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23 Sep 2022 - 4:50 p. m.

Fusionaron el derecho, la economía y la tecnología para emprender en litigios

Se trata de un fondo de inversión que detecta “demandantes que puedan necesitar capital para hacerle frente a los gastos del proceso”.
Edwin Bohorquez Aya

Edwin Bohorquez Aya

Economía, Negocios, Emprendimiento, Liderazgo, Tecnología.
Yago Zavalía y Fernando Folgueiro están detrás de Qanlex.
Yago Zavalía y Fernando Folgueiro están detrás de Qanlex.
Foto: Qanlex

“Quería contarte que estoy encargada de la startup Qanlex en Colombia, fintech de litigios única en su tipo, la cual recibió inversión de 3 millones de dólares”. Así fue la primera comunicación que tuvimos con en enlace de los dos emprendedores que crearon un innovador modelo de negocios. ¿Y qué hacen, en detalle? “Somos un fondo de inversión que apuesta en reclamos meritorios que merezcan acceder a la justicia. A través de nuestro software, detectamos demandantes que puedan necesitar capital para hacerle frente a los gastos del proceso o adelantar parte del monto reclamado y así cubrir sus necesidades del presente”, contestaron Yago Zavalía y Fernando Folgueiro, fundadores de Qanlex.

“Llevamos levantados tres millones de dólares de fondos de capital de riesgo, además de contar con el capital de inversores privados en los litigios. Llevamos invertidos más de tres millones de dólares en decenas de demandantes con reclamos meritorios a lo largo de Latinoamérica y Europa. Contamos con un equipo chico de tan solo nueve personas distribuidas en seis países, operando a través de una estructura escalable y liviana, apalancados, en gran parte, en el uso de nuestra tecnología”, agregaron. ¿Cuál es su historia? Aquí la cuentan en nuestra sección de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos:

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

Ambos tenemos 33 años. Fernando es abogado, también es licenciado en psicología, y tiene una maestría en Economía Aplicada en la Universidad de Torcuato Di Tella. Yago es ingeniero, tiene una maestría en Ingeniería Mecánica y un MBA en Harvard Business School.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

La idea nace del cruce del derecho, la economía y la tecnología. Reconocimos los litigios como activos financieros, y nos apalancamos en el hecho de que los poderes judiciales se han virtualizado, para desarrollar un software que nos permite encontrar demandas meritorias y ayudar a los demandantes llevarlas a cabo, proveyéndoles capital.

3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Con trabajo duro, paciencia, confianza en nuestro modelo y empezando por el primer caso.

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4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Empezamos con capital propio de nuestros ahorros, lo cual nos permitió montar la estructura mínima e ir invirtiendo en nuestros primeros casos. Luego de un año de operar orgánicamente y con muchísimo trabajo sin pagarnos un sueldo, ya con el desarrollo de un modelo tecnológico y comercial funcional, salimos a levantar capital de cinco fondos de inversión de capital de riesgo (The Legal Tech Fund, Carao Ventures, J Ventures, Preface Ventures & FJ Labs) y algunos inversores ángeles claves como los founders de EarlyBird.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Estamos habilitando el acceso a la justicia a demandantes que no siempre cuentan con el capital para llevar a cabo un reclamo meritorio. Además, en una región con una falta de acceso a crédito tan prevalente como Latinoamérica, estamos ayudando a empresas y familias a financiarse contra un activo que ni siquiera suponían que existía.

6. ¿Soy feliz?

Sí, tenemos la suerte de trabajar en lo que nos apasiona, dar trabajo en la región y ayudar a litigantes a acceder a la justicia.

7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

No, creamos un mercado de cero y nos interesa seguir expandiéndonos y penetrando aún más donde ya operamos, para poder llegar a más demandantes con litigios meritorios. Estamos convencidos de que somos los adecuados para hacer crecer nuestro modelo, con lo cual dejarlo en manos ajenas no es algo que nos atraiga mucho de momento.

