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“La idea de negocio de La Gofrería nace en Barranquilla con dos socias que montaron este negocio en un local que quedaba al lado de mi edificio en la ciudad de Barranquilla. Yo era la clienta número 1 de ellas, todos los días le pedía un gofre para después de mi almuerzo. Luego llegó la pandemia y se vieron obligadas cerrar el negocio, a mi esto me dolió bastante y no fue sino 2 años después, cuando había ahorrado lo suficiente, que me decidí a invertir en un negocio. Recordé La Gofrería e inmediatamente me puse en la tarea de encontrar a las dueñas del negocio; las terminé localizando por Instagram e inmediatamente les envié un mensaje al DM, me respondieron.
A pocos meses pero pudimos concretamos una reunión virtual y así fue como finalmente llegamos a un valor y pude comprarles el negocio, no sin antes realizar un estudio de mercado para saber qué cambios le iba a dar y así evitar cometer los mismos errores de quienes fueron sus primeras dueñas”, así comienza a narrar la historia de su negocio María Fernanda Rueda en 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos. Ella pasó por nuestra sección y nos contó cómo su negocio se ha abierto paso en los paladares colombianos.
1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
María Fernanda Rueda, 26 años, Derecho, especialización en Derecho Médico en La Universidad Externado.
2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
La idea de negocio de La Gofrería nace en Barranquilla con dos socias que montaron este negocio en un local que quedaba al lado de mi edificio en la ciudad de Barranquilla. Yo era la clienta número 1 de ellas, todos los días le pedía un gofre para después de mi almuerzo. Luego llegó la pandemia y se vieron obligadas cerrar el negocio, a mi esto me dolió bastante y no fue sino 2 años después, cuando había ahorrado lo suficiente, que me decidí a invertir en un negocio. Recordé La Gofrería e inmediatamente me puse en la tarea de encontrar a las dueñas del negocio; las terminé localizando por Instagram e inmediatamente les envié un mensaje al DM, me respondieron. A pocos meses pero pudimos concretamos una reunión virtual y así fue como finalmente llegamos a un valor y pude comprarles el negocio, no sin antes realizar un estudio de mercado para saber qué cambios le iba a dar y así evitar cometer los mismos errores de quienes fueron sus primeras dueñas.
Para mí lo más importante era que las personas se familiarizaran con la idea de que en La Gofrería manejamos la auténtica receta Belga de Gofres y que en Colombia se podría vivir esta experiencia sin necesidad de viajar hasta Bélgica. Este postre típico, que se comercializa en muchos lugares de Europa, ya tenía la oportunidad de darse a conocer en nuestro país, y hasta el día de hoy no ha parado de ser un deleite para todos nuestros clientes.
Nuestro producto tiene un ingrediente principal llamado azúcar perlada, lo importamos desde Bélgica, y es la magia del sabor por le da una cobertura crocante al gofre y una suavidad completamente deliciosa. Esa es la diferencia más importante entre un waffle normal americano y el gofre belga.
3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Mi idea siempre fue enumerar todas las fallas que se había tenido con los socios anteriores y buscarles la mejor solución.
Lo primero es que la receta siempre fuera la misma, no le cambiamos absolutamente nada, fue la receta que gustó en Barranquilla y que le dio éxito. Lo segundo que se tuvo en cuenta fue cambiarle toda la imagen de marca y volverla más comercial, como emprendedores entendemos que un negocio es como un hijo: se le da nombre y se le forma una personalidad y lo tercero fue escoger un buen personal para trabajar con nosotros. Así fuimos construyendo lo que tenemos hoy y seguimos aprendiendo.
Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
Tuve que llevarle la propuesta a inversionistas, les mostré números, rentabilidad, les expuse la idea del negocio y mediante un estudio de mercado lograron ver su viabilidad, de esta forma se motivaron a invertir en mi idea de negocio que siempre confié en que sería un éxito.
5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
Considero que estoy logrando aportar a la gastronomía de nuestro país, con mi idea busco incluir al mercado colombiano en una experiencia que solo se pude vivir si viajas a Bélgica; en La Gofrería podrás experimentarla estando en Colombia. Además puedo hablar un poco desde mi experiencia personal y he logrado estabilidad laboral, de esta forma aseguro mi futuro laboral, no tengo que estar esperando que una empresa me contrate, yo misma estoy creando mi futuro y mi libertad financiera.
También contribuyo ayudando a la economía de varias familias colombianas creando empleo.
6. ¿Soy feliz?
Claro que sí, soy demasiado feliz. Estoy aportando a generar empleo, crecimiento financiero en mi país y lo confirmo con cada acción que realizo para este proyecto, nada me cuesta todo lo hago con la mejor voluntad.
7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
En estos momentos no me encuentro interesada en vender la empresa, pero siempre estoy abierta a escuchar cualquier oferta que me ayude a expandirme, quisiera abrir varios puntos en distintos lugares del país y para esto requiero una gran inversión.
