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Acuerdo UE–Mercosur: 780 millones de consumidores y un reto para Colombia

El acuerdo UE–Mercosur, que integra a 780 millones de consumidores y reduce aranceles entre Europa y Mercosur, abre oportunidades y tensiones para Colombia. ¿Qué está en juego?

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El acuerdo se firmaría el lunes 12 de enero en Paraguay. En Francia, sin embargo, las protestas fueron masivas por los agricultores.
El acuerdo se firmaría el lunes 12 de enero en Paraguay. En Francia, sin embargo, las protestas fueron masivas por los agricultores.
Foto: EFE - CHRISTOPHE PETIT TESSON
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Dos bloques que suman 780 millones de consumidores deciden firmar un acuerdo comercial con un impacto que no se queda en la foto de la firma. Se filtra por los precios, las rutas comerciales y la competencia. Así, el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, aprobado por mayoría en Bruselas, pese a la resistencia de Francia, ahora obliga a Colombia a mirar con lupa su posición en el mapa por sus posibles efectos indirectos.

La decisión despeja el camino para que la Comisión Europea firme el pacto en Paraguay. Con ello se cierra un cuarto de siglo de negociación y se activa el mayor acuerdo comercial jamás firmado por la UE. Alemania y España lo celebran como una señal de “soberanía estratégica”. Francia, sin embargo, lo rechaza por temor a que golpee a sus agricultores, que ya ha agitado las protestas en París.

Las medidas de salvaguardia ofrecidas a los agricultores ayudaron a convencer a Italia. Entre ellas se incluye el compromiso de abrir una investigación sobre la posible suspensión de los aranceles preferenciales si se produce un aumento de los volúmenes de importación (fijado en 5 %) procedentes de Sudamérica o una disminución de los precios en comparación con la media de los últimos tres años.

El acuerdo UE-Mercosur reduce aranceles y barreras técnicas entre Europa, Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Esto facilita que Europa venda más autos, maquinaria, químicos y servicios en Sudamérica; Mercosur, por su parte, coloque más productos agrícolas y materias primas en Europa.

Bloomberg Economics estima que el impacto directo sería moderado en cifras macro: hasta 0,7 % del PIB para Mercosur y 0,1 % para Europa. Pero esas cifras esconden los efectos que no se reparten de forma pareja entre sectores ni entre países vecinos.

Pero ¿cuáles son las tensiones que Colombia podría sentir, aunque no sea parte del acuerdo?

Colombia, el socio que mira desde afuera

Colombia no es miembro pleno de Mercosur, sino Estado asociado desde 2004. Tiene además un TLC con la Unión Europea vigente desde 2013. Esa combinación hace que los efectos del nuevo acuerdo sean indirectos.

El riesgo central es el llamado desvío de comercio (cuando un país pierde mercado porque otro obtiene mejores condiciones). Si Europa baja aranceles a productos del Mercosur, algunos bienes colombianos podrían quedar en desventaja, incluso sin que Colombia cambie una sola regla.

Colombia exportó a la Unión Europea USD 5.764,37 millones FOB entre enero y noviembre de 2025, un incremento de 24,5 % frente al mismo periodo del año anterior, según el DANE. Este bloque concentró 12,6 % de esas ventas externas totales; dentro del grupo, Países Bajos fue el destino más importante, con USD 1.778,9 millones FOB, un crecimiento de 34,1 %.

La fotografía cambia al mirar hacia el Mercosur y países asociados. Allí el desempeño fue más discreto, con avances puntuales y retrocesos en otros frentes. En total, el país vendió cerca de USD 3.065,1 millones FOB (poco más de la mitad de lo logrado con la UE), un crecimiento de 2,5 %.

Uruguay lideró el crecimiento con un alza de 10,3 %, seguido por Venezuela (8,4 %) y Argentina (7,5 %). En contraste, Paraguay retrocedió 6 % y Brasil, el socio más grande de la región, cayó 1,2 %.

Por eso cualquier cambio en las reglas de acceso al mercado europeo tiene efectos inmediatos, incluso si Colombia no está sentada en la mesa de negociación.

¿Qué vende Colombia a cada bloque (y qué no)?

⛽ Mercosur: más insumos

El comercio con Mercosur está altamente concentrado y depende de pocos rubros grandes, que incluso han perdido cancha en la producción nacional, con excepción de alimentos:

  • Combustibles: USD 792 millones FOB.
  • Materias plásticas: USD 678 millones FOB.
  • Productos químicos: USD 581 millones FOB.
  • Alimentos, bebidas y tabaco: USD 354 millones FOB.

Estos cuatro grupos explican más de la mitad del comercio con el bloque. Es decir, insumos que otros países transforman en bienes con mayor valor agregado.

En contraste, los bienes industriales colombianos tienen un peso reducido:

  • Maquinaria eléctrica: USD 47 millones FOB
  • Vehículos: USD 83 millones FOB
  • Confecciones: USD 21 millones FOB
  • Minerales: USD 10 millones FOB

Colombia no compite fuerte en manufacturas finales dentro de Mercosur; su rol es, sobre todo, el de proveedor de base.

☕ Unión Europea: más diversificación

El patrón con la UE es distinto. Aquí hay menos dependencia de un solo producto y bienes con mayor grado de transformación.

  • Combustibles: USD 1.730 millones FOB.
  • Café, té y especias: USD 1.515 millones FOB.
  • Vegetales y frutas (incluye floricultura): USD 2.670 millones FOB combinados.

Rubros industriales con presencia, aunque menor en monto:

  • Metales y manufacturas: USD 17 millones FOB.
  • Maquinaria eléctrica: USD 9 millones FOB.
  • Textiles y confecciones: USD 27 millones FOB combinados.

En Europa, Colombia no solo vende lo que extrae o cultiva, sino también lo que transforma, una canasta más variada y con mayor valor agregado.

¿Dónde aprieta más el zapato?

Agro y alimentos

El acuerdo UE–Mercosur amplía la oferta sudamericana en los mismos estantes donde Colombia ya vende. Café con mayor procesamiento, frutas, flores y alimentos entran ahora en un mercado con más volumen y menor tolerancia al sobreprecio.

Para los exportadores colombianos, el posible efecto inmediato es más competencia directa en sus rubros más fuertes. Este es un palo en la rueda que tenían previsto incluso los agricultores franceses.

Industria y manufacturas

En el Cono Sur, los números ya marcan el rol. Combustibles, químicos, plásticos y alimentos intermedios concentran el comercio colombiano. El acuerdo refuerza esa lógica: Mercosur se integra más con Europa y demanda insumos para producir, no proveedores finales alternativos.

Colombia queda anclada a ese lugar. Vende lo que otros transforman.

Servicios y valor agregado

La reducción de barreras técnicas y regulatorias empuja el comercio de servicios. Allí Colombia entra con menos fricción y sin choque frontal con los grandes exportadores agrícolas o manufactureros del bloque. Es el único frente que crece sin desplazar lo que ya existe.

El acuerdo UE–Mercosur redibuja el tablero sin mover las fichas colombianas de lugar. El pacto entre los dos bloques divididos por el mar convierte al mercado en un punto más exigente y saturado de productos sudamericanos, en la que Colombia compite con países que cumplirán un rol similar como proveedores agro. El reto es, por supuesto, ampliar lo que sí ha logrado, diversificación.

Y, en ese escenario, dependerá de las palancas de las empresas y las políticas públicas para aprovechar las fortalezas y reducir las debilidades para subir un peldaño en el comercio global.

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