La vida de 5.000 familias campesinas puede empezar a cambiar a partir de hoy con la Ruta del Título. Jornaleros, recolectores o productores que han dedicado toda su vida a los cultivos, recibieron la visita de la Agencia Nacional de Tierras, entidad que les entregó títulos de propiedad y predios de más de 44.000 hectáreas productivas. La noticia se anunció desde Cartagena, en el marco de la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20), mientras ministros, presidentes, académicos y expertos en temas agrarios de distintos países se reúnen para debatir sobre el acceso a la tierra, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sostenible.
Precisamente en ese foro de discusión se ha llegado a la conclusión que la tierra, en lugar de ser acaparada por unas cuantas manos que no la producen, debe llegar a las comunidades rurales de todas las latitudes colombianas para que realmente haya chance de lograr la Reforma Agraria y garantizar igualdad en el campo.
Juan Felipe Harman, director de la Agencia, a través de su cuenta en X aseguró que cada hectárea entregada en la Ruta del Título representa un paso más del Estado para saldar una deuda y un vacío de poder que ha tenido en los territorios de Colombia. Harman, que ha liderado procesos de recuperación de predios ilegalmente ocupados o la compra de tierras que reposan en los fondos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) o el Fondo de Reparación de Víctimas, aprovechó esta nueva entrega para reafirmar la importancia de distribuir equitativamente la tierra en el país.
“Celebro y abrazo a las familias que durante años esperaron por la legalidad de sus tierras. Este, al igual que muchos anteriores, es un avance sustancial de la Reforma Agraria y un compromiso que seguimos manteniendo”, comenta Harman.
Redistribuyendo el territorio
El anuncio y la entrega de estas tierras, que llegan como una forma de justicia para campesinos, comunidades afrodescendientes e indígenas en Colombia, fue liderado por Lina Salcedo, subdirectora de Administración de Tierras de la Nación de la Agencia Nacional de Tierras.
La funcionaria, además de reconocer que esta entrega representa una de las más altas en la historia del país hacia comunidades agrarias explicó: “Esta titulación histórica es una nueva muestra del fortalecimiento de la Reforma Agraria y de la voluntad política del presidente Gustavo Petro con el crecimiento del campo colombiano”.
La ANT informó que las 44.000 hectáreas fueron distribuidas en más de 100 municipios de Colombia, lo que representa más del 33 % de las jurisdicciones colombianas beneficiadas con estos predios productivos.
La titulación de predios se dio en departamentos que por décadas han enfrentado las consecuencias de la concentración y el acaparamiento de tierras, como Córdoba, Sucre y Bolívar, zonas de alta riqueza agrícola que fueron víctimas del despojo paramilitar entre los 90 y los 2000.
Pero las entregas también llegaron a otras latitudes: La Guajira, Huila, Valle del Cauca, Caquetá, Cundinamarca, Nariño, Putumayo, Meta y Santander vieron cómo docenas de familias campesinas tendrán, a partir de esta semana, una seguridad jurídica para cumplir sus proyectos de vida alrededor de la cosecha.
En Bolívar, por mencionar un caso, la Agencia llegó hasta el municipio de San Juan Nepomuceno, conocido por la alta conflictividad entre habitantes locales, grupos armados y entidades del Estado. En las fronteras de ese territorio, por ejemplo, se produjeron dos masacres que de acuerdo con el Centro Nacional de Memoria Histórica, marcaron un antes y después para la población civil, como lo son el desplazamiento y masacre masiva de Mampuján y Las Brisas.
En ese episodio, paramilitares del Bloque Montes de María arribaron a los pueblos, reunieron a todas las familias en las plazas principales y, tras asesinar frente a todos a algunos miembros de la comunidad, los obligaron a exiliarse de sus propios hogares. Dos décadas después, la Agencia les entrega tierras a muchas de las familias y consejos comunitarios que en ese entonces no tuvieron más opción que recoger sus enseres en unas pocas maletas y abandonar sus casas.
