Publicidad

Esa manía de resumirlo todo (Opinión)

Una reflexión sobre la tendencia que han asumido diferentes empresas de presentar resúmenes de actividad a sus usuarios.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Fuad Gonzalo Chacón
01 de enero de 2026 - 10:57 p. m.
Wrapped Party convierte el resumen anual de Spotify en una competencia musical en vivo con amigos.
Wrapped Party convierte el resumen anual de Spotify en una competencia musical en vivo con amigos.
Foto: Spotify
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Aunque muy seguramente a alguien más se le ocurrió primero, tal vez a Facebook o a Goodreads, el mejor ejemplo de resúmenes personalizados anuales que me viene a la mente es el ya clásico “Wrapped” de Spotify, esa compilación de datos que nadie pidió sobre nuestros hábitos musicales, pero que vista en perspectiva es de lo más curiosa y sirve como tema de conversación con amigos y familiares durante las cenas navideñas. Una tendencia a la compilación de resultados, incluso esperable de nuestros frenéticos tiempos algorítmicos, que se ha consolidado con el paso de los años hasta expandirse cual metástasis a otras aplicaciones en las que, en honor a la verdad, no tiene el más mínimo sentido que una funcionalidad así exista.

Luego de que Spotify me sorprendiera, números en mano, con la noticia de que la música hecha con inteligencia artificial había tomado por asalto mis horas de reproducción, llegó el momento aritmético del búho de Duolingo. Tras otro episodio de su más que entrañable acoso característico, Duo me clasificó en la categoría de “aprendiz estrella” por cruzar la barrera de los 400 días continuos de racha de aprendizaje al completar casi 600 lecciones de italiano e instalarme dentro del 5% de sus usuarios más activos. Todos esos datos absolutamente irrelevantes que no dudé en compartir inmediatamente con mis padres en una nueva manifestación de spam filial como prueba de supervivencia y para darles la tranquilidad de que no me moriré de hambre pues, al menos, podría pedir una pizza en Roma si mi vida dependiera de ello.

Pero entonces las cosas comenzaron a ponerse, digamos, algo incómodas. Y es que la aplicación del gimnasio (sí, la del gimnasio) también me tenía preparado un resumen, corto pero demoledor, que tampoco necesitaba. Tras etiquetarme como “evening champ”, porque sólo me dejo ver por allá de cuando en vez y una sola hora los sábados por la tarde, tuve ante mí los cálculos de la ineficiencia económica de mi suscripción mensual. Las cifras no mienten y es evidente que no sólo no lo visito lo suficiente, pues únicamente he sido capaz de encadenar una racha exitosa de cuatro semanas seguidas, sino que en las pocas ocasiones que voy me la he pasado bebiendo agua, ya que, sin saberlo, la app hasta me contabiliza el número de veces que recargo mi botella. Esto claramente no lo compartí con nadie, quiero conservar la poca dignidad que me queda.

El mazazo final vino por donde menos me lo esperaba, pues de un momento a otro la aplicación de McDonald’s me lanzaba una notificación para decirme que tenía listo mi balance del 2025. Nada tenía sentido, pero la curiosidad me forzó a verlo y todavía hoy no tengo muy claro qué necesidad tengo de que me recuerden las 22 hamburguesas cuarto de libra doble que, sin saber cuándo, me comí a lo largo del año. Un dato que no hace falta compartir con absolutamente nadie distinto de mi cardiólogo y que simplemente ejemplifica el absurdo al que ha llegado esta manía de resumirlo todo.

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Por Fuad Gonzalo Chacón

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.