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13 Jan 2022 - 7:54 p. m.

Las cinco principales recomendaciones que hizo la Misión de Empleo

Informalidad, pensiones y brecha de género hacen parte de los principales malestares identificados por la Misión de Empleo. Recomiendan, por ejemplo, que el salario mínimo deje de ser un umbral para acceder a la formalidad.
Se recomienda emplear políticas públicas que faciliten el acceso de las mujeres al aparato productivo.
Se recomienda emplear políticas públicas que faciliten el acceso de las mujeres al aparato productivo.
Foto: Smithsonian

Para muchos, las recomendaciones dadas por la Misión de Empleo (luego del análisis que por más de un año hizo al mercado laboral colombiano) se traducen en una hoja de ruta que debe seguir el país para mitigar tantos malestares que ha venido acumulando con el paso de los años.

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Como lo dijo el jefe de la misión, Santiago Levy, y coincidió el ministro del Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, los problemas de raíz que tiene el mercado laboral en Colombia no se solucionarán con una reforma o política pública, sino con una serie de estas que se presenten a lo largo de los años. De allí que estas recomendaciones sean tan valiosas para aquellos que asumirán el gobierno del país.

Estas son cinco de las principales recomendaciones que hizo la Misión de Empleo:

1. Establecer un salario mínimo más bajo

El análisis hecho por la Misión de Empleo la lleva a concluir que el salario mínimo en Colombia es muy alto. Pero ojo, porque con esto no se refiere a los ingresos que necesita una familia para acceder a los productos y servicios de la canasta básica (en el que incluso hay quienes calculan que este debería ser superior a los $3 millones), sino a la media que registran los trabajadores del país.

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Para argumentar su posición, explica que el 50 % de los trabajadores en las grandes ciudades no alcanza a ganar un salario mínimo al mes, mientras que en las zonas rurales la tasa sube al 70 %. Esto se traduce en un problema pues hay que recordar que el salario mínimo es considerado como el piso o el umbral de la formalidad en aspectos como seguridad social y cotización en el sistema de pensiones.

Levantar el salario mínimo como umbral, y establecer uno más bajo, asegura la misión, sería un paso acertado para fomentar la formalidad en el país.

2. Brindar mayor inclusión de las mujeres en el aparato productivo

La misión encontró que, en promedio, el nivel de escolaridad de las mujeres en edad de trabajar es superior al de los hombres, sin embargo, esto no se ve reflejado en el mercado laboral, pues las cifras indican que el desempleo en ellas es mayor, y que sus ingresos salariales (en las mismas labores que desempeñan los hombres) son inferiores, en promedio.

Para la misión, esto se explica por la asignación de roles culturales que persisten en Colombia, en el que suele delegarse a las mujeres tareas relacionadas al cuidado del hogar; además de falta de políticas y herramientas que les permitan seguir trabajando durante el tiempo después del parto, como una mayor inversión gubernamental en sistemas de cuidado. Fue hasta hace poco que se lograron avances importantes, como extensiones en la licencia de maternidad.

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La misión asegura que avances de este tipo aportarán en el aprovechamiento de todas esas habilidades y conocimientos que las mujeres tienen para brindar en el aparato productivo.

3. Velar por una reforma en el sistema pensional

Que las pensiones necesiten una reforma no es un asunto nuevo y, evidentemente, este apartado tuvo presencia en el reporte de la Misión de Empleo.

Parte de los malestares en esta materia es que en el país hay dos regímenes (o hasta tres si se tiene en cuenta los BEPS, que es una herramienta que facilita el acceso a una renta vitalicia para quienes no alcanzan una pensión de salario mínimo), está el RPM (Régimen de Prima Media) y el RAIS (Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad). La competencia entre ambos no es provechosa para quienes planean jubilarse.

También está el tema de los subsidios, pues en el fondo privado son los mismos ahorradores quienes financian a aquellos que no logran completar el monto solicitado. Que el presupuesto del Estado se ocupe de esta carga, favorecería a los cotizantes.

Pero también está el gasto innecesario que se le estaría dando al subsidio gubernamental para el fondo público pues, como lo advierte Asofondos, este estaría llegando a personas que no lo necesitan.

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De igual forma, la misión recomendó que las condiciones para pensionarse sean revisadas, pues las actuales son muy difíciles de alcanzar (solo uno de cada tres cotizantes logra pensionarse), lo que a su vez se traduce en un desestímulo para la formalidad.

4. Revisar el componente de salud

Aunque la misión encontró loable que en el país el acceso a la salud sea un derecho y posibilidad tanto para trabajadores formales como informales, señala que esto se erige como otro gran obstáculo, pues se traduce en un desestímulo para la formalidad.

“Para los trabajadores por cuenta propia con ingresos superiores a un salario mínimo, las cotizaciones a la salud son del 12,5 % de su ingreso, más 16 % más que le descuentan para la pensión. ¿para qué cotizar si recibe los mismos beneficios de salud si no lo hace?”, cuestiona la misión.

Aquí el umbral del salario mínimo también debería ser reevaluado, pues para los trabajadores con ingresos inferiores a 1 salario mínimo, los aportes que harían en salud serían más altos que sus ingresos. De nuevo, la misión pide mirar con lupa todos esos elementos que desestimulan la formalidad.

5. Hay que robustecer el sistema judicial laboral

Otro de los tantos componentes que alejan al país de su sueño de fortalecer la formalidad, pues el análisis de la misión encontró que el sistema judicial enfocado en temas laborales es muy débil, razón por la que las empresas (especialmente las micro y pequeñas) no tienen temor de evadir la ley, pues saben que son pocas las probabilidades de ser sancionadas.

Ejemplo de estos son las contrataciones por salarios inferiores al de un salario mínimo, despidos injustificados, incumplimientos en el pago de parafiscales y relaciones laborales de hecho que intentan pasar como por prestación de servicios.

“Entrevistas con jueces, abogados y litigantes señalan que para trabajadores en empresas de menos de 10 personas (la mayoría), es muy difícil acceder a la justicia laboral, en parte por la insuficiente capacidad resolutiva de los juzgados. El cociente de jueces por habitante es 83 % inferior a la media de la OCDE”, precisó.

En suma, hay mucho trabajo por hacer en Colombia, si esta quiere mejorar su mercado laboral. Con la aproximación de las presidenciales y elecciones para el Congreso, es incierto lo que pueda suceder. El llamado que se hace es el de atender estos problemas y avanzar, de forma paulatina en una solución. Ver el inconveniente como un todo, y dejar de estar tapando goteras que, con el paso de los años, se ha demostrado que han sido esfuerzos insuficientes.

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