidad descrita por las autoridades nacionales, la sede Venecia de Alkosto (en Bogotá) debió ser cerrada por no cumplir con las medidas de distanciamiento social ordenadas para mitigar la expansión del coronavirus.

En este comercio, según lo descrito por la Secretaría de Gobierno de la capital, no se estaban cumpliendo con las medidas de bioseguridad, tampoco había un control efectivo de aglomeraciones y distanciamiento en los ingresos.

Mientras miles de consumidores hacían largas filas, o entraban casi a codazos en grandes superficies para llevarse electrodomésticos (la categoría con mayor demanda, según los reportes oficiales), la Organización Mundial de la Salud (OMS) advertía este mismo viernes que el mundo entró en una “fase peligrosa” de la pandemia del coronavirus con el desconfinamiento.

El balance de la jornada también dejó sinsabores en varias de las principales ciudades del país. En Cali, por ejemplo, funcionarios de la Alcaldía tuvieron que cerrar un almacén de la cadena Alkosto, ubicado en el sur de la ciudad, debido a la asistencia masiva de ciudadanos y ante el incumplimiento del distanciamiento preventivo y de los protocolos establecidos por las autoridades. El lugar fue cerrado y evacuado, y el alcalde Jorge Iván Ospina ordenó que se mantuviera el cierre ante la falta de responsabilidad del establecimiento. “No correremos riesgos para con la vida y la salud”, sostuvo el mandatario, quien antes de que comenzara la jornada había manifestado su inconformismo con la medida. “No es ortodoxo que en plena pandemia se tenga un día sin IVA. Pero ante la circunstancia y oportunidad de ley, invito a que los centros comerciales brinden servicios el mayor tiempo posible con medidas de bioseguridad extremas”.

En la misma vía se pronunció el alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, quien dejó claro que como su administración no promovió el día sin IVA, las restricciones establecidas en el pico y cédula se mantuvieron y las patrullas COVID fueron las encargadas de atender los reportes de aglomeraciones. En la capital del Atlántico se reportaron largas filas y tumultos a las afueras de los almacenes, precisamente en momentos en que la ciudad trata de detener los contagios que se han multiplicado en los últimos días y que ascienden ya a 7.251 casos.

En Medellín, por su parte, la administración local adoptó medidas especiales: el comercio se mantuvo abierto, el Metro quedó con horario extendido hasta las 12:00 de la medianoche y el sistema público EnCicla prestó servicio hasta las 11:30 de la noche. Aun así, desde la madrugada se reportaron filas en los establecimientos.

De acuerdo con el director general de la Policía Nacional, Óscar Atehortúa, a lo largo de la mañana se recibieron llamados de solicitud de presencia de la policía en Pereira, Bucaramanga y Bogotá, y solo en esa primera parte de la jornada se impusieron 550 comparendos en todo el país. Una cifra que, según el uniformado, no es representativa comparada con días normales.

Claudia López, alcaldesa de Bogotá, dijo a través de Twitter que “Sitios cerrados y sin buena ventilación son los de mayor riesgo de contagio. ¿Subir las ventas y bajar las vidas? ¡Qué insensatez! ¡No cuidan y sí dañan”.

¿La cuarentena a la caneca?

Después de 100 días de aislamiento con reactivaciones económicas puntuales, la estampida de consumidores en el día sin IVA se lee, en opinión de expertos, como un “agotamiento del confinamiento y del discurso epidemiológico”, como escribió en Twitter Claudia Vaca, farmacoepidemióloga y profesora de la Universidad Nacional.

“Esto demuestra la falta de estrategia del Gobierno. Si mira otros países, se habla de fases de apertura, y cada fase tiene una serie de medidas con un objetivo claro. Creo que aquí no existe. Como colectivo no tenemos una meta clara. Como no hay vocación hacia una estrategia colectiva, sino que se actúa y decide día a día, no tenemos un norte claro. El mensaje del Gobierno es que cada vez podemos flexibilizar más, están transmitiendo un mensaje de tranquilidad excesiva minimizando el riesgo cuando los datos dicen lo contrario. La salud pública no se trata de prohibir, pero sí de administrar el riesgo”, dijo Johnattan García Ruiz, investigador de salud pública en Dejusticia y profesor de la U. de los Andes.

Para Rodrigo Uprimny, columnista de este diario e investigador de Dejusticia, “el Gobierno podía, por decreto de emergencia, quitar el día sin IVA. Pero lo mantuvo mientras flexibilizaba cuarentenas y en pico de contagios. Difícil pensar en una decisión más irresponsable por varias razones”, escribió el académico en Twitter. Para Uprimny esta jornada envía un mensaje conflictivo, porque “si el Gobierno flexibiliza la cuarentena y mantiene el día sin IVA, el mensaje es que la pandemia está controlada y la cosa no es grave. ¿Puede uno extrañarse que las personas no asuman con seriedad el distanciamiento social si el Gobierno da esos mensajes?”.

Una medida conflictiva

La idoneidad de los días sin IVA (aún quedan dos más: julio 3 y 19) ha sido cuestionada en su componente económico. De acuerdo con datos aportados por el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, la jornada les devuelve a los consumidores medio billón de pesos, cuando los colombianos aportan unos $50 billones en IVA por año.

Las críticas contra los días sin IVA vienen de tiempo atrás, cuando no había coronavirus y la jornada apenas era una propuesta. En su momento, Gustavo Cote, exdirector de la DIAN, aseguró que “el comercio no se va a reactivar con tres días sin IVA. Se incentiva cuando la gente tenga empleo y pueda adquirir bienes, pero la propuesta no resuelve nada de eso. Suena más demagógica que cualquier otra cosa”.

Según el Comité Consultivo de la Regla Fiscal, el déficit fiscal del país será de 6,1 % del PIB para 2020; durante la crisis de 1999, esta cifra llegó a 5,5 %. “Si el Gobierno se queja de falta de recursos, ¿por qué renuncia al IVA en estas circunstancias cuando el día sin IVA es un riesgo sanitario mayor? Repito: difícil pensar en algo más irresponsable que lo hecho por el gobierno Duque hoy”, recalcó Uprimny a través de Twitter.

Varios gremios de la producción cerraron filas alrededor de los días sin IVA, a la vez que hicieron un llamado a la responsabilidad ciudadana. Julián Domínguez, presidente de Confecámaras, aseguró que “dado que son tres días en donde no se aplicará el IVA, es necesario entender que es responsabilidad de todos protegernos, pero también permitir que la reactivación de las empresas y de la economía nacional se siga fortaleciendo. Esta importante iniciativa del Gobierno Nacional es un impulso al bienestar colectivo y no puede ser empañada con situaciones que pongan en riesgo este objetivo”.

“Hemos hecho recorridos y vemos que la gran mayoría de grandes superficies y supermercados están cumpliendo las medidas. Pero en algunos establecimientos su capacidad llegó al límite y se ven aglomeraciones”, dijo en la mañana del viernes Juan Esteban Orrego, director Bogotá-Cundinamarca de Fenalco.

Según Camilo Herrera, experto en consumo y fundador de la firma Raddar, “no en todos los comercios se vieron estos efectos ‘manada’. Algunas de las grandes cadenas que están en centros comerciales tuvieron un fenómeno diferente y más ordenado, lo mismo que locales de ropa y deportes. No fue un fenómeno general”.

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