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Combustibles líquidos: el informe que enciende las alarmas de cara a El Niño

El Ideam anticipa que El Niño llegará con gran fuerza, en ese caso, el diésel que necesitaría el país para mantener encendidas plantas térmicas no se podría cubrir con producción nacional, advirtió este lunes la ACP.

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Sophie Echappé Palomino
04 de agosto de 2026 - 09:39 p. m.
Vicepresidente de estrategia y asuntos regulatorios de la ACP y Frank Pearl, presidente de ACP (izq-der).
Vicepresidente de estrategia y asuntos regulatorios de la ACP y Frank Pearl, presidente de ACP (izq-der).
Foto: Óscar Pérez
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Colombia podría enfrentar un apagón si no logra garantizar a tiempo el abastecimiento de diésel para cuando llegue con fuerza El Niño. Así lo advirtió este lunes la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) en un informe que analiza el desempeño del sector de combustibles líquidos durante 2025 y sus perspectivas hasta 2031.

El diésel es, según el gremio, el combustible de última respuesta del sistema eléctrico: cuando bajan los niveles de los embalses y se reduce la generación hidroeléctrica, las plantas térmicas queman diésel para sostener el servicio.

Durante El Niño de 2023-2024, ese combustible llegó a representar entre 2 % y 6 % de la generación eléctrica del país. Pero si el fenómeno que se avecina alcanza la intensidad “muy fuerte” que proyecta el Ideam (similar al Niño de 2016, uno de los más severos de las últimas décadas), el diésel podría llegar a cubrir cerca de 9 % de la generación. Eso implicaría un volumen 30 % mayor al que la producción nacional puede ofrecer por sí sola, lo que obligaría a planear con anticipación importaciones y logística para internar el combustible desde la costa.

A esa presión operativa se suma una fiscal. Después de una reducción notable en 2025, el aumento de los precios internacionales de los combustibles volvió a generar déficit en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) durante el primer semestre de este año. Según las estimaciones del informe, el país subsidió cerca de COP 1.500 por galón de gasolina y COP 8.000 por galón de diésel en ese periodo, lo que podría llevar el déficit acumulado del Fondo a cerca de COP 6 billones al cierre de 2026 si las condiciones actuales se mantienen.

Con ese telón de fondo, vale la pena entender también el panorama más amplio de precios, consumo y demanda de los combustibles líquidos en el país: la gasolina, el diésel y el jet fuel.

En contexto: Las ventas de combustible aumentaron en el primer semestre de 2026: ¿a qué se debe?

Precios de combustibles líquidos en los últimos años

A lo largo de 2025, el precio interno de la gasolina y del diésel se mantuvieron relativamente estables como causa de la reducción de los precios internacionales de la gasolina en la Costa del Golfo y de la TRM, según un informe que presentó este martes la ACP.

El precio de la gasolina se incrementó 3 % anual, es decir que subió unos COP 406 por galón. El informe afirma que el cambio fue “moderado” en comparación con 2023 cuando el aumento fue del 48 % y con el 2024 fue del 7 %.

Con respecto al precio del diésel, utilizado en transporte público, camiones de carga, barcos o en generadores de electricidad en edificios grandes, este aumentó 5 % en 2025, lo que representa una subida de COP 550 aproximadamente por galón.

Entre 2023 y 2024, el gobierno saliente quiso reducir la brecha entre el precio nacional y el internacional aumentando el precio de la gasolina por encima de la referencia externa, con la idea de marchitar el déficit que acumulaba el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC). Cuando el precio local es menor al internacional, el Fondo repone esta diferencia con cargo a recursos del Presupuesto General. En 2025, en cambio, el precio interno quedó casi quieto (+3 %) y la brecha volvió a crecer.

Sobre esto, el informe indica que en enero de 2025 la brecha nacional e internacional fue de COP 1.650 por galón de gasolina, esto repuso algo del déficit del Fondo. Sin embargo, la brecha aumentó para enero de 2026 pasando a COP 4.600 por galón. Con el diésel fue todo lo contrario: la diferencia pasó de COP 4.700 por galón a COP 1.600 por galón.

Consumo de combustibles líquidos

Durante 2025 hubo un crecimiento de 0,9 % del consumo total de los combustibles líquidos y eso incluye la gasolina, diésel y jet fuel. La demanda de gasolina aumentó y aquella del diésel disminuyó.

Un resultado inusual reportado en el informe es el aumento del 36,3 % del consumo de gasolina extra que es aquella destinada para los carros con alta capacidad de combustible u octanaje. Para el ACP este aumento responde a la poca diferencia que hubo entre los precios de la gasolina corriente y extra, y a la llegada de más carros híbridos al mercado colombiano.

El crecimiento del consumo, sin embargo, no fue del todo parejo. El informe resalta la posibilidad de un aumento del contrabando de gasolina en zonas fronterizas. “En particular, el aumento de válvulas ilícitas en los tramos Pozos Colorados - Galán y Galán - Salgar ha generado una reducción observable en las ventas oficiales de combustibles en departamentos fronterizos como Cesar, Norte de Santander y Arauca”, afirma.

Lea más: Reforma tributaria pondría más presión sobre el precio de la gasolina

¿Cómo seguirá la demanda de ahora en adelante?

La ACP consultó expertos en la cadena de distribución y ellos indican que la demanda total de combustibles líquidos puede crecer 1,63 % en 2026 y 1,58 % entre 2027 y 2031.

Nuevamente, se ven variaciones desiguales entre los combustibles, pues proyectan que la demanda de gasolina motor corriente no aumentará tanto, apenas del 0,9 % debido al aumento de carros híbridos. Lo cual lleva directamente al aumento de la demanda de la gasolina extra, con un crecimiento de 1,1 %.

“El 96 % de los vehículos en circulación operan con combustibles líquidos convencionales, reflejando la alta dependencia energética del transporte colombiano. Las tecnologías alternativas mantienen una presencia marginal en la flota: los vehículos híbridos/eléctricos representan el 1 %, mientras que el GNV (Gas Natural Vehicular) registra una participación del 3 %”. Entonces, el mercado de tecnologías con menos impacto en las emisiones de gases aún se queda corto.

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Sophie Echappé Palomino

Por Sophie Echappé Palomino

Comunicadora social y politóloga con énfasis en periodismo e investigación para la paz de la Pontificia Universidad Javeriana. Fotógrafa por afición.sechappe@elespectador.com
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