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El Domingo de Ramos, celebrado este año el 29 de marzo, marca el inicio de la Semana Santa, un periodo que conmemora la muerte y resurrección de Jesucristo.
Millones de cristianos alrededor del mundo viven un momento de reflexión espiritual durante esta fecha. Además, existen una serie de significados y tradiciones que se desarrollan en cada uno de los días de esta semana y que marcan el inicio de la Pascua.
En el libro de Éxodo, se cuenta que Dios mandó a Egipto diez plagas mortales, debido a que el faraón no quiso liberar al pueblo de Israel. Para salvarse de la última plaga, los israelitas, guiados por las indicaciones de Moisés, pintaron sus casas con sangre de un cordero sacrificado.
Esto hizo que el pueblo sobreviviera y celebrara comiendo la carne del animal y pan sin levadura. Este festejo se convirtió en la primera Pascua judía, la cual, de acuerdo con National Geographic, fue nombrada así por ser el comienzo del Pesaj (pasaje) del pueblo de Dios a la tierra prometida.
Años después, Jesús celebraría su última cena en esta misma fecha, suceso que resignificaría la Pascua para los cristianos. Sin embargo, a la Pascua le anteceden varios días que conforman el relato completo de este capítulo en la historia del cristianismo.
En primer lugar, después de la época de carnaval, tiene lugar la Cuaresma, un periodo de cuarenta días que se inicia a partir del Miércoles de ceniza. Este tiempo se caracteriza por el ayuno, la oración y la abstinencia, que ayudan a los fieles a prepararse para lo que vivirán durante la Semana Santa.
Posteriormente, se celebra el Domingo de Ramos, día en el que Jesús entra de manera triunfante a Jerusalén, siendo el inicio de su muerte y resurrección. Este día es celebrado alrededor del mundo con procesiones, donde los fieles agitan hojas de palma y dicen alabanzas como “Hosanna”, que significa “sálvanos ahora”, todo como una muestra de festejo y homenaje ante la llegada del hijo de Dios.
De acuerdo con Abel Camasca de la Agencia Católica de Informaciones (ACI Prensa), el lunes santo o también conocido como “lunes de autoridad”, se recuerda que María, hermana de Lázaro, quien fue resucitado por Jesús, unge los pies del maestro con perfumes, demostrando su devoción y servicio ante el hijo de Dios.
Durante el Jueves Santo, se recuerda una serie de sucesos determinantes que llevarían a la muerte de Jesús. En este día, el llamado “Mesías” tuvo la última cena con sus doce discípulos, donde compartieron el pan y el vino que representan el cuerpo y la sangre de Jesucristo, un momento que se convertiría en el sacramento fundamental de la Iglesia católica: la Eucaristía.
En esta noche, Jesús también les anuncia que uno de ellos lo va a traicionar y que Pedro lo negaría tres veces. Además, en esta cena, el hijo de Dios lava los pies de cada uno de sus discípulos, como un acto de humildad y servicio, tal y como lo hizo María con él. Por último, Jesús va a orar en el monte de los olivos (Getsemaní) donde es alcanzado por Judas Iscariote, quien, por 30 monedas de plata, le da un beso a Jesús en la mejilla para indicarles a los guardias quién era y proceder con su arresto.
Por su parte, el Viernes Santo, los fieles recuerdan el juicio del “Mesías” frente a Poncio Pilatos, prefecto romano que termina realizando el gesto de lavarse las manos para liberarse de la culpa de condenar a Jesús y dejarle la responsabilidad de su muerte al pueblo judío. Después de esto, Jesucristo atravesó el Viacrucis, un largo camino donde fue torturado y, finalmente, crucificado.
En este día, los creyentes mantienen una actitud de vigilia y oración, practicando el ayuno y evitando comer carnes rojas. Otras personas tampoco realizan otras actividades, como escuchar música alta, labores domésticas como barrer o clavar, vestir de rojo, entre otros. De aquí también se han desprendido otras creencias populares y no sustentadas en las indicaciones de la Iglesia, como no bañarse por el riesgo de “convertirse en pescado”.
A partir de su muerte, según la Biblia, Jesús descendió tres días al infierno para purificar sus pecados. Por este motivo, el Sábado Santo es considerado un momento de espera y reflexión y que conmemora la sepultura de Jesús. Finalmente, el Domingo Santo se celebra que el cuerpo de Jesús ya no se encuentra en el sepulcro, porque ha resucitado, siendo este uno de los días más importantes para el cristianismo debido a que la resurrección de Jesús representa una promesa de salvación y vida eterna para sus creyentes.
Durante siglos, el día para celebrar la Pascua fue debatido, sin llegar a ningún consenso, hasta que en año 325 d. C., el emperador Constantino designó el domingo de resurrección como la fecha oficial del cristianismo, también para establecer una distinción con la celebración de la Pascua judía.
En Colombia, la conmemoración de la Semana Santa fue introducida por el catolicismo español durante la época de la colonización. Actualmente, entre las tradiciones más reconocidas a nivel nacional, se encuentran las procesiones de Popayán, patrimonio cultural inmaterial de la Unesco, y la de Mompox, entre muchas otras, donde se mezcla religión y tradición popular.
Siglos de historia y creencias siguen acompañando a los cristianos en Colombia y en todo el mundo, quienes encuentran en estos días una oportunidad de encuentro y reflexión.