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Aunque hablar de pensiones puede sonar a tema lejano y complejo, lo cierto es que es una conversación tan importante, como necesaria.
Entre las varias aristas que hay para discutir en el panorama pensional, hay una que puede representar ventajas para el bolsillo de las personas y que no suele ser ampliamente explorada: los fondos de pensión voluntarios.
Esta semana en Echemos Cuentas, Johan Lozano, asesor financiero e investigador en finanzas conductuales, explicó qué son las pensiones voluntarias, en qué se diferencian del ahorro obligatorio y por qué pueden ser una herramienta clave no solo para la jubilación, sino para el bolsillo en general.
Qué es una pensión voluntaria y por qué nació
A diferencia del aporte obligatorio que hacen empleado y empleador, la pensión voluntaria es un ahorro paralelo y opcional que administran las AFP, además de fiduciarias y compañías de seguros de vida. El instrumento surgió ante la posibilidad de que el ahorro obligatorio no alcance para una jubilación con buenas condiciones de vida.
Aunque su fin principal es complementar el retiro, Lozano insiste en que no es su único uso: sirve para comprar vivienda, cubrirse frente al dólar, aprender a invertir de forma acompañada, e incluso puede abrirse a nombre de menores de edad. No existe un monto mínimo fijo para empezar a aportar —depende de cada entidad—, y hay opciones de entrada desde $50.000.
El beneficio tributario, sin mitos
Los aportes se descuentan de la base de retención en la fuente, lo que reduce el impuesto de renta a pagar. Mientras el dinero esté en el fondo, tampoco paga el 4×1000 y los rendimientos no tributan hasta el momento del retiro.
Lozano fue enfático en un punto: el beneficio tributario es un atributo del producto, no debería ser el único motivo para abrirlo. Y aunque está mejor orientado a declarantes de renta, quienes no declaran también pueden beneficiarse por la vía de la retención.
Cómo se decide dónde queda la plata
El proceso está acompañado por un asesor, quien ayuda a definir objetivo, horizonte de inversión y perfil de riesgo. Con esa información, el fondo hace recomendaciones que el usuario puede aceptar, rechazar o ajustar: hay asesoría, pero también autonomía para decidir la inversión, dentro de un entorno regulado por la Superintendencia Financiera.
Pensión voluntaria vs. CDT vs. fondo de inversión colectiva
Se parece a los fondos de inversión colectiva en la mecánica —aportes colectivos con una filosofía de inversión definida—, pero cuenta con beneficios tributarios que estos no tienen. Con el CDT comparte ser un instrumento de inversión, pero su naturaleza es distinta y no goza de los mismos beneficios fiscales. Y aunque las cuentas AFC comparten el beneficio tributario, no ofrecen el mismo abanico de opciones de inversión y aprendizaje.
Tres razones para abrir una pensión voluntaria
Según Lozano, entre las principales razones para usar este instrumento financiero se cuentan:
- Es un instrumento clave para complementar el ahorro pensional.
- Es una forma económica y acompañada de aprender sobre el mercado de capitales.
- Es sumamente versátil: sirve para vivienda, educación u otros objetivos financieros, no solo para la jubilación.
¿Qué es Echemos Cuentas?
Echemos Cuentases el formato de finanzas personales deEl Espectador. Cada semana, hay una transmisión en vivo con invitados para hablar sobre los temas que afectan su bolsillo.
Aquí puede ver la lista de reproducción de YouTube. También está en Spotify.
¿Tiene alguna pregunta o recomendación? Puede escribir a: kquintero@elespectador.com o slarotta@elespectador.com
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