¿Cómo surgió su interés por el cine?
Viene desde mis años de escuela. Teníamos una clase sobre la historia de la cultura mundial y uno de los últimos años fue dedicado a la historia del cine. Ahí aprendí de todos: sobre Kilinian, Almodóvar, Tarkovsky y demás. Desde entonces, entendí que siempre quería trabajar en el cine de alguna manera. Empecé mi carrera como periodista, pero luego, después de varios años, cambié a cine y empecé a trabajar como editora en jefe para un outlet de medios en Rusia que cubría el cine, y luego, después de cinco años, lo dejé y Alternativa llegó a mi vida.
Usted es de Rusia, ¿cómo describiría el cine de su país y qué lo hace único?
Bueno, es una gran pregunta. Rusia tiene una gran historia de cine, desde Eisenstein hasta Starokovsky y otros directores increíbles que movieron la industria. Pero en este momento estamos en un lugar extraño, porque por un lado se está desarrollando bastante rápido, pero por el otro hay mucha censura en Rusia por la guerra ahora y por todos los problemas con el gobierno, así que me temo que estamos volviendo a los tiempos soviéticos, donde la gente no podía decir lo que quería en el cine y en cambio tienen que usar siempre algún tipo de lenguaje metafórico.
¿Cómo se unió al equipo de Alternativa Film Festival?
Bueno, no había festival cuando me uní. Me pidieron que viniera con un concepto de un premio para los cineastas. Entonces InDrive me invitó, considerando mi trayectoria previa como editora en jefe en el más grande medio de Rusia enfocado en cine. El CEO de Indrive me dijo que tenía esta idea de darle un premio a los cineastas del sur global, que comúnmente son relegados o menos representados en la escena de cine global. Y luego, reunimos a la equipo y empezamos a trabajar en algunas ideas y es cuando entendimos que no debería ser solo un premio, sino más bien un festival, un lugar donde unimos a la gente, donde traemos juntos a los cineastas y al público y donde realmente mostramos los filmes y al final los premiamos. Así que sí, ya es un viaje de tres años y medio para mí.
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¿Qué tipo de películas disfruta ver?
Soy una persona que le gusta de todo, me encanta los blockbusters de Hollywood y me encanta, por ejemplo, todos los filmes de los Avengers, pero también, por supuesto, me encanta el cine independiente. Me encantan los directores americanos como Greta Gerwig o Noah Baumbach. Son uno de mis directores favoritos. Pero por supuesto, siempre he estado muy impresionada con el cine latinoamericano, especialmente con directores mexicanos como Iñárritu, Cuarón y Guillermo del Toro. Y realmente recuerdo ver esos filmes cuando aparecieron en el principio del siglo XXI, en realidad hace 20 años, y cómo hicieron esta revolución en la mente de todos, y en mi mente también, con “Amores Perros” o “Babylon” o películas como esas.
¿Cuál fue la última película que la impactó o movió algo en usted?
Creo que fue “Hamnet”. Es una película tan real sobre las emociones de una persona que, por un lado, es la esposa de un escritor brillante que va a cambiar el curso de la literatura y toda la historia de la literatura, pero, por otro lado, es solo una mujer que está enfrentando una de las más grandes tragedias que hay: está perdiendo un niño. Y vemos cómo vive a través de ello y cómo el arte en el final la ayuda a superar o al menos sentirse mejor en el momento de esta tragedia. Creo que eso es lo que también siento sobre el arte y en especial el cine. Lo que sentimos cuando vemos películas o cuando encontramos gran arte nos puede ayudar a superar nuestros días más oscuros.
El festival tiene cierto enfoque en el cine emergente, ¿qué le atrae más de este tipo de cine?
No solo es sobre el cine emergente, aunque aportamos atención a las voces emergentes, también tenemos directores establecidos que están presentando sus películas en el festival. Las dos condiciones más importantes que tenemos son que el cine debe venir del sur global y que debe ser sobre impacto social. Lo que me mueve de eso es que, a pesar de que me gusta el cine para el entretenimiento, también creo que debería intentar cambiar nuestras mentes, nuestros corazones; debería intentar hacernos personas mejores. El cine que estamos reconociendo en el festival es el que abre los ojos de las personas y las impulsa a decir algo sobre estos temas y a hacer algo sobre su vida y su comunidad para cambiarla.
Eso es lo que me atrae mucho a ese tipo de cine, porque, para ser honesta, no soy un gran fan del cine que se hace solo por por propósitos artísticos. Puede haber un muy bonito filme, que se haya grabado hermosamente, pero ¿qué significa eso? Así que estoy por las historias, por el significado, por el potencial transformador que tiene el cine.
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¿Por qué escogieron hacer la edición de este año del Alternativa Film Festival en Medellín?
A todos los lugares que vamos, porque somos nomadistas, tratamos de que tengan una gran cultura y que tengan este hermoso espíritu artístico y creo que Medellín es un gran ejemplo de eso. Antes estábamos en Almaty y en Yogyakarta, que no son las capitales de sus respectivos países, sino capitales culturales o capitales universitarias. Y cuando llegamos a Colombia, entendimos que estábamos buscando algo similar en espíritu. Y también creo que comparado con esas dos ciudades, Medellín también tiene una gran diferencia y ventaja, porque es una ciudad que ha cambiado su reputación en los últimos 20 años con el poder de la arte, de hecho, y de eso se trata Alternativa, de cómo el poder de la arte transforma sociedades. Así que creo que es bueno traer este festival a un lugar como este.
El Alternativa Film Festival incluye una competencia entre los filmes proyectados, desde u perspectiva, ¿qué hace que una película se destaque?
El poder de la historia. Creo que lo que hace que un filme resalte es una historia única, pero al mismo tiempo universalmente entendible, algo con lo que todos podamos relacionarnos, pero que tal vez no sabíamos, como algo que ocurre en Nepal, o en Malasia, o en Colombia, que te da cuenta de que no sabes nada de eso, pero es así como esas personas viven, y así es cómo superan esos desafíos. Entonces sí, así que creo que para mí siempre es la historia primero y luego todo el resto viene después.
¿Qué legado quiere dejar como directora del Alternativa Film Festival?
Creo que como persona ya he dejado mi legado en lanzar este festival y en avanzar con el concepto junto con mi hermoso equipo y ejecutarlo durante tres años. Estoy bastante orgullosa de ese éxito y sí, estoy feliz de que sucedió en mi carrera. Ahora, para un festival tres años es nada, es un evento muy joven, así que esperamos convertirnos en uno de los lugares más importantes para el cine social y el cine del sur global. Queremos ser una plataforma que conecte a los cineastas de diferentes regiones, donde todos quieran ir a aprender nuevas cosas, conocer a los compañeros creadores e inspirarse.
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