31 Oct 2020 - 2:00 a. m.

Alejandra Giraldo, para seguirle “El Rastro” a la noticia

La periodista habla de los nuevos retos al asumir la conducción del programa “El Rastro”, a partir de este lunes festivo. Además, habla de su trayectoria como presentadora en Noticias Caracol y de su nueva faceta como empresaria.
Dado su amor por los animales, Alejandra Giraldo tiene su propia sección en el noticiero: “Las mascotas de Alejandra”. / Daniel Machado @danielmachadophoto
Dado su amor por los animales, Alejandra Giraldo tiene su propia sección en el noticiero: “Las mascotas de Alejandra”. / Daniel Machado @danielmachadophoto

¿Cómo llega al programa “El Rastro”?

Este 2020 ha sido un año de retos. El Rastro es un proyecto súper bonito que vino detrás de Noticias Caracol de la mañana para seguir poniéndome a prueba. Se va Vanessa (de la Torre), quien presentó El Rastro como por siete u ocho años y me dicen que quieren que yo sea la presentadora. Sin pensarlo dos veces, acepté. Lo hice porque es supremamente exigente y quería probarme y ver mi versatilidad. Es un programa de crónica roja, de asesinatos y casos que son difíciles para las autoridades determinar quién fue el que perpetró la acción en contra de la víctima. Es exigente porque me toca mantener el suspenso y al televidente conectado.

Como espectadora, ¿cómo veía “El Rastro”? ¿Le cambiaría algo?

Mi crítica es hacia la situación que vivimos en el país. A las historias que les damos cabida. Son extremadamente dolorosas. El programa es maravilloso, una obra de arte. Los periodistas hacen un trabajo maravilloso, al igual que la producción, que es impecable. Las imágenes que recrean y convocan a personas de la Fiscalía. Mi respeto por Manuel Teodoro y por las víctimas que permiten después de muchos años contar sus historias, para que la sociedad colombiana siga haciendo conciencia de que esto no puede seguir pasando. Termina siendo un programa valioso en el proceso de transformación colombiana.

Si lo compara con el rol que tiene en el noticiero, ¿cuál es la diferencia con “El Rastro”?

Yo conozco la historia, la veo en edición. Me apropio de ella. Los periodistas estamos llamados a apropiarnos de la historia; aunque, no la construya desde campo, si me permite tener una sensibilidad frente a las víctimas que nos dan la oportunidad de ser vitrina para esos casos. Tengo un libreto, porque no hay cabida a la improvisación, ya que todo es muy corto. Al igual que en el Última Edición, tampoco se puede improvisar, por ser un formato muy corto. En El Rastro hay unas presentaciones muy cortas.

¿Cómo fue ese cambio de la última Edición de noticias a Primera Emisión en Caracol Noticias?

Es mucho más exigente. Ahora son cuatro horas al aire. Cambia el reloj biológico y las horas de alimentación también. Todas las dinámicas de familia se modificaron.

¿En Primera Emisión se siente más libre para agregarle su sello?

Siempre he sido yo. En Última Edición también le tenía mi sello, tanto que tenía mi propia despedida. Podía comentar, pero no más de una frase. Ahora en la mañana puedo hacer las intervenciones más largas. El reto es seguirle el hilo a Juan Diego Alvira, quien es muy divertido y es muy buen conductor.

En el noticiero de la mañana acompaña al público en el despertar, los desayunos, ¿hay un cambio en el lenguaje periodístico?

El lenguaje periodístico no cambia, tenemos una línea editorial que nos marca muy bien todas las ediciones. Lo que sí cambia es la actitud. El noticiero de las 11:30 p.m. es mucho más tranquilo. En la mañana siempre tratamos de llegar con un mensaje de optimismo, más fresco y espontáneo. Puedo sonreír más. Es inyectarle una sonrisa en medio de lo que está pasando.

En “El Rastro” y en Primera Emisión contaban con periodistas como Vanessa de la Torre y Mónica Jaramillo, ¿tomó algo de ellas para asumir los retos?

A las dos las admiro profundamente. Con Mónica (Jaramillo) nos conocemos desde hace años, porque estudiamos juntas en la universidad. Vi cómo comenzó su carrera y cómo cautivó los corazones del público. El punto de referencia es que nadie llega a llenar los zapatos de nadie. Cada uno lo hace desde su experiencia, capacidad y desde el fondo del corazón. Yo llego siendo Alejandra, con la capacidad que vio Juan Roberto Vargas en mí. En el caso de El Rastro es más complejo, porque Vanessa le ponía la cuota de misterio y suspenso, que hay que conservar. Es imposible pretender no ser quien soy. Ellas son mi referente para empezar a construir. En un principio la gente ha pedido que vuelva Mónica y es normal, porque el público crea un vínculo con los presentadores. Ya he recibido mensajes positivos sobre el trabajo y les ha gustado que haya más temas sobre animales, que es una bandera mía. Esto lleva a pensar que todo vale la pena.

El tema por la preocupación de los animales, ¿cómo lo llevó a una idea periodística?

El tema de los animales siempre ha estado presente en mi vida desde que era chiquita. Yo crecí con mis abuelos, mamá, tíos y los animales. Por eso he desarrollado una gran sensibilidad por los animales. Hacen parte de mi ADN. Los primeros animales que yo tengo como responsabilidad mía es cuando ya llego a Bogotá y me caso. En el canal me comienzan a reconocer por eso y es ahí cuando llegan las “Mascotas de Alejandra”, es la forma de unir mi proyecto de vida con las noticias.

Se estrena como empresaria, ¿cómo ha sido el proceso para emprender?

Di a conocer un producto de alimentación para perros, que se llama Vita, luego de mucho trabajo con expertos. Es un alimento natural, coherente con lo que soy, con lo que creo que es que somos lo que comemos y teniendo a los animales como parte de la familia. En este camino he caído en errores con productos que tienen muchos preservantes, entonces desde hace cinco años les venía dando comida natural casera; pero el problema es que no es balanceada y eso le produce falta de nutrientes. De ahí nace Vita, de la necesidad de entregar productos naturales con todos los nutrientes. Ha sido un proceso con médicos veterinarios. Trabajamos con un sentido social, porque un porcentaje de las ventas de cada caja se va a dos fundaciones de perritos, que son las que me ayudan con los rescates y reciben los animales.

Cuando estaba en su formación profesional, ¿quería ser presentadora?

La vida me ha sorprendido. Siempre supe que quería ser periodista, por eso estudié Comunicación Social. El poder que tienen los periodistas es inmenso. Quería ser un puente interactivo entre las personas necesitadas y los círculos de poder. Lo he visto en mi casa, porque mi mamá es líder social, quien ayuda a personas necesitadas. En el periodismo veía esa capacidad de ayudar. Siempre lo he deseado, pero no imaginé llegar a donde lo he hecho. Inicié en Cable Noticias, después de dejar hojas de vida en diferentes porterías de los canales y ahí se fue dando todo. Me preocupo por hacer bien la tarea del momento. Hice el casting en Caracol, cuando Juan Roberto me llamó que estaban haciendo un casting.

¿Qué viene para Alejandra Giraldo en lo que resta del año?

Estoy sacando adelante el noticiero de la mañana, “El Rastro” y ahora Vita. Eso es lo que me ocupa ahora. No vivo preocupada por el futuro, mañana veremos qué pasa.

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