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La propiedad de la tierra, la producción de alimentos, la reforma agraria y la seguridad alimentaria son los temas centrales de las conversaciones que se desarrollan en Cartagena esta semana.
Se trata de la Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20), que arrancó este martes 24 de febrero y va hasta el sábado 28 de febrero. El resultado del encuentro será una declaración sobre la política agraria y acuerdos internacionales sobre la democratización del acceso a la tierra y los derechos de las comunidades que producen los alimentos.
“Recibimos este encuentro cuando hay tres crisis que se ciernen sobre nuestra vida: el hambre, la crisis climática y la guerra. Colombia afronta una situación difícil, en el mes más seco de nuestra temporada la lluvia nos inundó. Los campesinos vieron perdidos sus cultivos por la crisis climática y el acaparamiento de las tierras más fértiles desplazó a los campesinos a la frontera agrícola”, reconoció la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, en el acto inaugural.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro se refirió a que la región ha recibido la más alta intensidad en la caída de lluvias registradas. Según él, ello representa algo nunca antes visto: una crisis climática que nos golpea cada vez más intensamente.
Petro aseguró que el país puede librarse del carbón y el petróleo al priorizar la producción de alimentos. “No tiene que ser porque haya más productividad sino más hectáreas sembradas. Que el campesinado tenga más tierra hará que haya más cultivos”, dijo.
La ministra añadió que esa es la razón por la que buscan devolverle la tierra fértil a los productores. Además, resaltó que el campo es el motor de la economía, pues le aporta más del 9 % al producto interno bruto (PIB) y genera el 14,2 % del total del empleo. “Hoy el agro demuestra que una política de desarrollo desde la distribución es posible”, sostuvo la jefa de la cartera.
Con el desarrollo y la tierra como eje, el encuentro reúne a delegaciones de los gobiernos de distintos países y actores clave del desarrollo rural, organizaciones campesinas e indígenas, movimientos sociales, academia, cooperación internacional y organismos multilaterales, bajo el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés).
Esta es la segunda edición de la Conferencia, la primera se realizó en Brasil en el año 2006. Por ello se busca renovar los compromisos pactados entonces y definir nuevas líneas de acción que respondan a los retos actuales.
Máximo Torero, economista jefe de la FAO resaltó la importancia de que el encuentro se realice en Colombia, un país en el que la tierra ha estado en el eje del conflicto armado y todavía hay reclamaciones sin resolver.
“No hay tiempo que perder. Si queremos que el campesinado invierta en cultivar la tierra, tenemos que garantizar que puedan conservarla”, dijo el líder de la FAO.
¿Por qué hablar de reforma agraria y desarrollo rural?
Se estima que los pequeños agricultores producen aproximadamente un tercio de los alimentos del mundo, pese a controlar apenas una fracción del territorio productivo.
El 84 % de las explotaciones agrícolas en el mundo son en predios de menos de dos hectáreas y equivale al 9 % de la propiedad de la tierra. Esto significa que la inmensa mayoría de quienes trabajan la tierra lo hacen en parcelas muy pequeñas, que muchas veces ni siquiera les pertenecen.
En Colombia, las cifras oficiales del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y el DANE, las grandes fincas de más de 200 hectáreas que suman el 43,9 % de la tierra del país, están en manos solo del 1,6 % de los propietarios.
Otro asunto clave es que el 8,2 % de la población, que equivale a 673 millones de personas, pasó hambre en el mundo en 2024, según el Informe de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI) de la FAO.
Para el caso colombiano, en 2024 se registró que el 25,5 % de los hogares tenían inseguridad alimentaria moderada o grave, con brechas profundas entre zonas urbanas (23 %) y rural disperso (34,2 %).
Los ejes temáticos de la ICARRD+20
1. Reforma Agraria y Sistemas Alimentarios Sostenibles: se explorará cómo una distribución equitativa de la tierra promueve prácticas que reducen la degradación ambiental hacia la producción de alimentos a largo plazo.
2. Lucha contra el Hambre y Gobernanza Alimentaria Global: ¿cómo la seguridad y soberanía alimentaria, junto con el derecho humano a la alimentación, deben ser pilares de los marcos de gobernanza global, vinculando la reforma agraria directamente con la erradicación del hambre?
3. Custodios de la Tierra y Acción Colectiva: se enfoca en el papel de las comunidades rurales, indígenas y campesinas como titulares de derechos y guardianas de los ecosistemas.
4. Justicia de Género en el Acceso a la Tierra: garantizar los derechos de las mujeres a la tierra y a la propiedad como un elemento central de la reforma agraria.
5. Gobernanza Integral de la Tierra y Políticas Convergentes: va más allá de la distribución, integra políticas clave como la acción climática, restauración de ecosistemas, regulación del comercio e inversión, fiscalidad, financiamiento, digitalización, seguridad social y derechos laborales.
6. Mecanismos Internacionales para la Tenencia Equitativa: evalúa el papel de las instituciones globales (como la FAO, el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial - CSA) y otros mecanismos de gobernanza en la promoción de una tenencia de la tierra equitativa y un desarrollo rural sostenible.
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