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La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) señala que los productores de lácteos en Colombia adelantan una competencia desequilibrada con el mercado internacional.
Según el presidente de la Federación, José Félix Lafaurie, más de 300.000 productores de leche, en su mayoría pequeños ganaderos, compiten actualmente con importaciones provenientes de Estados Unidos que ingresan sin aranceles ni cupos. Además, advirtió que para 2028 también se prevé la eliminación de los gravámenes aplicados a las importaciones provenientes de la Unión Europea.
El panorama, en 2026, es descrito por Fedegán como una “avalancha de importaciones de leche y derivados lácteos”, la cual proviene, principalmente, de Estados Unidos, Chile y Bolivia.
Solo en los primeros cinco meses del año ingresaron, desde esas tres naciones, 28.160 toneladas de leche en polvo, lo que equivale a 234 millones de litros de leche líquida.
En la misma ventana de tiempo, las importaciones de leche y derivados lácteos aumentó 56,4 % de cara al mismo periodo de 2025.
“Particularmente en la Costa Caribe, miles de familias desarrollan su actividad bajo sistemas de doble propósito, combinando la producción de leche con la cría de terneros y operando con márgenes extremadamente reducidos, en muchos casos al límite de la subsistencia”, explicó Lafaurie.
Ante este panorama, Fedegán envió una carta al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, en la que se solicita una atención inmediata para mitigar las afectaciones que se están generando.
El gremio señala que esta afectación se ha generado a partir de la entrada en vigencia de un tratado de libre comercio con Estados Unidos, el cual ha llevado a cero los gravámenes que se deben pagar por importar estos productos del país norteaamericano.
“Durante los primeros cinco meses de 2026 se observó un crecimiento acelerado de las importaciones de leche en polvo, lactosueros, quesos y otros derivados, impulsado principalmente por Estados Unidos, que continúa siendo el principal proveedor externo de Colombia. La leche en polvo entera y descremada concentra la mayor parte del volumen importado, seguida por los lactosueros y diversos tipos de queso utilizados tanto para consumo directo como por otras industrias”, expresó el líder de la federación.
También se advierte que este fenómeno viene fortaleciéndose de las exportaciones de otros países como Chile y Bolivia, mediante acuerdos comerciales similares.
“El crecimiento de las importaciones de leche en polvo provenientes de Chile y Bolivia merece especial atención. Aunque ello no supone por sí mismo la existencia de irregularidades, resulta necesario examinar las razones de este comportamiento y, particularmente, verificar rigurosamente el cumplimiento de las reglas de origen establecidas en los respectivos acuerdos comerciales, de manera que las preferencias arancelarias sean aplicadas exclusivamente a productos que efectivamente tengan derecho a ellas”, señala Fedegán en su misiva.
Ante este escenario, se le ha solicitado al ministerio activar mecanismos de defensa comercial, así como realizar un monitoreo permanente de las importaciones; verificar estrictamente el cumplimiento de las reglas de origen; evaluar la existencia de subsidios o prácticas de competencia desleal; fortalecer los mecanismos de inspección sanitaria y aduanera; y activar oportunamente, cuando se configuren las condiciones legales, las salvaguardias y demás instrumentos de defensa comercial previstos en la legislación colombiana y en los acuerdos internacionales.
“Solicitamos promover ante el Gobierno Nacional una gestión de alto nivel encaminada a obtener la apertura efectiva del mercado estadounidense para nuestra carne bovina y convertir esa oportunidad en parte de una estrategia de reconversión y fortalecimiento productivo de los sistemas de doble propósito”, añadió.
La propuesta que le hizo la federación a la cartera de Comercio incluye los siguientes cuatro puntos:
1- Incorporar como prioridad de la agenda comercial bilateral con Estados Unidos la habilitación efectiva de la carne bovina colombiana.
2- Liderar, con los ministerios de Agricultura y Relaciones Exteriores y con el ICA, INVIMA y las demás autoridades competentes, una hoja de ruta que identifique los obstáculos pendientes y establezca responsables y plazos concretos para superarlos.
3- Adelantar ante las autoridades estadounidenses las gestiones políticas, comerciales, técnicas y sanitarias necesarias para culminar el proceso de admisibilidad.
4- Incorporar este asunto en los mecanismos institucionales de diálogo y seguimiento del TLC, especialmente ante la nueva realidad que enfrenta el sector lácteo colombiano después de la desgravación de 2026.
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