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22 Nov 2021 - 7:09 p. m.

Túneles y viaductos en La Línea, lo nuevo en el Cruce de la Cordillera Central

Este lunes 22 de noviembre el presidente Iván Duque inauguró la totalidad del proyecto que está compuesto por 31 viaductos, 25 túneles y tres intercambiadores viales, en 30 kilómetros de doble calzada entre Calarcá (Quindío) y Cajamarca (Tolima).
El túnel azulejo tiene 60 metros de longitud.
El túnel azulejo tiene 60 metros de longitud.
Foto: Invías

La doble calzada entre Calarcá y Cajamarca promete optimizar la conexión entre Buenaventura y el centro del país. En las 60 obras se invirtieron $2,9 billones, de los cuales este gobierno invirtió $620.000 millones, especialmente para la adjudicación de tres nuevos contratos y la implementación de una gerencia especializada.

En 1902 se habló por primera vez de la posibilidad de construir un túnel para atravesar la Cordillera Central, once años después se hizo el primer trazado y en 1922 se ordenó la ejecución de esta obra. Sin embargo, el primer gran paso se dio en 2005, con la excavación del túnel piloto, el cual buscaba despejar dudas sobre si era posible atravesar la cordillera con un túnel, pese a la inestabilidad del terreno que presenta la segunda falla geológica más compleja del mundo.

Si bien el contrato para la construcción del Túnel de La Línea y las segundas calzadas entre Calarcá y Cajamarca se firmó en 2008, los retrasos y problemas contractuales retrasaron la obra. (Lea la historia: Los 100 años de historia del Cruce de la Cordillera Central)

Durante la inauguración, la ministra de Trasporte, Ángela María Orozco, celebró que, finalmente, los usuarios podrán ver materializado un sueño de más de un siglo.

“Este proyecto supone un cambio histórico para la movilidad del país, con él impactamos positivamente las condiciones de vida de los transportadores, que requerían una vía expedita y más segura para mejorar el flujo de las exportaciones desde y hacia el puerto de Buenaventura, con importantes ahorros en tiempos de viaje y menores congestiones, lo que representa mayor productividad”, destacó la ministra.

Agregó que también en una herramienta para promover el desarrollo turístico de Tolima, Quindío y sus alrededores, particularmente, “donde los viajeros podrán apreciar los parques temáticos y las fincas cafeteras y darle un espaldarazo a todo ese sector de la economía que ofrece servicios e insumos a quienes transitan por este corredor estratégico”.

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El Túnel de La Línea, la obra más importante del proyecto, se puso en servicio en septiembre de 2020. Por este paso subterráneo, el más largo de su tipo en América Latina con 8,6 kilómetros, han transitado más de 1.500.000 carros de transporte liviano y pesado.

Ahora bien, los 25 túneles del proyecto suman 22 kilómetros, mientras que los viaductos suman cinco kilómetros. De estos últimos el más largo es el Yarumo Blanco, con una extensión de 643 metros, además, es la segunda obra más importante del proyecto por ser una estructura en forma de herradura. Para su construcción fue necesario aislar sísmicamente las cargas que transmite el suelo a cinco de los 12 apoyos de la estructura.

Ahora, en ambos sentidos hay doble calzada, entre los 44 kilómetros de la vía antigua mejorada y los 30 kilómetros de la vía nueva. En el sentido Calarcá - Cajamarca los usuarios encuentran 20 túneles y 18 viaductos, mientras que en el sentido Cajamarca - Calarcá hay 13 viaductos y cinco túneles.

Los nombres de los túneles son un homenaje a la fauna de la región andina y los viaductos a la flora. El director general del Instituto Nacional de Vías (INVÍAS), Juan Esteban Gil, aseguró que esta obra demuestra que lograron superar los retos ambientales: “emprendimos una serie de actividades dentro del proyecto que permitieron mitigar el impacto de las obras, teniendo en cuenta que su ubicación, en un área de reserva forestal, requería tanto la preservación de las cuencas hídricas como de la rica flora y fauna de la región. Para mitigar el impacto sembramos más de 2.600.000 árboles, recuperamos 553 hectáreas de bosques y realizamos el mantenimiento de 1.247 hectáreas de plantaciones establecidas”.

Con la obra, la velocidad de operación vehicular pasa de 15 kilómetros a 60 kilómetros por hora. La estabilización de taludes y construcción de muros reducirán considerablemente los deslizamientos; según los cálculos del Invías la accidentalidad disminuirá un 95 % y se evitarán cierres por más de 800 horas al año.

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Además, los usuarios ahorrarán 12 kilómetros de recorrido en los dos sentidos, pues las dobles calzadas son más cortas que las existentes. De este modo, el tránsito entre Calarcá y Cajamarca tomará 30 minutos para vehículos livianos y 50 pata vehículos pesados, un recorrido que antes se podía demorar hasta tres horas.

El Invías adjudicó tres licitaciones públicas con el objetivo de terminar las obras complementarias que permitieron habilitar en su totalidad la segunda calzada entre Cajamarca y Calarcá. Se dividió en el tramo Quindío, entre el peaje túnel de La Línea-Quindío; el tramo Tolima 1, entre el peaje túnel de La Línea-Tolima y el sector de La Paloma; el tramo Tolima 2, entre el sector de La Paloma y el municipio de Cajamarca.

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