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“Me tocó nacer y crecer en un barrio donde las oportunidades las esconden y en donde pareciera que las calles y las amistades te invitaran a diario a coger el camino fácil. De las primeras cosas que entendí en la vida es lo fundamental del amor, lo menciono porque el amor de mis viejos hizo que los malos ejemplos y la falta de dinero para una universidad fueran superados con temple, verlos a ellos trabajar de sol a sol para sacarnos adelante a mi hermana y a mí me ha dado absolutamente todo lo que he necesitado para sacar adelante mi emprendimiento, No ha sido fácil, pero no hay nada suficientemente difícil porque tengo la determinación necesaria para lograr mi sueño.
Decidí traer un delicioso postre originario de la península de Yucatán, en México, que se trata de un rollito de masa delgada, crocante y rellena originalmente de queso holandés y de diferentes ingredientes dulces. En la actualidad ofrecemos rellenos de fresa, kiwi, durazno, jamón de pollo y de cerdo que puede aderezarse con sabores como la salsa pesto, napolitana y la exquisita textura del arequipe y la leche condensada, entre otros“. ¿Cuál es su historia? Aquí la cuenta Leonardo Márquez, la cabeza de esta idea de negocio, en nuestra sección de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos:
1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
28 años, Ingeniería
2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
La idea nace por dos motivos, el primero, relacionado con un viaje a México, donde las marquesitas son una tradición. Era difícil pensar que en Bogotá, donde hay un sinnúmero de restaurantes con influencia mexicana, no existiera uno con esta delicia de postre, así que decidí arriesgarme a ser el primero en traerlas; y el segundo, tiene que ver con un reto personal, siempre han estado presentes en mí las ganas de crear algo gigante, y luego de 6 años intentándolo en el mundo de la construcción, con más altibajos de los que hubiera querido, decidí intentarlo ahora con algo totalmente distinto.
3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Como se deben desarrollar todos los sueños: con determinación, constancia, disciplina y un amor que se desborde. Los momentos de crisis deben marcar un punto de inflexión, yo decidí tomar una situación difícil que atravesaba como impulso para crear y seguir soñando. Sacrifiqué un par de cosas y le dediqué una gran parte de mi tiempo a esto. Sería imposible estar donde estamos ahora sin el soporte de mi familia, mi pareja y mis amigos.
Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
Hace más de 6 años emprendí en el mundo de la construcción sin mucho más que la liquidación de mi primer trabajo, fue un camino difícil pero lleno de aprendizaje. Logré construir un capital que desapareció casi por completo hace un año por la crisis económica del sector y malas decisiones, con el dinero que quedó decidí jugármela por este nuevo emprendimiento gastronómico.
5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
En lo personal, estoy logrando una vez más demostrarme que la mejor opción siempre será intentarlo, que de tanto creerlo y trabajar para lograrlo, los resultados llegarán. Por otro lado, la comida tiene el superpoder de generar emociones, trabajar día a día en nuestro negocio nos hace darnos cuenta de cómo podemos entregar felicidad en una cajita, vemos como nuestros clientes se sientan a compartir, nos piden marquesitas para reglar a su pareja, familia y amigos. Comprendemos que al entregar una marquesita, nuestro amor se produce en estos momentos, por lo que hemos trabajado con esfuerzo para lograr que estos sean valiosos cada instante.
6. ¿Soy feliz?
En el día a día me estreso, hay momentos de tristeza, de impotencia y de decenas de emociones, los sentimientos de un emprendedor se mueven como en una montaña rusa, pero con algo de fortaleza mental nada de esto se siente mal, todo lo contrario, tengo la enorme dicha de ser feliz, tengo los mejores viejos que la vida me podría dar, una novia como sacada de un cuento, una hermana que ha sido ejemplo, unos amigos más reales que la vida, vivo en la mía, dependo de mí mismo y tengo la tranquilidad de nunca pasar por encima de los sueños de otro, no puedo pedir nada más. Además, no creo que se pueda vivir feliz con miedo al fracaso.
7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
No lo vendería en la totalidad, pero de hecho el futuro al que le apuntamos es al de un modelo franquiciado.
8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Me tocó nacer y crecer en un barrio donde las oportunidades las esconden y en donde pareciera que las calles y las amistades te invitaran a diario a coger el camino fácil. De las primeras cosas que entendí en la vida es lo fundamental del amor, lo menciono porque el amor de mis viejos hizo que los malos ejemplos y la falta de dinero para una universidad fueran superados con temple, verlos a ellos trabajar de sol a sol para sacarnos adelante a mi hermana y a mí me ha dado absolutamente todo lo que he necesitado.
Emprender no ha sido fácil, pero no hay nada suficientemente difícil con la determinación necesaria para lograrlo.
