El futuro de los viajes en la era del COVID-19

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La reducción de los gastos en viajes, tanto de negocios como de placer, pone a la industria de US$1.700 en riesgo.

El impacto de la estancada industria de los viajes, que representa 10 % de la economía global, puede llegar a los rincones más remotos del mundo. Cada vez que una persona realiza un viaje, desencadena un efecto dominó del consumo que dirige dólares a aerolíneas, hoteleros, dueños de restaurantes, taxistas, artesanos, guías turísticos y comerciantes, por nombrar algunos. En total, la industria del turismo emplea a 300 millones de personas. Especialmente en los países en desarrollo, estos trabajos pueden representar una forma para salir de la pobreza y oportunidades para la preservación cultural.

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Ahora un tercio de todos los trabajos de turismo están en riesgo, las aerolíneas de todo el mundo dicen que necesitan alrededor de US$200.000 millones en rescates y la reducción de los gastos en viajes, tanto de negocios como de placer, pone a la industria de US$1.700 en riesgo.

Si bien las órdenes de confinamiento varían de un país a otro y dentro de los mismos países, todos concuerdan en un aspecto de la recuperación: los viajes internacionales estarán entre los últimos sectores en reactivarse. ¿Cómo será el sector de los viajes en el corto plazo y cómo evolucionará para siempre? Esas son preguntas que nos afectan a todos, ya sea que tengamos ganas de volver al trabajo o simplemente de salir.

¿Por qué es importante?

Puede que no sepamos mucho sobre cuándo será seguro volver a viajar internacionalmente, o cuánto tiempo después de eso los países comenzarán a levantar las restricciones de viaje. Lo que sí sabemos es que los viajes serán, en esencia, diferentes en el lugar de destino.

Las aerolíneas, los aeropuertos, las líneas de cruceros y los hoteles deberán desarrollar y adherirse a nuevas pautas sobre distanciamiento social, limpieza y servicio de alimentos. Será esencial la transparencia, que no ha sido la mejor característica de la industria: piense en las pólizas de seguro de viaje ineficaces y las reglas crípticas de protección de pasajeros. Y las compañías necesitarán cambiar los precios para acomodar a menos pasajeros a la vez, lo que podría hacer que sus vacaciones de verano sean una propuesta costosa, si es que eso llega a suceder.

Observe a los más ricos para ver hacia dónde va el futuro de los viajes no esenciales. Pueden evadir muchos de los puntos críticos después de la pandemia, ya sea a través de la aviación privada o la reserva de hoteles completos que excluyen la necesidad de un espacio compartido. Las soluciones que pueden comprar con su dinero pueden resultar escalables y sus solicitudes pueden reflejar una amplia percepción de los consumidores, aunque incluso los más ricos se verán limitados a los viajes nacionales en el futuro cercano.

Hasta que eso cambie, todos podemos soñar despiertos. De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud, simplemente planear un viaje futuro puede provocar una alegría inconmensurable. Y si nos aventuramos y ahondamos más, podemos recordar el poder de los viajes, no solo para generar miles de millones de dólares cada día, sino también para apoyar a los negocios de nuestro vecindario, forjar conexiones interculturales y acercarnos a aquellos que amamos.

Sector de aviones privados repunta antes que en crisis de 2008

Sin embargo, algunos sectores dan señales positivas, tal es el caso de la aviación privada, que se está recuperando más rápidamente de la pandemia de coronavirus que de la recesión de 2008, un golpe del que nunca remontó por completo.

La perspectiva de una recuperación en forma de V en los vuelos de aviones privados está respaldada por una base más pequeña de clientes que se mantuvieron leales durante una década de reducción de costes corporativos. Los operadores de aviones privados y los fabricantes de aeronaves esperan ganar nuevos clientes que necesitan una alternativa a las rutas comerciales reducidas y quieran evitar el mayor riesgo de infectarse con el virus en aeropuertos y aviones atestados de pasajeros.

El impacto pleno de la actual recesión quedó retrasado por una ola inicial de vuelos privados en febrero y principios de marzo, cuando los clientes se apresuraron a contratar servicios para esquivar los cierres por el covid-19. Ahora la industria quiere recuperarse más rápidamente que las aerolíneas comerciales a medida que las empresas comienzan a reanudar la actividad, dijo Mike Silvestro, responsable ejecutivo de Flexjet, que proporciona servicios de vuelo con una flota de 160 aviones privados.

Los primeros números son alentadores. Se espera que los vuelos privados registren una caída de un 27 % este mes respecto al año anterior y que se recuperen a niveles previos a la pandemia en un año, dijo Travis Kuhn, vicepresidente de análisis de mercado de Argus International, que proporciona datos de aviación. Los vuelos cayeron hasta un 72 % en abril y un 49 % en mayo.

Entretanto, la cantidad de pasajeros de aerolíneas comerciales se desplomó un 90 % en mayo, según la Administración de Seguridad del Transporte. Los operadores ya están advirtiendo a los inversores que es posible que la demanda no vuelva a los niveles previos al virus durante años. Las aerolíneas se están contrayendo para sobrevivir, lo que significa que habrá menos vuelos y opciones para los viajeros.

Los aviones privados se consideran el equivalente en la aviación a conducir un automóvil personal en lugar de tomar el tren. Eso proporciona un factor de seguridad que podría convertirse en un punto de venta clave, según Eric Martel, líder del fabricante de aviones pequeños Bombardier Inc.

“Es una reflexión que estamos teniendo, si el COVID-19 generará claramente nuevas necesidades”, dijo Martel en mayo. “Los aviones de negocios se convierten probablemente en una solución más segura que los aviones comerciales”.

“Va a ver una nueva ola de pasajeros de aviones de negocios que dan el salto de la aviación comercial a la privada, y vamos a ver compras de aviones por primera vez”, dijo Neil Book, director ejecutivo de Jet Support Services Inc., que tiene contratos de mantenimiento para unos 2.000 aviones privados.

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