Publicidad

El cine iraní desafía la represión del régimen desde la Berlinale

Las producciones proyectadas en el festival hablan sobre la censura, el conflicto y el día a día dentro del país islámico.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Antoine Guy y Agencia AFP
20 de febrero de 2026 - 03:31 p. m.
La actriz germano-iraní Jasmin Tabatabai y sus invitados sostienen carteles de "Irán libre" y "Rojava" en la alfombra roja de la Berlinale.
La actriz germano-iraní Jasmin Tabatabai y sus invitados sostienen carteles de "Irán libre" y "Rojava" en la alfombra roja de la Berlinale.
Foto: EFE - FABIAN SOMMER
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Tras la represión de las manifestaciones en Irán y ante las amenazas de intervención militar de Estados Unidos, las películas iraníes presentadas este año en la Berlinale resuenan con más fuerza que en años anteriores.

La represión estatal es el hilo conductor de “Roya”, de Mahnaz Mohammadi, que explora el trauma de una prisionera política tras su paso por la tristemente célebre prisión de Evin, en Teherán.

La directora sabe de lo que habla, ya que estuvo encarcelada allí. La secuencia inicial es estremecedora. Filmada desde el punto de vista de Roya, revela el trato degradante que le infligen los carceleros.

Resistirse a la ideología oficial te convierte en “enemigo” ante los ojos de las autoridades iraníes, explicó Mohammadi. Con su película desea mostrar cómo esa opresión deja huellas en las víctimas. “No pertenece al pasado, cambia tu vida y tu percepción, lo cambia todo”, insistió.

Como el nombre Roya, que puede significar “sueño”, numerosas escenas de alucinaciones marcan el ritmo de las imágenes, ilustrando el desfase psíquico y el trauma sufrido.

“Los frutos de la desesperación”

En su cortometraje documental “Los frutos de la desesperación”, Nima Nassaj relata su experiencia durante la guerra de los 12 días de junio de 2025 entre Israel e Irán. Como muchos habitantes de Teherán, encontró refugio con su familia en un pueblo cercano a la capital.

La película es una “cápsula del tiempo” impresionista de esos doce días y de su estado de ánimo en aquel entonces, que describe como “devastado”. Al igual que la protagonista de “Roya”, los personajes de su filme permanecen en silencio. Solo la voz en off acompaña al espectador.

En aquella época el director se sintió “totalmente aislado”, incluso de quienes lo rodeaban, confiesa. “Cuando te enfrentas al miedo a la muerte, a ese grado de incertidumbre, es muy difícil comunicar”, explicó.

La narración se interrumpe con frases proyectadas en rojo intenso en la pantalla. Una de ellas dice: “Estamos atrapados en los juegos de una banda de locos”.

“Cada año hay más en el mundo”, señaló Nassaj, para quien su película refleja la impotencia de la gente común ante “momentos de crisis” en un mundo cada vez más imprevisible.

“Fin de semana cesárea”

Este filme parece menos abiertamente político. Se presenta como una descripción “intensa, salvaje y filosófica” de la sociedad iraní contemporánea.

Para su creador, Mohammad Shirvani, “hay una diferencia entre los directores que reaccionan directamente a la República Islámica y cineastas como yo que hablan de la vida de los iraníes”, explicó.

Su objetivo es escapar de la tendencia, en las salas occidentales, de ofrecer una “imagen orientalista y exótica de Irán”. La película comienza con una fiesta en una villa cerca del mar Caspio, con jóvenes ligeramente vestidos que beben, fuman, se besan y bailan.

“Cada iraní, a lo largo de los 47 años de la República Islámica, aprendió a llevar una doble vida”, añadió el director. Su filme muestra al público la “vida subterránea de la juventud iraní” de clase media.

La generación de Shirvani, nacido en 1973 —años antes de la Revolución Islámica de 1979—, tuvo que “adaptarse como pudo y sortear las limitaciones”. “Pero esta joven generación no las soporta, quiere liberarse”, insistió.

Elegir un entorno aislado, cercano a la naturaleza, es una manera de ganar más “libertad y espacio”, destacó. Según varias oenegés, miles de personas, en su mayoría civiles, murieron durante los recientes disturbios.

“Este tipo de masacre es algo sin precedentes en la historia iraní”, declaró la actriz Maryam Palizban, intérprete en “Roya”. “Este régimen no debería seguir existiendo”, añadió. A pesar de los riesgos, la directora Mahnaz Mohammadi afirmó estar decidida a regresar a Irán, pues quiere vivir lo suficiente para ver a los iraníes “felices y en paz”.

Por Antoine Guy

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.