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17 Mar 2021 - 12:18 p. m.

La Troncal de los Andes de Chía tendrá nuevo trazado

La vía, como se diseñó, cruza por encima de un ecosistema que podría ser un humedal. La CAR será quien lo defina, pero no ha terminado su estudio.
La Troncal de los Andes, en Chía, tendrá 3,4 kilómetros y su costo se estimó en $116.000 millones.
La Troncal de los Andes, en Chía, tendrá 3,4 kilómetros y su costo se estimó en $116.000 millones.
Foto: Nicolas Achury

La Troncal de los Andes, una variante que conectará Chía (Cundinamarca) con la Autopista Norte, tendrá un cambio en su trazado con el objetivo de evitar un ecosistema que se iba a ver afectado con la construcción y sobre el cual hay importantes estudios que apuntan a que es, en realidad, un humedal de dos hectáreas de extensión.

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El Espectador, que ha seguido la historia, pudo confirmar en exclusiva que en una reunión en la que participó el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, el alcalde de Chía, Luis Carlos Segura, y directivos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), se discutieron nuevas alternativas de trazado que serán estudiadas en las próximas semanas para seleccionar la mejor de ellas y así terminar la vía.

Esto a pesar de que la ANI aseguró hace un mes a este medio que no era posible hacer modificaciones porque ya se habían construido 1.870 metros de doble calzada con ramales de acceso, 280 metros de calzada sencilla, los estribos del puente, la estructura de la intersección y otras obras.

En 2016, el Consejo de Ministros avaló un proyecto de iniciativa privada que proponía ampliar las vías de acceso a Bogotá por el norte. En el contrato de concesión de cuarta generación (4G), firmado en enero de 2017 entre la ANI y Accenorte, se incluyó además esta carretera de 3,4 kilómetros, cuyo costo se estimó en $116.000 millones, con el objetivo de sacar el tráfico pesado el casco urbano del municipio.

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Aunque debía estar terminada en diciembre de 2020, el Gobierno Nacional y la comunidad llevan años enfrascados en una discusión ambiental que dejó la carretera a medio hacer (tiene un avance de 54 %, aún faltan 2,3 kilómetros) por el riesgo que representa para un cuerpo de agua que podría ser el último humedal de Chía.

Según el trazado actual, la Troncal de los Andes viene a ser un desvío desde la carrera primera (intersección El Humero) hacia la Autopista, justo frente al peaje Andes en inmediaciones de la Hacienda Cuernavaca. En ese trayecto cruza el río Bogotá a la altura de la vereda Samaria. Justo en la ronda del río, al costado occidental, es donde se ubica el ecosistema en cuestión.

En un intento por resolver el debate, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció, en diciembre del año pasado, que realizaría un estudio multitemporal para definir si se trata de un humedal o no, el cual aún está en curso. Aún sin él, el Gobierno tomó la decisión.

En video: El debate ambiental por la Troncal de los Andes

Mientras tanto, otras personas hacían sus propios estudios, entre ellos la bióloga y doctora en conservación Loreta Rosselli, el investigador estadounidense Gary Stiles, los miembros del colectivo Voces del Río y un equipo de expertos del programa de Biología de la Universidad del Bosque. Para todos fue clave el trabajo de Nubia Morales, una avistadora de aves que forma parte de la Asociación Bogotana de Ornitología. Durante sus recorridos, a lo largo de 11 años, identificó 53 especies de aves, dos de ellas únicas en el mundo (la tingua moteada y la monjita), de las cuales tiene un amplio registro fotográfico. También se valieron de planchas del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), mapas del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca hidrografica del Río Bogotá (POMCA), fotografías aéreas oficiales, imágenes satelitales y datos hidrológicos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).

El dueño del predio donde se ubica el ecosistema de dos hectáreas, la comunidad, los ambientalistas, el gobierno local y hasta la academia se unieron para pedirle al Gobierno Nacional que protegiera el ecosistema y después de varios años, lo lograron, sentando un precedente respecto al manejo que se debe dar en adelante a la interrelación entre infraestructura y medio ambiente.

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