
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Mediante un video ampliamente divulgado en redes sociales, María Alejandra Rojas (exempleada de Zara) contó cómo representantes de la gerencia general de la empresa la mandaron descalza para la casa.
“Me solicitaron los zapatos que eran de dotación, me los hicieron quitar. Yo expuse que solo tenía los zapatos de dotación y no había traído otros para poderme cambiar y lo único que recibí de ellos fue que no les importaba que me fuera para la casa sin zapatos. Me los quitaron y me mandaron para la casa descalza”, dice en el video.
Tras la denuncia, el Ministerio de Trabajo informó recientemente que realiza una inspección presencial en el establecimiento comercial, el cual se encuentra ubicado en el Centro Comercial Unicentro, en Bogotá.
La cartera laboral detalló que el propósito de su visita es verificar las condiciones laborales y el cumplimiento de las obligaciones legales a cargo del empleador.
“La actuación, adelantada por la Dirección Territorial Bogotá, a través del Grupo de Prevención, Inspección y Vigilancia en Materia Laboral, comprende la verificación del cumplimiento de las normas laborales, de seguridad social y de seguridad y salud en el trabajo”, detalló.
La visita se hizo sin previo aviso, porque lo que se busca es constatar directamente las condiciones existentes en el lugar de trabajo, así como verificar, de manera objetiva, el cumplimiento de la legislación laboral.
Cuando se termine la visita (que continúa al momento en que se publica este artículo) se levantará un acta e informe. Si se considera procedente, también se establecerá un plan de mejoramiento y medidas preventivas a que haya lugar.
De momento, la cartera no ha dicho si habrá sanciones económicas (multas) para la empresa.
En entrevista con El Espectador, varios abogados expertos en temas laborales han señalado que Zara podría ser demandada y acarrear sanciones.
Como detalla Sebastián González, quien es abogado en Scola Abogados, la exempleada podría presentar una queja ante el inspector de trabajo, quien puede iniciar las investigaciones que estime convenientes para lograr el respeto de los derechos laborales e imponer las sanciones a que haya lugar.
También una reclamación civil o laboral por daño moral o por las condiciones en que se le exigió la devolución (presión, trato indebido). No obstante, sería un terreno atípico y tendría que evaluarse caso a caso con las pruebas concretas (cómo se hizo la exigencia, si hubo amenaza de despido, etc.).
Más allá de la posible sanción administrativa del Ministerio del Trabajo por infracción a las normas laborales (que se impone vía inspección y puede traducirse en multa), el punto que ya tenía es el más relevante en este caso concreto: el daño reputacional ya está causado y es, probablemente, el costo más alto para la empresa.
“Este tipo de denuncias suelen activar el interés de otros entes de control (Ministerio del Trabajo, e incluso la Superintendencia de Sociedades o los propios sindicatos/organizaciones de consumidores) sobre otras prácticas laborales de la compañía”, concluye.
💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.
-
HELBERT(40077)•14 de septiembre de 2026 – 14:08El límite en toda relación laboral y contractual en general, es la dignidad del hombre. La respuesta del patrono de que no importa si tiene o no zapatos, es humillante. Debe ser sancionada la empresa porque viola lo esencial en el ser humano.