8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Emprender es tener claro que no tienes nada seguro, no sabes si vas a tener éxito e inmediatamente te va a ir bien o si será un éxito progresivo, existe un gran temor de perder el dinero que se invierte, pero estoy segura que cualquier negocio puede llegar a ser exitoso, debemos aprender a escuchar al negocio esto es de un aprendizaje diario, cuando emprendes, simplemente no hay descanso, sin embargo, como les decía, cuando estás construyendo algo propio no hay mejor motivación.
9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Hasta ahora estoy cumpliendo uno de mis tantos sueños, creo que la vida es de propósitos, siempre se está en la búsqueda de cumplirlos, quisiera que el negocio anduviera solo y ya no estar tan ligada a él, pero todo es un proceso y ahí es donde estoy en este momento, viviendo el proceso.
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10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Mi propósito con La Gofrería es expandirme y como adelanto les cuento que dentro de muy poco voy a incluir las masas congeladas para que las personas puedan prepararlos en casa- También quisiera entrar a los grandes supermercados de cadena con mi gran producto, algo que se podía considerar como La Gofrería To Go.
11. ¿Mi emprendimiento es escalable?
Por supuesto, iniciamos con la masa dulce, luego sacamos la salada y dentro de poco estaremos vendiendo la masa saludable y todo lo que se pueda sacar; la idea es ir innovando al paso que nuestros clientes nos demanden.
12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
Creo que la inversión que tuvimos por parte de los socios inversionistas fue muy oportuna para crecer y si en algún punto queremos expandirnos y requerimos de una mayor inversión, claro que lo haría.
13. ¿Qué no volvería a hacer?
Si bien es cierto que cada paso y tropiezo me han traído hasta donde estamos hoy, un consejo que me daría a mí misma sería el no afanarme y aprender que todo llega en el momento que debe llegar.
14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Mi padre fue mi mayor inspiración, él me enseñó todo lo que sé de negocios, desde pequeña me incitaba a ahorrar para poder comprar mercancía y venderla en el colegio, en mi conjunto y donde fuera; me gustaría seguir el camino de las hermanas Carvajalino, siempre es rico escuchar las historias de emprendimiento exitosas y motivar a muchas más personas a hacerlo.
15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
Sí, claro, creería que en todos. En este camino de emprender hemos llegado a ese punto. Antes de iniciar con La Gofrería tuve un negocio de venta de muebles para maquilladoras, se llamaba Vanitymirror, fue necesario soltarlo cuando los números no me daban, creo que hasta hoy día muchas veces he pensado en tirar la toalla, pero la motivación, la felicidad y mi meta de alcanzar esa libertad financiera no me dejan.
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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
No hasta el momento no, pero sí me gustaría mucho unirme a uno en el momento que se me presente la oportunidad.
17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Todos los días escucho comentarios de mis clientes, amigos y familia felicitándome y veo que muchos se han arriesgado a irse por este mismo camino, eso me alegra y me demuestra que lo estamos haciendo bien.
18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
Nuestra proyección apunta hacía el crecimiento de nuestra marca a nivel nacional. En 10 años me veo manejando distintos puntos de La Gofrería en todo el país y por qué no, en distintas partes del mundo; vendiendo nuestros productos en distintos almacenes de cadena.
19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Han jugado el papel más importante para mí. En mi caso ellos fueron mis primeros clientes y son quienes me ayudan diariamente a que la motivación no desfallezca.
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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Por supuesto, siempre que necesitan alguna asesoría ahí estoy presente para resolver dudas o brindar algún consejo, lo bueno de escuchar emprendedores es que siempre te brindamos la solución a ese problema que ya vivimos y supimos resolverlo.
21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Sin mi equipo no hubiese logrado la acogida que he tenido hasta el día de hoy en la ciudad, tengo claridad de que sola también lo hubiese podido poner en marcha, pero no con la misma velocidad. Mi equipo se conforma por jóvenes dispuestos a aprender, personas que les gusta la cocina y constantemente me brindan ideas para incluir al negocio.
22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
Nuestro sello es la calidad de nuestro producto, buscamos día a día ofrecer un producto mejor y que nuestro cliente siempre se sienta con ganas de volver a probar ya sea su gofre de costumbre o uno nuevo que antes no había probado. Tan es así que uno de mis ingredientes es importando, pero la calidad es lo que nos importa, la masa tiene un proceso de creación muy importante del cual se requiere mucha dedicación y eso nos hace versátiles, por esa razón nos diferenciamos de las demás empresas que venden productos similares.
23. ¿Qué he aprendido de todo esto?
Aprendí a ser paciente, no todo es color de rosa, muchos piensan que emprender es fácil y no, no lo es, se requiere del mayor esfuerzo posible, al inicio siempre hay problemas, los proveedores incumplen, los empleados no tienen la mejor atención al público, los productos suben sus costos. Todos parecen ser problemas, lo importante es ser paciente, manejar todo con calma y escuchar al negocio.
Cuando voy a mi cama por las noches pienso en todos los errores y anoto en una agenda las posibles soluciones o todas las ideas que quiero ejecutar en él, y creo que de eso se trata, de hacer algo que te motive y te haga feliz, así no estarás trabajando jamás.
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