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La plantilla de una mano y otras figuras pintadas en las paredes de las cuevas de la isla, componen el hallazgo de las pinturas que, además, son 15.000 años más antiguas que las ultimas encontradas en Indonesia.
La revista Nature publicó el miércoles la descripción de estas pinturas rupestres que respaldan la teoría de que los primeros seres humanos emigraron a Sahul (un macrocontinente que abarcaba en el Pleistoceno lo que hoy es Australia continental, Tasmania, Nueva Guinea y varias islas adyacentes) a través de una ruta norte que atravesaba lo que hoy es la isla de Célebes.
El hallazgo fue realizado por el equipo de Maxime Aubert, arqueólogo y geoquímico de la Universidad de Griffith (Australia), quienes han estudiado esta zona durante una década. El hallazgo también cuestiona la versión de la historia de que el arte rupestre surgió en Europa hace 40.000 años.
“Están hechas con ocre. Ponen su mano allí, y luego rociaron pigmento. No podemos decir qué técnica usaron. Podrían haber puesto el pigmento en su boca y rociarlo. Podrían haber usado algún tipo de instrumento”, explicó Aubert sobre los hallazgos.
La plantilla de mano hallada tiene, al menos, 67.800 años y se convirtió en el arte rupestre más antiguo. Sobre esta Aubert dijo a El País: “Las puntas de los dedos parecen haber sido modificadas deliberadamente para adquirir una forma puntiaguda, similar a garras de animales. Esto sugiere un nivel adicional de pensamiento simbólico, más allá de una marca simple o accidental”.
Indonesia: el primer ‘museo’ de la humanidad
Indonesia es conocida por albergar algunas de las primeras pinturas rupestres del mundo, con arte del Pleistoceno documentadas en el este de Borneo y suroeste de la isla de Célebes, aunque en este último caso sus cuevas habían permanecido prácticamente inexploradas desde que se descubrieron las primeras muestras en 1977.
Para comprender mejor esa zona de la isla de Sulawesi, el equipo dirigido por Aubert, ha estudiado las cuevas en todo el sureste de la isla -llegando a registrar 44 yacimientos, incluidos 11 lugares hasta ahora desconocidos-.
De acuerdo con los métodos utilizados, los investigadores también encontraron la plantilla de mano más antigua en la cueva Metanduno en la isla de Muna. Esta, de acuerdo con CNN, también presenta imágenes de caballos y otras figuras pintadas hace 3.500 o 4.000 años.
El equipo descubrió también que la cueva de Célebes se utilizó para crear arte durante un periodo excepcionalmente largo, con pinturas producidas repetidamente durante al menos 35.000 años. Las últimas son de hace 20.000 años y evidencian una larga tradición de contar historias a través de imágenes en el Pleistoceno tardío.
Una mano con forma de garra
Entre los motivos hay siete plantillas de manos y una figura humana pigmentada en marrón (que data de hace al menos 3.900 años) que puede representar la prueba más antigua de la expresión cultural en la región. Se cree que quienes crearon estas plantillas, podían ser miembros tempranos de la especie Homo Sapiens.
La plantilla de la mano es una variante única en el mundo de este motivo: “Una vez creada, se modificó para estrechar deliberadamente los contornos de los dedos y dar la impresión general de una mano con forma de garra”, señala uno de los autores, Adam Brumm, investigador de la evolución humana en la Universidad de Griffith.
“Este tipo de mano puede simbolizar la idea de que los seres humanos y los animales estaban estrechamente conectados, algo que ya parece verse en el arte pictórico más antiguo de Sulawesi, con al menos un ejemplo de una escena que representa figuras que interpretamos como seres mitad humanos, mitad animales”, explica Brumm en un comunicado del centro.
El investigador Adhi Agus Oktaviana, especialista en arte rupestre del BRIN de Indonesia ,considera que “es muy probable que las personas que realizaron estas pinturas en la isla de Célebes formaran parte de una población más amplia que más tarde se extendería por la región y acabaría llegando a la actual Australia”. Además, los investigadores creen que los lugares donde dejaron estas marcas podían haber sido importantes para las personas que las pusieron ahí.
“Aunque todavía no podemos vincular este arte a una cultura concreta en el sentido moderno, el hecho de que la pintura continuara en estas cuevas durante decenas de miles de años demuestra que se trató deuna tradición duradera, transmitida a lo largo de muchas generaciones“, explica Aubert.
Por otro lado, hay quienes creen que estas plantillas pueden ser mucho más antiguas, como es el caso de Paul Pettitt, profesor de arqueología paleolítica que estudia el arte prehistórico en la Universidad de Durham en el Reino Unido. Pettitt dijo a CNN que la edad dada por los investigadores responsables del hallazgo, era una edad mínima, podrían ser más antiguas y que se debía considerar la posibilidad de que quienes dejaron sus manos plasmadas en piedra pudieran ser de otra especie.
Luz a las rutas migratorias del Pleistoceno
El momento en que los humanos ocuparon esa masa continental del Pleistoceno conocida como Sahul ha sido fruto de un intenso debate arqueológico, con dos corrientes mayoritarias que defendían que los primeros pobladores llegaron hace 50.000 y 65.000 años, respectivamente.
Los investigadores proponían dos rutas migratorias principales hacia Sahul: una norte o septentrional hacia la parte de la actual Nueva Guinea a través de la isla indonesia de Célebes, y otra más meridional que llevaba a los navegantes al continente australiano a través de lo que hoy es Timor o las islas adyacentes.
La datación de las pinturas rupestres publicada hoy “respalda firmemente la idea de que los antepasados de los primeros australianos llegaron a Sahul hace al menos 65.000 años a través de la ruta norte”, subraya Oktaviana.
Los nuevos descubrimientos en la isla de Célebes siguen reforzando la idea de que el arte cavernario se desarrolló y evolucionó de forma paralela en varios sitios del mundo. En Europa los animales más antiguos hallados hasta ahora se dibujaron en la cueva francesa de Chauvet hace más de 30.000 años.