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Un siglo después, la “Fiesta” de Hemingway sigue latiendo en los Sanfermines españoles

Hace más de cien años, un joven Ernest Hemingway llegó a Pamplona (norte) como reportero del Toronto Star y encontró en los Sanfermines una de las fiestas más populares de España, un material literario que cristalizó tres años después, en 1926, en la novela The sun also rises, traducida al castellano como Fiesta.

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Javier Rodrigo-EFE
02 de julio de 2026 - 06:44 p. m.
En la imagen, escultura del escritor en la sala El rincón de Hemingway del Café Iruña de Pamplona.
En la imagen, escultura del escritor en la sala El rincón de Hemingway del Café Iruña de Pamplona.
Foto: EFE - Villar López
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Fue la primera novela que publicó el escritor, que en 1954 recibió el Premio Nobel de Literatura. Desde entonces, la obra quedó unida de forma inseparable al nombre de la ciudad española de Pamplona y a la proyección internacional de sus fiestas populares, que tienen al toro como protagonista, a las que el escritor asistió en nueve ocasiones.

El catedrático de Literatura Contemporánea de la Universidad de Navarra, Gabriel Insausti, explicó cómo a Hemingway, a su llegada a Pamplona, “le encanta el mundo de los toros y del vino, porque él era de Chicago. Si pensamos qué hay en Chicago en el año 1925, pues Al Capone, la Ley Seca...” y entonces “él llega aquí y ve que todo el mundo bebe sin ningún tipo de pudor”.

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“Fiesta”, un viaje sin meta

Pero la novela Fiesta no es precisamente una ‘fiesta’ para sus protagonistas. Como subrayó Insausti, narra “la historia de un viaje sin una meta en el fondo; más que un ir hacia un determinado lugar, se trata más bien de huir en el fondo, de huir de sí mismos y de ese vacío que ha producido la guerra”. Hacía poco que había terminado la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Durante los Sanfermines, afirmó el catedrático, “recordamos que un año más estamos vivos y hacemos lo mismo que todos los años; nos encontramos con las mismas personas y de algún modo festejamos eso, la vida”, pero “estos sujetos, no; estos sujetos van desesperados” (los protagonistas de la novela).

¿Esto existe de verdad?

Bill Hillmann, exboxeador, periodista, escritor y corredor de los encierros, nacido en Chicago, como Hemingway, relató que, cuando tenía veinte años, se sentó a leer Fiesta. “Sentí mucha curiosidad y emoción por la aventura de San Fermín. Pensé: ¡Guau! ¿Esto existe de verdad? Quiero vivirlo”, afirmó.

En 2014, Hillmann tuvo un grave accidente en el encierro, pero jamás pensó en dejarlo: “El bisnieto de Ernest Hemingway, Michael, que es mi amigo, vino en mi ayuda. La obra de Hemingway me trajo hasta aquí y su nieto me ayudó cuando pensé que iba a morir”.

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Si Hemingway viera los Sanfermines actuales, aseguró Hillmann, “creo que estaría feliz. Porque la cultura está viva. La energía es fuerte”.

Así, entre la celebración y la crítica, Fiesta conserva en Pamplona un peso difícil de discutir. Un siglo después de la llegada del joven reportero, la novela sigue latiendo en la manera en que los Sanfermines se miran a sí mismos y en cómo el mundo los mira.

La fiesta de los Sanfermines es la más internacional de España, como ejemplo, el pasado año en la oficina de prensa se acreditaron 140 medios de comunicación de 13 países y 450 profesionales.

Por Javier Rodrigo-EFE

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