El arquitecto chileno Smiljan Radić Clarke recibió el premio Pritzker 2026, un galardón considerado como el “Nobel” de esta disciplina. “A través de una obra que se sitúa en la encrucijada de la incertidumbre, la experimentación material y la memoria cultural, Smiljan Radić prioriza la fragilidad sobre cualquier pretensión injustificada de certeza”, expresó el jurado en un comunicado sobre su fallo.
El chileno es el quinto latinoamericano y el segundo chileno, después de Alejandro Aravena (2016), en conseguir este galardón. “Este premio es una extraña sorpresa y un gran honor. Agradezco sinceramente a la organización del premio Pritzker y al jurado que lo respalda”, dijo Radić en este mismo comunicado.
Entre las obras más reconocidas de Radić se encuentra el Serpentine Gallery Pavilion, una estructura efímera que es diseñada anualmente. En 2014, Radić se convirtió en uno de los arquitectos más jóvenes en ser invitado a participar en este proyecto y, a partir de su creatividad, este pabellón tomó una reconocible forma de anillo.
Otras de sus obras destacadas se encuentran en su país de origen, por ejemplo, el Teatro Regional del Bío-Bío, un espacio cultural que hace parte de las calles de Concepción, la segunda ciudad más grande de Chile. Este teatro combina su estructura en hormigón con un techo de policarbonato traslúcido que ayuda a regular tanto la luz como el sonido.
También participó en la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino en 2013, así como en otras estructuras como la Casa para el Poema del Ángulo Recto, un refugio geométrico en medio del bosque; la Bodega Viña Vik, que también cumple con la característica combinación de materiales pesados, con diseños que permitan modular la luz; y la Casa Pite, una construcción ubicada en una pendiente.
“Smiljan Radić privilegia la fragilidad frente a cualquier afirmación injustificada de certeza. Sus edificios parecen temporales, inestables o deliberadamente inacabados -casi a punto de desaparecer-, y sin embargo proporcionan un refugio estructurado, optimista y discretamente alegre, que abraza la vulnerabilidad como una condición intrínseca de la experiencia vivida”, señaló el jurado.
Radić comenzó su formación como arquitecto en Chile y, posteriormente, la continuó en Italia. En 1995 fundó una firma con su nombre, con la cual ha completado más de 60 proyectos. En 2001 fue nombrado como el mejor arquitecto menor de 35 años por el Colegio de Arquitectos de Chile. Su trayectoria ha sido reconocida con galardones en países como México, Estados Unidos, Croacia y Ecuador.
Esta premiación se retrasó debido a la polémica generada luego de que Thomas Pritzker renunciara como presidente ejecutivo de Hyatt y dejara de tener cualquier relación con el premio, debido a los vínculos que tuvo con Jeffrey Epstein.
El premio fue fundado en 1979 por la Fundación Hyatt y la familia Pritzker, y fue pensado como un reconocimiento que “alentaría y estimularía no sólo una mayor conciencia pública de los edificios, sino que también inspiraría una mayor creatividad dentro de la profesión arquitectónica”, de acuerdo con su página web.
Los ganadores del premio reciben una beca de 100.000 dólares, un certificado de mención y una medalla de bronce. La victoria de Radić contribuye a seguir posicionando la arquitectura latinoamericana en el radar de otras instituciones y figuras de esta disciplina a nivel mundial.