Mercado laboral: ¿luces de mejoría en agosto?

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A partir de distintos análisis, podría decirse que las cifras de agosto son “menos peores”. Sigue preocupando el sesgo en contra de las mujeres.

La reactivación económica parece estar manifestándose en el mercado laboral. Al menos eso podría decirse a partir de las cifras que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) presentó este miércoles. Según la entidad, la tasa de desempleo se ubicó en 16,8 %, seis puntos por encima del dato de agosto de 2019. Aunque, en comparación con hace un año, continúan la destrucción de empleos y el aumento de los desocupados y los inactivos, las variaciones en el octavo mes del año fueron menores a las vistas durante los meses más críticos del confinamiento por la pandemia.

Por ejemplo, al comparar agosto de 2019 con agosto de 2020, la población ocupada cayó en 2,4 millones de personas, hasta los 19,6 millones, mientras que en abril (el peor momento) la cifra fue más del doble (5,4 millones). Los desocupados aumentaron en 1,3 millones de personas (hasta los 3,9 millones), una cifra inferior a los 2,2 millones vistos en junio (el peor momento para este indicador). En el mismo período, los considerados inactivos —que incluye a quienes no están buscando trabajo— crecieron en 1,6 millones de personas, para un total de 16,2 millones.

Pese a la mejoría, hay tendencias y sesgos que se mantienen. Por ejemplo, al ver el último grupo (el de los inactivos), se ve que la mayoría, 1,3 millones, son mujeres que pasaron a dedicarse a los oficios del hogar. “Esto muestra que la estructura del mercado laboral sigue teniendo un alto costo en las mujeres y que estaba así incluso seis meses antes de la pandemia. Con el retorno a los colegios de los niños y jóvenes es posible que este dato mejore en los próximos meses”, comentó Maribel Castillo, directora del programa de economía de la Universidad Javeriana de Cali.

Castillo también señaló la leve mejoría, frente a julio, en una de las brechas entre hombres y mujeres. El desempleo femenino está en 21,7 %, frente a 13,4 % del masculino (en julio había sido 26,2 y 16,2 %, respectivamente). Esto, explicó, está relacionado con factores como la reactivación del comercio y las empresas de menos de 10 trabajadores que ocupan mujeres en gran proporción. Sobre población ocupada, Juan Daniel Oviedo, director del DANE, resaltó que mientras en julio se veía que, por cada hombre que perdió su trabajo, dos mujeres pasaban por la misma situación, ahora la relación es tres hombres por cada cinco mujeres.

No obstante, en las empresas de menos de 10 personas es donde se sigue concentrando la destrucción de empleos: casi 1,6 millones de puestos perdidos, frente a los 782.000 destruidos en las empresas que cuentan con más de 10 personas, al comparar agosto de 2019 con agosto de 2020. Rosmery Quintero, presidenta de Acopi, gremio de pequeñas y medianas empresas, insistió en la necesidad de tomar medidas para los trabajadores por cuenta propia, que “siguen excluidos de los auxilios a la nómina”, al igual que las microempresas que emplean a una o dos personas.

En un sentido similar, Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, cree que una de las mejores estrategias para avanzar hacia la recuperación es apostar por reactivar la pequeñas y medianas empresas. Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, resaltó como positivo el hecho de que al comparar agosto con el mes anterior (julio de 2020) se ve que se crearon 1,3 millones de empleos, “el número más alto desde que tenemos cifras mensuales, es decir, en 20 años”. Para él, esto muestra los efectos que ha tenido la reactivación económica, aunque reconoce que queda mucho “camino por recorrer”.

En línea con la región

La mayor afectación para las mujeres y los jóvenes (cuya tasa de desempleo en el trimestre junio-agosto fue del 27,9 %) que se ha evidenciado en Colombia está en línea con los efectos que se han visto en América Latina por cuenta de los confinamientos. Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esto se ha debido a la importante presencia femenina en sectores económicos particularmente afectados por la crisis (comercio, por ejemplo) y en empleos informales, así como a las dificultades de conciliar un trabajo remunerado con las tareas domésticas y de cuidado (trabajo no remunerado).

“También hubo mayor destrucción de trabajos entre los jóvenes con menos formación educativa, empleados mayoritariamente en sectores afectados como hoteles, comercio, servicios personales y construcción”, como lo resumió la agencia Efe. Según la OIT, en total, unos 34 millones de personas en la región han perdido su trabajo por las medidas de confinamiento.

A futuro, según el director de la OIT para la región, Vinícius Pinheiro, citado por Efe, “el esfuerzo tiene que ser colectivo. Sin eso será muy difícil. Debe haber un esfuerzo de transformación productiva. Es importante salir de la pandemia con un modelo más inclusivo y sostenible”.

Castillo, de la Universidad Javeriana, por otro lado, llamó la atención sobre los resultados de subempleo en el país. Las tasas para la medición subjetiva y la objetiva cayeron, lo que “muestra que dadas las expectativas sobre el desempleo la gente manifiesta sentirse conforme con el empleo que tiene por el alto costo de oportunidad del desempleo”. Una especie de conformismo, movido por el temor, al que hay que prestarle atención.

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