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La decisión que había sido adoptada el pasado 23 de diciembre, cuando decidió tomar la medida y reducir el Presupuesto de $140,5 billones como fue aprobado por el Congreso, a $137,5 billones, contempla el aplazamiento de gastos de funcionamiento por $1.5 billones y gastos de inversión también por $1.5 billones.
Según el decreto, la determinación fue adoptada teniendo en cuenta la difícil situación por la que atraviesa la economía internacional y sus posibles repercusiones sobre la economía colombiana, especialmente en materia de crecimiento, y por esta vía sobre el comportamiento de los ingresos tributarios, dice el boletín de la Casa de Nariño.
"Evaluadas las proyecciones de ingresos tributarios para el año 2009 por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, los ingresos que se esperan percibir no son suficientes para financiar los gastos autorizados en la ley anual del presupuesto para la vigencia fiscal de 2009", señala el decreto, expedido por el Gobierno del Presidente Uribe.
La norma anota que el aplazamiento de las apropiaciones presupuestales se efectuó en forma razonable y proporcionada, respetando la autonomía presupuestal de las otras ramas del poder público y entidades autónomas.
De acuerdo con el Estatuto Orgánico del Presupuesto, en cualquier mes del año fiscal, el Gobierno podrá reducir o aplazar total o parcialmente las apropiaciones presupuestales, entre otros, cuando la coherencia macroeconómica así lo exija, cuando se estime que los recaudos del año pueden ser inferiores al total de gastos y obligaciones contraídas.