Publicidad

“Hemos aprendido a no intentar definir demasiado qué es la literatura latinoamericana”

Guillermo Quijas, editor de Almadía, editorial mexicana invitada de honor a la vigésima Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, habló sobre la manera de contar en América Latina y los puntos en común entre el panorama editorial colombiano y mexicano.

14 de septiembre de 2026 – 07:09 a. m.
Editor Almadía
Quijas nació en una familia dedicada a la papelería y venta de libros.
Foto: Ari Rojas

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Almadía nació en Oaxaca, México, y con los años ha ampliado su presencia hasta llegar a España. Este año también estará en Medellín. ¿Qué significa para la editorial participar en la Fiesta del Libro y acercarse a los lectores colombianos?

Colombia tiene una relación muy temprana con Almadía: fue el primer país fuera de México donde distribuimos nuestros libros. Con los años esa presencia ha tenido distintas etapas, y nos importa mucho mantener una presencia constante de nuestros libros y autores.

Para nosotros estar en Medellín es una oportunidad única y hermosa para volver a encontrarnos con lectores, libreros y mediadores y mostrar lo que es Almadía hoy. Han pasado más de veinte años desde que empezamos y el catálogo ha crecido y cambiado.

Estar en Colombia forma parte también de ese esfuerzo, de conseguir una circulación más constante de autores y libros dentro de América Latina.

Almadía ha construido un catálogo con una identidad muy reconocible. ¿Qué buscan en una historia o en un autor antes de decidir que quieren publicarlo?

No tenemos una fórmula muy definida y creo que es mejor que así sea. Nos interesan los libros que tienen una voz propia, auténtica, que de alguna manera nos sorprendan y emocionen y que sintamos que pueden aportar algo al catálogo.

También ha cambiado nuestra manera de leer con los años. Al principio publicábamos muy pocos libros solo en México y ahora en varios países.

Hay una parte importante de intuición. A veces puedes explicar perfectamente por qué un libro funciona y otras simplemente hay algo en la escritura que te convence. Después viene todo el trabajo editorial para acompañarlo y tratar de que llegue de la mejor manera a sus lectores.

Desde la mirada de una editorial mexicana que ha seguido de cerca la literatura de la región, ¿qué encuentran en común entre lo que se está escribiendo actualmente en México, Colombia y otros países de América Latina?

Me cuesta encontrar algo que pueda definir en conjunto lo que se está escribiendo en América Latina, y creo que eso es justamente lo interesante. Hay una diversidad enorme de autores, temas, tradiciones y formas de escribir.

Lo que sí vemos es que hay más circulación y conversación entre escritores de distintos países. Un autor mexicano lee a uno colombiano, argentino o chileno con mucha más naturalidad, y esas relaciones también se van reflejando en la escritura. Al mismo tiempo, siguen existiendo dificultades para que los libros tengan esa misma circulación.

Quizá ahí está una de las contradicciones interesantes del momento: literariamente hay una conversación latinoamericana muy viva, pero editorial y comercialmente todavía hay mucho por hacer.

¿Qué están encontrando en las nuevas generaciones de escritores latinoamericanos que les resulta especialmente interesante?

Me interesa mucho la libertad con la que están escribiendo. Hay menos preocupación por ajustarse a géneros muy definidos y encontramos libros que pasan con naturalidad de la novela al ensayo, de la autobiografía a la ficción.

Publicidad

También hay una diversidad de temas y de lugares desde donde se escribe que ha ampliado muchísimo el panorama. Y creo que eso obliga también a las editoriales a moverse, a no buscar simplemente algo parecido al libro que funcionó el año anterior.

En nuestro caso, una parte muy importante del catálogo se ha construido publicando autores relativamente jóvenes o que estaban empezando a desarrollar su obra. Seguir encontrándonos con escritores nuevos es una de las partes del trabajo que más nos interesa.

Publicidad

En un mercado editorial donde muchas veces se apuesta por autores con nombres ya consolidados, ¿cómo se sostiene la decisión de seguir apostando por nuevas voces?

Publicamos autores que nos interesan y muchos de ellos, cuando llegan a Almadía, están empezando su trayectoria o han publicado muy poco. Evidentemente eso tiene una dificultad comercial: es mucho más fácil colocar un libro cuando el nombre del autor ya es conocido.

Publicidad

Con algunos autores hemos tenido la suerte de publicar varios libros y ver cómo van encontrando lectores, creciendo y construyendo una obra. Eso es algo que solo puede ocurrir con tiempo. No todos los libros encuentran inmediatamente a sus lectores y no todos tienen que hacerlo de la misma manera.

También intentamos combinar esas publicaciones con autores que ya tienen una trayectoria más consolidada. Al final una editorial necesita encontrar ciertos equilibrios para poder sostener el catálogo completo y seguir incorporando autores nuevos.

Publicidad

Almadía ha explorado distintas formas de presentar sus libros y habla de ellos como objetos “artísticos, sensoriales y festivos”. ¿Qué quieren provocar en el lector desde el momento en que tiene el libro en sus manos, incluso antes de empezar a leerlo?

El diseño ha sido parte central desde que comenzamos. Alejandro Magallanes ha hecho las portadas durante estos más de veinte años y eso ha terminado construyendo una identidad visual muy reconocible para la editorial.

Publicidad

Con Alejandro partimos de la lectura de cada libro y buscamos algo para ese libro en particular. Hay una relación entre el texto y el objeto que nos importa mucho.

También nos gusta pensar en ese momento en que alguien encuentra un libro en una librería sin saber demasiado de él. La portada, el formato, el papel, la manera en que está hecho pueden provocar que lo tome, lo abra y lea unas páginas. Después, evidentemente, lo que importa es lo que sucede entre el lector y el texto, pero todo lo anterior también forma parte del encuentro con un libro.

Publicidad

Después de tantos años de publicar y acompañar historias de distintos autores latinoamericanos, ¿qué han aprendido sobre nuestra manera de contar, de escribir y de mirar el mundo?

Una de las cosas que hemos aprendido es precisamente a no intentar definir demasiado qué es la literatura latinoamericana. Cuando ves el catálogo después de veinte años encuentras autores, generaciones y escrituras muy distintas, incluso dentro de un mismo país.

Publicidad

También hemos visto cómo ha cambiado la conversación. Autores que publicamos hace quince o veinte años conviven hoy en el catálogo con escritores mucho más jóvenes, y es interesante ver las continuidades, pero también las rupturas.

Quizá lo que más hemos aprendido es que para una editorial como nosotros lo más estimulante es mantener la curiosidad. Un catálogo nunca está terminado y tampoco debería convertirse en una fórmula. Los libros que publicamos van modificando lo que entendemos por Almadía y, en ese sentido, seguimos descubriendo la editorial al mismo tiempo que la hacemos.

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido