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En la última semana de febrero, la divisa estadounidense vuelve a moverse al alza y se acerca nuevamente a la barrera de los COP 3.700.
Este jueves, 26 de febrero, el dólar abrió la jornada en COP 3.712, lo que representa un aumento de COP 25 frente al cierre del miércoles, cuando la divisa terminó en COP 3.687.
Tras las primeras operaciones del mercado spot, el dólar se cotizaba en COP 3.737, mostrando un repunte adicional durante la mañana.
La Tasa Representativa del Mercado (TRM) para este jueves se ubica en COP 3.703,69. En comparación con el mismo día del año anterior, la TRM registra una disminución cercana al 10 %, es decir, más de COP 400 por debajo del nivel observado entonces.
En las últimas semanas, el dólar se ha movido en un rango entre los COP 3.600 y los COP 3.700. La apertura de hoy lo vuelve a posicionar en la parte alta de ese canal.
¿Qué está moviendo al dólar?
Álvaro Humberto Ojeda, vicepresidente ejecutivo de Values AAA, explicó que la semana pasada la tasa de cambio mostró un comportamiento “lateral-alcista con volatilidad moderada”.
Esto significa que el dólar se movió dentro de un rango relativamente estable, aunque con una inclinación suave hacia el alza y sin sobresaltos bruscos.
De acuerdo con Ojeda, uno de los factores determinantes sigue siendo la política monetaria de Estados Unidos.
La expectativa de que la Reserva Federal mantenga tasas de interés altas respalda al dólar a nivel global y reduce el atractivo de los mercados emergentes, lo que impacta monedas como el peso colombiano.
A esto se suma el comportamiento del petróleo. Con el Brent en niveles cercanos a los USD 69, este precio no resulta suficientemente alto para impulsar una apreciación del peso, en un país donde las exportaciones petroleras tienen un peso relevante.
El entorno internacional también incide. Según Ojeda, en contextos de mayor aversión al riesgo los inversionistas tienden a privilegiar activos considerados seguros, como el dólar, lo que ejerce presión sobre las monedas latinoamericanas.
Por otro lado, un crecimiento económico moderado de la economía colombiana (con una aceleración del PIB de 2025 de 2,6 %) refleja una economía estable, pero sin un dinamismo que impulse una apreciación fuerte de la moneda. Además, el déficit externo y el mayor ritmo de importaciones frente a las exportaciones generan una demanda estructural de dólares.
La calma del dólar podría estar llegando a su fin
Iván Torroledo, cofundador de Littio, advirtió que la calma cambiaria podría estar llegando a su fin ante un entorno de mayores tensiones externas y locales.
Para el experto, el anuncio de aranceles globales del 15 % en Estados Unidos generó un “fuerte sesgo comprador” en el mercado colombiano, alejando al dólar de sus mínimos recientes.
Torroledo explicó que, además del frente externo, el mercado de deuda local muestra una mayor prima de riesgo, con TES a 10 años por encima del 13 %, tras emisiones de deuda a tasas superiores. Para el directivo de Littio, en un plazo de seis meses a un año el Gobierno deberá comprar dólares para atender intereses de deuda externa, lo que podría añadir presión alcista sobre la divisa.
El análisis de Torroledo también advierte que el calendario electoral podría incrementar la volatilidad cuando comiencen a publicarse encuestas en abril y mayo, un escenario que históricamente ha estado asociado con saltos abruptos en la cotización.
¿Qué se espera del dólar?
Credicorp Capital ha señalado que el dólar podría fluctuar entre los COP 3.685 y los COP 3.750 en el corto plazo.
En el mercado local se ha observado una demanda sostenida de dólares, lo que sugiere un nivel de soporte cercano a los COP 3.700 y deja espacio para movimientos dentro de ese rango si persisten los factores de incertidumbre.
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