
Actualmente, el precio del ACPM (o diésel) en Colombia está unos COP 8.400 por galón por debajo de la referencia internacional, según un análisis de Anif con cifras al 28 de septiembre. Mientras el combustible se encarece en el mercado externo, el precio en el país casi no se movió. Y esa diferencia tiene un costo que, como lo advirtió Anif en un reciente informe, podría llegar a las cuentas públicas.
Desde enero, la referencia internacional pasó de cerca de COP 11.900 por galón a COP 19.820, un alza de 67 %, según calculó Anif con datos de ISI Markets y CEIC. El precio nacional, en cambio, subió de COP 11.062 a COP 11.399, apenas 3 %.
Podría pensarse que, con la referencia internacional al alza, el precio nacional terminaría por acoplarse. Pero no ha ocurrido así, y la razón es el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un mecanismo que evita que las alzas internacionales se trasladen de forma completa a los precios internos. En la práctica, la diferencia entre las dos referencias la asume el fondo.
En la última semana de septiembre, como se decía líneas arriba, esa diferencia rondó los COP 8.400 por galón. Anif aclara que no es que el FEPC subsidie de forma efectiva ese valor completo, dado que el precio del ACPM en una estación de servicio también incluye impuestos, márgenes y fletes. Aun así, que esta diferencia se esté amplíe es una señal de que el FEPC tendrá que hacer un mayor esfuerzo fiscal para mantener invariables los precios internos.
Y ese esfuerzo sale de plata pública, pues el fondo lo administra el Ministerio de Hacienda y se financia, entre otras fuentes, con recursos del Presupuesto General de la Nación. De ahí que la discusión pase del surtidor a las cuentas del Estado.
¿Por qué sube el diésel en el mundo?
El diésel atraviesa un momento de precios altos a escala global. En Estados Unidos, el precio minorista promedió US$6,29 por galón al 14 de septiembre, el nivel nominal más alto desde que la Administración de Información Energética (EIA) publica la serie, en 1994.
La razón, según la EIA, es una oferta global ajustada. La menor actividad de refinación en Rusia, China y Oriente Medio encareció los derivados del petróleo en el mercado internacional y aumentó la demanda de diésel exportado desde Estados Unidos. Allí, los inventarios estaban 13 % por debajo del promedio estacional de cinco años.
¿Qué papel juega el dólar?
No obstante, el precio internacional del diésel estaría aún más caro sin la apreciación del peso colombiano. Dado que la referencia internacional se fija en dólares, cuando la moneda local se fortalece hacen falta menos pesos para pagar el mismo galón. Para Anif, es el principal amortiguador del alza del precio internacional.
Con la tasa de cambio de comienzos de año, calcula Anif, la referencia promedio de septiembre habría sido de COP 22.065 por galón. Es decir, el tipo de cambio le resta cerca de COP 2.900 por galón a esa referencia.
Aun así, la diferencia con el precio nacional sigue por encima de los COP 8.000.
¿Qué pasa si el diésel sigue caro?
Anif advierte que las tensiones geopolíticas podrían mantener la presión sobre los precios de los combustibles y, con ella, aumentar la carga fiscal del FEPC. Cerrar la brecha entre el precio internacional y el nacional, según el análisis, exigiría ajustes de gran tamaño.
La EIA, por su parte, asume en su proyección de septiembre que la producción global de diésel seguirá por debajo de la del año pasado, con inventarios bajos y precios elevados. Si ese escenario se cumple, y a eso se suman las presiones sobre el presupuesto de 2027 y la situación fiscal actual, Anif considera cada vez más urgente estructurar una senda de ajustes graduales a los precios internos.
Es decir, según concluye el análisis, el precio del ACPM en Colombia tendría que subir paulatinamente para ir cerrando la diferencia con el internacional.
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