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Mónica Meira, artista nacida en Londres y nacionalizada colombiana, inauguró su nueva exposición “Travesía por la zona tórrida”. La muestra estará disponible hasta el 1 de abril en Galería La Cometa de Medellín. A través de una serie de pinturas y dibujos, Meira propone un recorrido por este paisaje tropical y las reflexiones que este ambiente suscita desde su mirada.
La zona tórrida es una franja climática delimitada por el Trópico de Cáncer al norte y el Trópico de Capricornio al sur. “Es una zona privilegiada donde se encuentra Colombia, en plena línea ecuatorial, rodeada por dos mares, sin estaciones, pero al mismo tiempo las tenemos todas. Podemos visitar cualquier parte del país donde se encuentran los climas más diversos y extremos, desde el frío glaciar de los nevados hasta el calor más intenso. Tenemos cascadas, lagunas… Más del 50% de los páramos del mundo están en Colombia. En fin, estamos rodeados de un paisaje que recorremos a diario", explicó Meira en conversación con El Espectador.
Precisamente, sus trazos se enfocan en el páramo: un ecosistema caracterizado por su altitud, la cual posibilita una serie de condiciones naturales únicas en el mundo. A través de su pincel, la artista recorre lagunas, bosques de niebla y cascadas que, la mayoría de veces, están siendo observados por una o varias personas que se encuentran en estas obras. Por medio de esto, Meira desarrolla un ejercicio de contemplación del paisaje, que acerca a los asistentes a su mirada íntima del territorio.
“Travesía por la zona tórrida es una metáfora de mi propia travesía por este mundo, es una búsqueda del significado de mi propia existencia a través de mi expresión visual con el tema del paisaje. Quiero que el espectador se meta en ellos, los recorra, los mire detenidamente y los recuerde”.
El interés de Meira por el arte se puede rastrear a una visita que realizó al Museo del Prado, en la capital de España. Ahí observó tres cuadros: Don Diego de Acedo, el Primo, de Diego Velázquez y Maja vestida y Maja desnuda, pintados por Francisco de Goya. Estas obras la hicieron enamorarse del arte. Cuando asistió a su primera clase de Bellas Artes en la Universidad de los Andes, reafirmó que esto “definiría su vida”.
Su obra la ha llevado por museos y galerías de distintas partes de Colombia, como Cali, Cartagena, Pereira, Bogotá, Jericó, Santa Marta, entre otras. También ha participado en exposiciones internacionales, exhibiendo sus creaciones en países como Estados Unidos, Francia, Costa Rica, Chile y Taiwán.
Con una trayectoria de más de cinco décadas, el interés por la figura humana y los paisajes se convirtió en una constante de su obra y esta nueva exposición no es la excepción. “Cada época en la historia del arte tiene una manera muy definida de interpretar el tema del paisaje. Quiero dejar un testimonio de mi propio paisaje —el paisaje de mi momento— comentar sobre mi propia existencia y congelar una experiencia vivida”.