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11 Apr 2022 - 2:00 a. m.

Mónica Castillo y Víctor Hugo Rodríguez, desde la comarca del Pacífico

Ella es la voz principal de La Mojarra Eléctrica, mientras que él se ha destacado, entre otras cosas, por su participación en el formato de “La voz Colombia”. Ahora unen sus talentos para presentar la canción “Lindas historias”.

Laura Cortez Palacios*

Mónica Castillo ha cantado con La Mojarra Eléctrica y La Mákina del Caribe, mientras que Víctor Hugo Rodríguez cree que el río Guapi y la música son sinónimos.  / Fotos: Archivo particular
Mónica Castillo ha cantado con La Mojarra Eléctrica y La Mákina del Caribe, mientras que Víctor Hugo Rodríguez cree que el río Guapi y la música son sinónimos. / Fotos: Archivo particular
Foto: Archivo particular

La vida unió a Mónica Castillo y Víctor Hugo Rodríguez en La Mojarra Eléctrica, una orquesta bogotana que toca música moderna del Pacífico colombiano. Sus orígenes han sido vitales para sus trayectorias musicales, mezclando sonidos occidentales con la ancestralidad.

Sus inicios musicales

Mónica Castillo nació en Bogotá y sus padres son de Barbacoas, Nariño. Su madre fue maestra de música y junto a sus hermanos creció escuchando bambucos, guabinas y torbellinos; la música del Pacífico no estuvo muy presente en su infancia. Cuando creció y conoció a Armando Quiñones descubrió la sonoridad de ese litoral y se dejó llevar por su fuerza.

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Con el paso del tiempo ha investigado y se ha enamorado de la música del Pacífico, hasta el punto de afirmar que cuando va a un Festival Petronio Álvarez “soy la que más agito el pañuelo blanco”. Esto la hizo amar sus raíces gracias a la magia, la alegría y la paz que la música le produce cuando la transmite con su voz.

La primera vez que Víctor Hugo Rodríguez se presentó ante el público fue en un concurso intercolegiado representando a su escuela y obtuvo el primer lugar cantando música romántica, porque en esa época las baladas estaban muy de moda. Sin embargo, sus inicios musicales también están ligados a la marimba de José Antonio Torres, más conocido como Gualajo, pues este gran maestro vivía en su barrio.

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“Eso me definió una técnica desde la balada, el aguabajo y el currulao”, afirma Víctor Hugo Rodríguez al recordar sus inicios. Él cree que su carrera musical es el resultado de la mezcla de sonidos que llenaron su infancia, pues se ha dedicado también a estudiar la técnica de cantantes como José José, pero en su esencia también están la marimba y la música de su tierra.

La conexión de Víctor Hugo Rodríguez con el río Guapi, que lo vio nacer, es indescriptible. Para él, el río es música. Si una canción “me hace pensar en el río Guapi, para mí es un aval inconsciente que le doy a lo que escucho o a lo que estoy escribiendo”.

La Mojarra Eléctrica y proyectos en conjunto

Para Rodríguez, la entrada a La Mojarra Eléctrica marcó su llegada a Bogotá: desde ese momento comenzó un intercambio de saberes desde la música de las costas del país.

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Mónica Castillo llegó a la banda haciendo los coros del disco Poder para la gente y luego de dos años de pausa musical ingresó a formar parte del grupo.

Ambos artistas tienen una conexión especial y una excelente comunicación. Gracias a esto han participado en diversos proyectos musicales, el más reciente es Lindas historias, un sencillo de Víctor Hugo Rodríguez, donde la participación de Mónica fue vital, no solo en los coros, sino también en el enriquecimiento del proyecto y su proceso de grabación.

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Desde que los cantantes se conocieron, hace un poco más de una década, no han dejado de hacer música juntos y participar en diversos proyectos de manera colectiva.

La fusión bogotana

Mónica Castillo comenzó su carrera cantando bambucos y guabinas, ya que esa música se escuchaba en su casa. Cuando conoció la agrupación Kilombo fue una de las primeras veces que hizo música del Pacífico fusionada. En el caso de Víctor Hugo Rodríguez, la agrupación lo ayudó a encontrarse “con una nueva forma de hacer la música”, gracias al movimiento fusión Pacífico, que estaba tomando mucha fuerza.

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El paso de Víctor Hugo Rodríguez por “La voz Colombia”

Aunque este artista era conocido en varias partes del país, el paso por el concurso de televisión La voz lo puso en el ojo público. Para él, el programa fue exigente, pero muy digno y le brindó una plataforma para hacer conocer su música y su talento en Colombia y el mundo. Aunque su carrera había arrancado desde hacía tiempo y llevaba una década en Bogotá, La voz hizo más visible la sólida trayectoria que ya tenía.

Mónica Castillo en La Mákina del Caribe

Durante nueve años, Mónica hizo parte de esta agrupación que tocaba champeta en Chía (Cundinamarca). Gracias a esta experiencia, la cantante estuvo en escenarios internacionales como Berlín, así como en múltiples festivales europeos.

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La Mákina del Caribe fue una de las primeras bandas de esa índole en participar en Rock al Parque, aunque no tocaban netamente rock, lo que generó controversia, pero fue una noche inolvidable donde Mónica Castillo les cantó a miles de personas y lo recuerda con mucho cariño.

Sin embargo, para ella uno de los logros más importantes de esta época fue reconocerse como cantante, ya que se convenció de su talento y de ser la cantante principal de la banda.

“Pacífico, gran comarca”

El álbum de Víctor Hugo Rodríguez y la canción del mismo nombre estaban inicialmente inspirados en el Pacífico colombiano. Sin embargo, al viajar a Ecuador se dio cuenta de que es el mismo océano, con una unidad cultural más allá de las fronteras.

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“Cuando comprendí que en San Lorenzo me sentía como en Guapi, descubrí que esta es una hermandad que va concatenada desde patrones culturales, problemáticas comunes y una necesidad de soluciones comunes”, asegura el artista.

Ser de río y ser de mar

Hace poco, Mónica Castillo tuvo la oportunidad de reconocer sus orígenes viajando a Barbacoas, la tierra de sus padres, a la que no iba desde la infancia. Estar en su territorio y observar el río fue una recarga de energía para ella.

Pero salir del casco urbano cuatro horas por carretera y llegar a Tumaco fue “una cosa de otro mundo”. El Pacífico, el mar y el río conectan con Mónica Castillo; antes había hecho el recorrido en lancha desde Buenaventura hasta Guapi, es una aventura que muestra la naturaleza en todo su esplendor.

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Al ser guapireño, Víctor Hugo Rodríguez conoce bien el significado de ser de río y ser de mar. El río Guapi tiene dinámica de mar al estar tan cerca del océano: cada seis horas sube, cada seis horas baja. Esta magia se ve en muchos ámbitos; en el mismo río hay puntos dulces, salobres y salados. La dimensión de la magia del río se transforma al vivir en el interior del país, pensar en ello y entender su valor; por ello menciona que él se identifica con “la calma del río, pero la fuerza del mar”.

Mónica Castillo y Víctor Hugo Rodríguez están trabajando en un proyecto conjunto y esperan seguir transmitiendo a través de su música la fuerza de sus orígenes, trasladando al público al Pacífico colombiano sin importar en qué parte del mundo se encuentre.

*De la Fundación Color de Colombia.

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