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18 Feb 2022 - 2:23 p. m.

Plan Nacional de Infraestructura de Datos: ¿qué hay que tener en cuenta?

El Ministerio de las TIC expidió el Plan Nacional de Infraestructura de Datos, con el que se busca impulsar la transformación digital del Estado.
Con esta iniciativa, el Gobierno Nacional busca mejorar los diversos usos que se le pueden dar a los datos, incluyendo su intercambio comercial.
Con esta iniciativa, el Gobierno Nacional busca mejorar los diversos usos que se le pueden dar a los datos, incluyendo su intercambio comercial.
Foto: Andrey Rudakov

Con la intención de “impulsar la transformación digital del Estado y el desarrollo de una economía basada en datos”, el Ministerio de las TIC expidió (mediante la Resolución 460 de 2022) el Plan Nacional de Infraestructura de Datos (PNID), así como su hoja de ruta.

Lo que se plantea desde el gobierno con esta estrategia es implementar nuevos mecanismos para el uso e intercambio de datos, principalmente en cuatro segmentos: Data Trust (intercambio de datos), Data Commons (datos comunes), Data Marketplace (mercado de datos) y portales de datos, entre otros que podrían ser adoptados con el paso del tiempo.

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“Con este PNID aumentará la reutilización de la información que integra la infraestructura de datos, se consolidará un sector público basado en datos, se generarán espacios de intercambio de datos que impulsen la innovación en el país, se promoverá el desarrollo e integración de tecnologías emergentes y se posicionará el modelo de gobernanza de los datos para la consolidación de una economía digital guiada por datos, entre otros”, explicó la ministra TIC, Carmen Ligia Valderrama Rojas.

En suma, hay quienes consideran que los datos son el oro del siglo XXI, y el gobierno busca aprovecharlos para su desarrollo. Ejemplo de esto son las denominadas ciudades inteligentes, las cuales emplean tecnologías que se abastecen de datos para ayudar a mejorar la gestión y toma de decisiones de una administración.

Bogotá tiene a Agata (Agencia de Analítica de Datos), una iniciativa que arrancó con la administración de Claudia López y cuyo uso, argumentan sus directivas, se refleja en recolección de información que le permita al Distrito tener una panorámica más amplia de la ciudad, y así emplear políticas públicas más acordes; o reunir datos que le permitan al sistema de semaforización de la ciudad mejorar sus tiempos de flujo. Estos son tan solo unos ejemplos de sus eventuales beneficios.

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Entendiendo que este es un tema novedoso y que en muchos componentes puede llegar a carecer de una normativa, el Mintic precisó que durante la implementación del PNID se expedirán lineamientos, normativas y estándares, que le permitan articularse con la Política de Gobierno Digital.

¿Qué hay que tener en cuenta con el Plan Nacional de Infraestructura de Datos?

Lo primero sería reforzar la participación ciudadana, no solo en su formación, sino en su divulgación, pues al ser algo novedoso muchos desconocen sus implicaciones y alcances, y más cuando se dice que entre sus bases habrá datos personales.

Sobre esto, la Fundación Karisma se refirió al poco tiempo que dispuso el Mintic (entre el 15 y el 17 de septiembre) para que el borrador de esta iniciativa recibiera los comentarios de la ciudadanía. “Este plazo de participación no resiste ningún análisis, por ejemplo, frente a las recomendaciones de la OCDE en la materia”, detalló.

Además, la fundación asegura que en el borrador del plan no se hace referencia a las formas en la que la sociedad civil podrá participar en el diseño, planeación o implementación del mismo.

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“Un ejemplo de inclusión de la sociedad civil en el Plan podría darse en el Componente 2 de la hoja de ruta de implementación, específicamente, en torno a la creación de un “diccionario y catálogos de registro único de información”. Aquí sería relevante y necesaria la participación de la sociedad civil: miembros de la academia y/o el sector privado con experiencia en esta área los cuales podrían brindar una asesoría valiosa”, precisa Karisma.

Otro aspecto al que habría que prestarle atención es al componente de mercado de datos, o Data Marketplace, con el que se busca “el intercambio abierto de activos de datos entre personas y empresas actuando como consumidores y proveedores”. La fundación advierte que en el borrador de la iniciativa no hubo claridad sobre los actores interesados en este mercado y las formas en que se va a regular el mismo.

Además señaló que podrían presentarse problemas de vulneración a la privacidad, problemas con la protección de los datos personales y violaciones a la propiedad intelectual.

“En ese sentido, es fundamental que este mercado tenga mecanismos de regulación externa para proteger a compradores, vendedores e incluso a terceros que se vean involucrados o afectados en/por él. Esto es fundamental porque uno de los riesgos de la gobernanza, como se mencionó anteriormente, se puede dar cuando actores de la sociedad civil como los gremios o las grandes empresas tienen intereses alejados o contrarios a los del interés público”, puntualizó.

Sumado a lo anterior, el borrador del plan tampoco especifica cómo se integrarían sus componentes con otros que ya existen.

Es claro que Colombia se quiere sumar a la tendencia mundial por mejorar el aprovechamiento de los datos, algo que bien manejado tiene el potencial de traer múltiples beneficios para la sociedad. No obstante, es importante que en este tema haya transparencia, participación ciudadana y una normativa que propenda en la protección de derechos humanos fundamentales, como el de la privacidad.

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