9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Tener un emprendimiento exitoso es solo uno de mis sueños, puedo decir que ese lo estoy cumpliendo, aunque estemos hasta ahora empezando. Tengo otra lista de sueños personales, algunos ya cumplidos y otros esperando a que vaya por ellos.
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10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Con respecto a La Marquesita, sigue de todo. Nuestro primer gran reto es consolidar el producto de tal forma que se convierta en uno de consumo masivo, luego de eso y en un futuro muy cercano esperamos tener nuestro segundo punto físico con una capacidad de producción mayor, lo siguiente será establecer un modelo franquiciado de confianza y expandirnos hasta donde nos dé.
11. ¿Mi emprendimiento es escalable?
Claro que lo es. De hecho, nuestro primer punto físico es el primer escalón de un largo camino. Estamos experimentando con productos complementarios, queremos llevar la marca a muchos puntos de Bogotá, y luego del país.
12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
En un futuro mediano, cualquier persona interesada y que cumpla con las condiciones, podrá adquirir una franquicia.
13. ¿Qué no volvería a hacer?
Sin duda que emprender sin capital, cómo me tocó la primera vez, es un reto inmenso y espero no tener que pasar por ahí de nuevo. Por lo demás, no puedo elegir qué errores no cometer, pero trabajo para que no sean los mismos que ya cometí antes.
14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Nada me ha inspirado más en la vida que ver a mi viejo salir de madrugada, sin importar si llueve o no, a instalar algún aviso en alguna parte de la ciudad para darnos de comer, ver a mi mami levantarse todos los días a las 4:30 a. m. y acostarse 17 horas después sin haber dejado de trabajar ni un minuto. Claro que en el mundo de los emprendimientos y de los negocios hay gente muy tesa, pero para mí nadie es más teso que ellos dos, esa determinación, disciplina y amor por todo lo que hacen, es el mejor ejemplo para mí.
15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
Más que fracasar, he atravesado momentos de crisis y nunca ha sido una opción tirar la toalla, más bien lavarla, ponerla al sol un par de días, volverla a colgar renovada y seguir.
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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
En años anteriores estuve en las capacitaciones que ofrece la CCB, por ahora no estoy en ningún grupo o red de apoyo.
17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Estoy seguro de que las cosas bien hechas trascienden, en lo que hago día a día está el mensaje implícito de salir del molde, de romper las rutinas y estereotipos que nos ha impuesto la sociedad. Saltar al vacío y vivir nuestra propia vida es algo que todos deberíamos intentar, si hay algún mensaje que me gustaría dejar, sería ese.
18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
Hay cuatro pilares fundamentales en mi vida. Mi familia (incluida mi pareja y mis amigos), el deporte, la música y los emprendimientos. En 10 años quiero que ellos sigan siendo mis pilares pero que estén más consolidados. Abandoné temporalmente lo que más amo hacer en la vida que es tocar batería para jugármela toda para emprender. Así que mi deseo es lograr consolidar La Marquesita como una de las franquicias más importantes a nivel nacional, poder tener tiempo para regresar a la música, compartir, viajar con mi familia y seguir jugando fútbol aficionado cada fin de semana.
19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Mi familia, mi pareja y mis amigos son el motor de este carro porque sin ellos no me muevo. Además han sido soporte, inspiración y apoyo. Los amo y estoy seguro de que sin ellos nada de esto existiría.
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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Con todo el amor del mundo, que lindo que a todos nos vaya bien, que los que llevamos un poco más de camino marquemos los baches para que otros no caigan en ellos.
21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Nuestro equipo lo conforma Lina, mi novia y amiga, es la esencia de la marca, la cara linda y la energía mágica, la que lidera el día a día esté o no esté en él punto. Si nuestros clientes tienen una experiencia única es gracias a ella. También está Vane, una persona increíble con unas ganas de salir adelante que la hacen trabajar con todo el amor posible, ella es la encargada de la producción de las marquesitas y de prácticamente todo en la cocina, además, no hay día que no nos haga reír con sus ocurrencias.
Los fines de semana nos apoya mi familia, principalmente mi hermana que deja de ser odontóloga por unos días para ponerse el delantal y dejarlo todo en la cocina.
22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
La vida me ha enseñado a ir de frente, a no tener miedo a fracasar y a entregarlo todo siempre. Jamás me rendiré mientras esté vivo y considero eso como un sello.
23. ¿Qué he aprendido de todo esto?
A vivir se aprende todos los días, pero a vivir feliz a pesar de los altibajos del camino se aprende emprendiendo. Hay que gozarse el camino incluidos los momentos de tristeza, hay que reír, llorar, fluir, y aprender a disfrutar todo eso.
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