“Después de tanto tiempo, por fin, hoy tengo las escrituras de mi casa que por más de 35 años he ocupado con mis hijos. Yo vine joven a esta zona del corregimiento El Tablón y levanté mi rancho, pero jamás pude legalizarlo”, expresó María Regino Caldera, una campesina de San Marcos, Sucre.
Junto a María Regina, familias campesinas recibieron 795 títulos de propiedad que tienen una extensión de 4.445 hectáreas. La entrega beneficia a plataformas campesinas y movimientos agrarios de otros municipios, como Carmen de Bolívar, San Jacinto, Magangué, Morales, Guamo, Regidor, Río Viejo o Achí.
En Sucre, la historia de tierras se repitió y personas de San Benito Abad, San Onofre, Caimito, Ovejas y San Marcos fueron beneficiarios de 418 hectáreas formalizadas y que pasarán a convertirse en su principal fuente de sustento.
La dimensión de esta jornada representa más que cifras: implica estabilidad jurídica para miles de familias, consolida su arraigo en el territorio y avanza en una distribución más justa de la tierra. También envía un mensaje político sobre la apuesta del Gobierno por transformar el campo y contribuir a la paz en regiones que históricamente han resistido el abandono y la violencia, con la Agencia Nacional de Tierras como eje operativo de esa estrategia.
“Tener un título significa contar con respaldo legal sobre el predio, pero también con condiciones para invertir y aumentar la productividad. La formalización reduce disputas en la ruralidad y permite ordenar el territorio, paso clave para que el país sea más competitivo”, explicó la subdirectora Lina María Salcedo.
La Ruta del Título llega a ICARRD+20
Durante la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria en Cartagena, el viceministro de Agricultura, José Luis Quiroga, y el subdirector de Asuntos Étnicos de la Agencia Nacional de Tierras, Olinto Mazabuel, encabezaron la entrega de 10 títulos colectivos a consejos comunitarios Afro de Antioquia, Córdoba, La Guajira, Putumayo y Valle del Cauca.
Durante el acto, Mazabuel destacó el respaldo normativo que ha fortalecido estos procesos en el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
“A partir del año 2024 fue expedido el Decreto 0129 que nos dio facultades expresas y específicas para el proceso de ampliación y protección de los territorios colectivos de comunidades negras”.
La ANT ha adjudicado 113.723 hectáreas a favor de comunidades indígenas y afrodescendientes y ha impulsado la creación de 657 Comités Municipales de Reforma Agraria, consolidando espacios de participación para la transformación del campo colombiano.
Resultados de la Reforma Agraria
A la fecha, la Agencia Nacional de Tierras ha gestionado más de 700.000 hectáreas destinadas a campesinos y comunidades étnicas. Además, ha formalizado 2.074.565 hectáreas en favor de familias rurales en distintas regiones del país, otorgándoles seguridad jurídica y facilitando su acceso a créditos, iniciativas productivas y programas estatales.
Durante la administración del presidente Gustavo Petro se han constituido 20 Zonas de Reserva Campesina (ZRC), lo que eleva a 27 el total en el país. La ANT también prioriza la titulación a entidades de derecho público, con la expedición de 1.864 títulos para cerca de 800 de estas entidades.
“Hemos triplicado la entrega de títulos a escuelas, acueductos comunitarios, salones comunales y escenarios deportivos, especialmente en municipios donde el Estado tiene la responsabilidad de garantizar procesos de reparación y retorno, como en Montes de María y María La Baja. Próximamente, avanzaremos en nuevas rutas de retorno en el sur del Meta y Guaviare”, agregó la subdirectora.
En paralelo, la Agencia Nacional de Tierras formalizó tres Territorios Campesinos Agroalimentarios: Nuevo Amanecer y Ciénaga de Zapatosa, en Cesar, y Vida y Soberanía Popular, en Saravena, Arauca. Asimismo, promovió la creación de 657 Comités Municipales de Reforma Agraria y 30 comités departamentales en todo el país, fortaleciendo la participación campesina y de comunidades étnicas, así como la gobernanza territorial, pilares de la transformación rural que hoy avanza en Colombia.