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8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Las ideas nuevas siempre suenan raras y locas, y lo más normal es que la gente que uno conoce se incline a hacer algo más seguro. Hubo que poner esfuerzo y perseverancia y confiar en nosotros mismos. Eso como marco general. Luego la dureza se ve materializada, en días de trabajo interminables, sin fin de semana, trabajando por varios meses sin un sueldo y por un proyecto que todavía no teníamos probado.

9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

En parte. Obviamente, estamos felices con lo que logramos, pero siempre decimos que este es solo el principio. Todavía nos falta seguir creciendo y saldar la brecha de falta de acceso a este tipo de financiamiento en la región.

10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Llegar a nuevas regiones, y poder ayudar a más personas a acceder a la justicia y obtener financiación.

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11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

La idea de la escalabilidad es lo que está en el núcleo del ADN de nuestro proyecto. Nuestro desarrollo tecnológico es lo que nos da una ventaja competitiva frente al resto, permitiendo desembarcar en nuevas regiones y operar de manera mucho más eficiente.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

Con un desconocido no lo haríamos. Hemos recibido inversión de fondos de capital de riesgo en los cuales confiamos, tienen una trayectoria y vemos que nos pueden aportar valor más allá del meramente monetario.

13. ¿Qué no volvería a hacer?

Errores cometimos muchos y seguro vamos a volver a cometer varios más. Uno de nuestros mayores errores al momento de contratar fue no asegurarnos de optimizar por gente que funcione bien trabajando remoto. Desde antes de que llegara la pandemia, supimos que nuestra forma de trabajar iba a ser 100% virtual y la realidad es que ese no es un trabajo para todo el mundo. Hay un tipo de personalidad que se adapta perfectamente bien a ese esquema, pero son una minoría y no siempre es fácil identificarla.

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

Nos cuesta dar con alguien en particular. Somos un cúmulo de las personas que escuchamos, leemos e interactuamos. Realmente somos personas muy curiosas, pero que nos cuesta idolatrar a una figura particular.

15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

Tener un emprendimiento requiere ser constante con el esfuerzo y estar siempre dispuesto a dar más. Puede ser desgastante, pero por suerte siempre confiamos en lo que estábamos haciendo.

16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

No formamos parte de comunidades o grupos emprendedores, pero nuestros inversores que confiaron en nosotros desde una etapa muy temprana siempre fueron de gran apoyo al momento de darnos consejos o hacer un contacto relevante.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Estamos creando un mercado nuevo, donde la gente va a poder recibir financiamiento al tener una demanda meritoria y acceder a la justicia. Además, hemos financiado reclamos colectivos, donde se busca una compensación por el daño sufrido en comunidades y el beneficio de esta reparación tiene un impacto en varias generaciones.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

Seguir posicionándonos como proveedores líderes de este tipo de financiamiento en toda Latinoamérica y Europa, junto con un equipo que nos ayude a consolidar nuestro modelo no solamente en nuevas regiones sino también en nuevos nichos de mercado.

19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Son de gran apoyo por suerte y somos muy afortunados de tenerlos de nuestro lado. Siempre dispuestos a ayudar en lo que puedan.

20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Primero, aclarar que no logramos nada todavía, apenas estamos dando nuestros primeros pasos y aún queda la parte principal del camino por recorrer. Dicho esto, siempre estamos dispuestos a hablar e intentar ayudar con nuestra experiencia a nuevos emprendedores, devolver la misma ayuda que uno recibió es una parte fundamental del camino del emprendedor.

21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Por suerte tenemos un excelente equipo de profesionales, programadores y abogados que nos ayudan a llevar adelante este emprendimiento. Suena a frase hecha, pero es totalmente cierto que no pudimos haber hecho nada sin el equipo.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

Es difícil precisar algo en particular, porque justamente la diferencia creo que reside en que conjugamos varias aptitudes y eso, en alguna medida, nos diferencia del resto.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Las ideas de por sí solas no valen, solo la ejecución, y es importante realizar cosas que no escalen para empezar. Lo perfecto es enemigo de la ejecución, hay que hacer y estar en movimiento todo el tiempo.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚

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