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El dólar cerró su cotización al alza, al registrar COP 3.199, un alza de veintidós pesos frente a la jornada del viernes (COP 3.177), y una variación de 3 % si se compara con una semana atrás (COP 3.103).
La Tasa Representativa del Mercado (TRM) permanece en COP 3.192, fijada por la Superintendencia Financiera.
Los precios mínimo y máximo se ubicaron en COP 3.169 y 3.201, respectivamente. Por su parte, el promedio fue de COP 3.192.
¿Qué está moviendo al dólar?
Para comprender las fluctuaciones del mercado, vale la pena destacar que la cotización del peso colombiano suele responder a factores externos y locales. Entre los primeros están la evolución global del dólar, las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y el comportamiento del precio internacional del petróleo, relevante para Colombia por el peso de sus exportaciones de crudo.
En esta ecuación, el valor del Brent es clave, pues es uno de los principales productos de exportación colombiana y si el valor es elevado, entran más divisas al país y ello puede contribuir a que caiga el valor de la divisa. Y esta semana, el barril ha estado cerca de USD 100, lo que amplía la entrada de divisas en Colombia.
La tasa local continúa en un techo de 12 %, fijada por el Banco de la República, frente a niveles más bajos en EE. UU., lo que atrae flujos de capital hacia activos en pesos, un movimiento conocido como "carry trade". Asimismo, los mayores ingresos por turismo también han contribuido a la oferta de dólares.
Aunque hay preocupaciones respecto a un nuevo ciclo de subidas de tasas de interés en el mundo.
La Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, decidió el miércoles por unanimidad aumentar sus tasas de interés para contener la inflación, una medida esperada por los mercados financieros pero resistida por el presidente Donald Trump. La FED no había vuelto a subir sus tasas de referencia, que orientan los costos de endeudamiento, desde mediados de 2023. Ahora se incrementaron un cuarto de punto, hasta situarse en un rango de entre el 3,75 % y el 4 %.
Recientemente, también el Banco Central Europeo elevó sus tipos y advirtió que las perspectivas siguen siendo inciertas, lo que mantiene abierta la posibilidad de un nuevo endurecimiento de su política monetaria.
Al otro lado de la balanza, los riesgos incluyen una inflación anual de 6,24 %, lo que obliga a mantener tasas altas y complica nuestra política monetaria; el riesgo fiscal, que pasará por el camino pedregoso de una reforma fiscal tras la aprobación del monto presupuesto por el Congreso y eventos externos, como la escalada en Medio Oriente, que podría subir el precio del petróleo y disparar la inflación, pero también aumentar la aversión al riesgo.
La moneda local sobre el dólar
Por ahora, los inversores de los mercados emergentes se decantan por la deuda soberana en moneda local, ya que el aumento vertiginoso de los rendimientos de los bonos del Tesoro de reduce el atractivo de los bonos de países en desarrollo denominados en dólares.
Detrás de esta estrategia se encuentran valoraciones atractivas y el potencial de obtener beneficios mediante operaciones de carry trade, en las que los inversores piden prestado en divisas de bajo rendimiento para invertir en activos de mayor rendimiento.
Esta preferencia se refleja en los flujos de fondos, el posicionamiento y el rendimiento relativo. Un indicador de Bloomberg sobre la deuda de mercados emergentes nacionales ha superado a un índice de bonos denominados en dólares en más de tres puntos porcentuales desde finales de junio, lo que supone el mayor rendimiento trimestral desde 2022.
El mercado podría verse afectado tras la subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal y las señales de que podría volver a hacerlo. Un nuevo repunte del dólar podría alejar a los inversores de los activos de mercados emergentes, como la deuda en moneda local.
«Las valoraciones actuales nos llevan a preferir la deuda en moneda local a la deuda en moneda fuerte en esta etapa del ciclo», le dijo Diliana Deltcheva, directora de deuda de mercados emergentes de la firma de inversión holandesa Robeco, a Bloomberg. Los mercados locales siguen ofreciendo un abanico más amplio de oportunidades, mientras que la reducción de los diferenciales para los bonos en moneda fuerte «parece cada vez más limitada», añadió.
Deltcheva también afirmó que Latinoamérica ofrece altos rendimientos reales y sigue estando en una posición sólida para atraer capital.
El dólar sigue siendo un punto de inflexión clave para el mercado, con los bonos en moneda local de los mercados emergentes moviéndose cada vez más en dirección opuesta al dólar. La correlación a 120 días entre un indicador de Bloomberg de estos valores y el Índice Bloomberg del Dólar Spot se sitúa en torno a -0,51, el nivel más negativo en aproximadamente un año. El índice del dólar subió un 1,1 % la semana pasada, el mayor incremento desde principios de junio.
Dicho esto, las monedas de los países en desarrollo han ofrecido un respiro a los inversores. Con un aumento del 3,7 % en 2026, el índice MSCI de divisas de mercados emergentes se encamina a su segundo año consecutivo de ganancias.
Mientras tanto, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años de referencia subió al nivel más alto en casi dos décadas antes de la subida de tipos de la Reserva Federal la semana pasada, profundizando una venta masiva de bonos a nivel mundial que se prolonga desde hace meses y que fue provocada por la preocupación ante la persistente inflación, el elevado gasto público y el endeudamiento masivo de las empresas para financiar el desarrollo de la inteligencia artificial.
Un nuevo aumento en los rendimientos estadounidenses podría intensificar la presión sobre los bonos de mercados emergentes denominados en dólares, cuyas valoraciones están directamente expuestas a las fluctuaciones de los bonos del Tesoro.
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