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A César Mejía Restrepo me lo encontré en Instagram. Varios de mis contactos lo pusieron en sus historias y algunos más lo reposteraron. Así me enteré de que, como emprendedor, estaba pidiendo ayuda para sostener su negocio, pues hacer empresa en Colombia siempre es ir cuesta arriba. Busqué su dirección, fui con mi esposa, compré bebidas para tomar en su local, pero también compré café a granel a llevar. Entonces lo abordé, porque ahí estaba, al frente -literal- de su negocio, buscando que más y más personas entraran y lo conocieran. Lo demás es su propia historia que les dejo en nuestro formato de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos, un espacio creado para ayudar a todos los y las emprendores del país.
Qué hace su negocio, le pregunté: “Vozz Coffee es el primer modelo en Colombia de bebidas ready to go y dispensario de café de especialidad a granel. Creamos bebidas diferenciales a base de café y no café, pensadas para el ritmo de la vida: rápido y en constante movimiento. En vozz eliges cuánto café quieres, de dónde viene y cómo lo llevas (en grano o molido), a un precio justo. Estamos democratizando el café de especialidad en Colombia y, al hacerlo, construimos país: apoyamos caficultores, generamos empleo digno y conectamos a las personas con una rutina diaria que combina calidad y precio justo”.
Le pedí algunas cifras: “En los últimos meses, Vozz ha registrado más de 5.000 cuentas, con un promedio cercano a 800 transacciones mensuales y un ticket promedio alrededor de $16.000. La operación se sostiene principalmente con pagos en tarjeta (65%), efectivo (32%) y transferencias (3%), mostrando un cliente diverso. Bebidas como el café americano, el cappuccino de pistacho y el matcha de piña colada concentran más del 55% de la venta diaria, confirmando relevancia de las bebidas únicas y validado el café como producto. Cerca del 93% de las ventas son presenciales, mientras que Rappi representa alrededor del 5% y los canales digitales cerca del 2%, una base aún pequeña pero con alto potencial bajo un modelo ‘ready to go’ que privilegia velocidad, rotación y eficiencia operativa. Aproximadamente 6–7% de las cuentas ya se pagan a través de planes o mensualidades, una señal temprana de hábito". Así que, con esa entrada, aquí va la entrevista completa:
1.¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
Tengo 32 años. Estudié Administración de Empresas en la Universidad Javeriana en Bogotá, hice una especialización en Innovación y Desarrollo de Negocios en la Universidad Externado de Colombia y una maestría en Gestión Comercial y Dirección de Marketing en el CESA.
2.¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
Mi relación con el café viene de años atrás. Primero, desde una marca que monté con mi mejor amigo, y desde el mundo corporativo, donde manejé en varias ocasiones la categoría de café. Ahí entendí algo muy claro: el café en Colombia no es solo un producto, es identidad, cultura y una enorme oportunidad de transformación social. De esa reflexión nació una idea: democratizar el café. Lograr que más personas tuvieran acceso a café de especialidad, bien puntuado, de alta calidad, pero a precios justos. Así empecé a trabajar en un modelo ágil, rápido, alineado con el ritmo de vida actual, y con una marca aspiracional, sin género ni edad, que cualquiera pudiera sentir como propia.Eso es lo que terminé creando: una cadena de bebidas bajo un modelo ready to go, con venta de café a granel, pensada para impulsar pequeños caficultores con microlotes de alta calidad y para llevar el café colombiano de especialidad a más personas, dentro y fuera del país.
3.¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Con planeación, constancia y mucha disciplina. Pasé meses estructurando el modelo financiero, operativo y de marca, entendiendo cómo lograr una operación ágil, rentable desde el día uno y fácil de replicar. Luego trabajé la marca con Mariana Sánchez en Cali, una mujer creativa, increíble y finalmente con Kike diseñé un espacio que transmitiera velocidad por fuera y calidez por dentro. Nada fue improvisado. Todo respondió a una convicción clara: hacer las cosas bien, desde la base.
4.¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
De la confianza. Tengo unas tías maravillosas que desde que nací han estado y creído en mí, incluso cuando el proyecto no era del todo evidente. Les presenté el modelo y mi visión, y me apoyaron. Ahora el compromiso de pago es con trabajo, coherencia de lo que pienso y hago y resultados. Con demostrar en el tiempo que creer en mí y en este proyecto fue una gran inversión para mi y para el entorno donde Vozz este.
5.¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
Estoy democratizando el café de calidad y cambiando la forma de consumirlo. Estoy dándole a las personas el poder de elegir con tranquilidad si quiere llevar mas o menos, si quiere una o 3 referencias al tiempo. En Vozz proponemos un café rápido, para llevar, enfocado en el tiempo de las personas, en el poder de decidir y en la calidad real sin arandelas.
Pero el cambio más profundo está en cómo construimos empresa. No creemos en trabajar con lo mínimo. Tenemos beneficios adicionales al salario mensual y adicional salario emocional, damos medias mañanas, cuidamos la estabilidad del equipo y apostamos por salarios y condiciones dignas. Queremos una cultura donde las personas crezcan, estudien, se capaciten y, cuando llegue el momento, puedan volar. Cuando una empresa impacta bien a su gente, impacta familias, comunidades y finalmente el país que tanto lo necesita.
6.¿Soy feliz?
Sí, soy feliz. No porque sea fácil, sino porque siento un compromiso profundo con lo que hago. Con la familia que tengo y los amigos que hoy me rodean, Hay días difíciles, como en todo emprendimiento, pero cuando veo a mi equipo, el modelo y la conexión con la gente, siento que tengo algo distinto en las manos y que vale la pena luchar por ello.
7.¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
Hoy es muy temprano para pensar en eso. Estoy en etapa de construcción y consolidación. Si quiero cuidar la esencia de Vozz y el impacto que buscamos, necesito estar detrás. Hoy mi foco no es vender, sino construir algo sólido y con propósito social.
8.¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Prefiero decir que ha sido retador. Emprender es un vaivén de emociones y decisiones constantes. Renuncias constantes y decisiones difíciles que tomar. Pero cuando la convicción está clara, los problemas se enfrentan distinto. Esto no nace de la comodidad, nace de una decisión profunda de creer y hacer.
9.¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Estoy en proceso de cumplirlo. Me falta camino, consolidar vozz, dar a conocer este nuevo modelo que no teníamos en Colombia, crecer en puntos, fortalecer la línea institucional con mas empresas comprándonos el café y los regalos, y profundizar en el impacto social y ambiental. Para mí, vozz es una cultura, no solo una marca. Me falta seguir trabajando en silencio por un mejor país.
10.¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Seguir trabajando. Que más personas conozcan Vozz, su cultura, sus productos y entiendan el modelo y lo sientan como propio para que se vuelva parte de la rutina. Que llegue a más ciudades, a más rutinas, a más vidas, llevando café de calidad, del que sale generalmente de Colombia a precios justos.
11.¿Mi emprendimiento es escalable?
Sí, es 100 % escalable. Desde el inicio fue diseñado para crecer: CAPEX bajo, operación eficiente, rentabilidad como eje y capacidad de adaptación según la demanda. Vozz nació para crecer con responsabilidad.
12.Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
Recibiría inversión de personas que aporten más que capital. Personas que crean en la construcción de país desde el empleo digno, que compartan valores y entiendan que crecer bien es tan importante como crecer rápido. En Vozz, las personas siempre van primero.
13.¿Qué no volvería a hacer?
No clasifico el pasado en errores o aciertos. Cada decisión me dejó aprendizajes. Más que pensar en qué no volvería a hacer, prefiero preguntarme qué aprendí y cómo hacerlo mejor la próxima vez.
14.¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Mi mayor inspiración es mi tía Betty, por su generosidad, fortaleza y compromiso con ayudar a otros a salir adelante. También me marcó profundamente Andrés Escobar, quien me enseñó que la rentabilidad es clave, pero las personas lo son aún más. Me inspiran los empresarios que han construido país desde la empresa, generando empleo digno y oportunidades reales.
15.¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
Sí. Varias veces. Pero para mí el fracaso es aprendizaje. He caído, me he levantado y he vuelto a empezar. La capacidad de reinventarse es una de las mayores virtudes del ser humano.
16.¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayude en este camino de emprender?
Hoy no, pero quiero construirla. Sueño con una comunidad alrededor de Vozz que ponga a las personas por delante y que crea que hacer empresa también es hacer país.
17.¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Creo que sí. Vozz busca trascender desde lo humano, desde el empleo digno, desde la estabilidad de las familias y desde hacer las cosas bien. También como empresa, cumpliendo, aportando y demostrando que se puede ser rentable y responsable al mismo tiempo.
18.¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
Me veo más tranquilo, más consciente, entendiendo que lo importante es lo simple y que hacer el bien es suficiente para estar bien. Veo a Vozz liderando el consumo de bebidas a base de café y no café, siendo el mayor dispensario de café a granel y llevando el café colombiano de especialidad al mundo con calidad y humanidad, como bandera del colombiano pormedio: amable, generoso y atento.
19.¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
El más importante. Mis tías han sido un apoyo incondicional. Mis amigos han sido fundamentales. El camino del emprendedor es solitario, los dolores se viven en silencio y las victorias a veces no se comparten. Ellos han estado ahí siempre. Mi gratitud hacia ellos es infinita.
20.Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Sin duda. Aún estoy recorriendo mi propio valle, pero ayudar siempre ha sido un principio para mí. Colombia se solidarizó conmigo y tengo el deber, por convicción y gratitud, de ayudar a otros. A veces basta una palabra, un mensaje, una voz de aliento.
21.¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Un papel fundamental. Tengo un equipo increíble que creyó en mí cuando esto no facturaba, cuando les estaba vendiendo un sueño. Jaime, Paula y Alejandra han hecho esto posible. Gracias a ellos, Vozz tiene hoy una cultura que la gente destaca: amabilidad, cercanía y compromiso.
22.¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
La cercanía y la empatía. Intentar entender al otro, ser buena persona, actuar con nobleza y mejorar cada día. Creo profundamente que para tener una mejor sociedad debemos ser más empáticos y humanos.
23.¿Qué he aprendido de todo esto?
Que la solidaridad existe. Que hacer las cosas bien tiene recompensa. Que hay que pedir ayuda cuando se cree en lo que se está construyendo. Que la fe es clave, incluso en los momentos más bajos. El camino no es lineal, pero siempre deja enseñanzas. Este es el reto de hoy, mañana será otro.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
