El terremoto del pasado 10 de agosto en Chocó también golpeó con fuerza al Eje Cafetero, dejando a numerosas familias en condiciones de alta vulnerabilidad. Frente a la emergencia, la cocina colombiana continúa creando estrategias desde los fogones, y esta vez, un grupo de cocineros de distintas regiones del país decidió responder desde lo que mejor saben hacer, dándole vida al proyecto “Un techo para el Eje Cafetero”.
Su objetivo es recaudar fondos que van directamente a Techo Colombia (organización sin fines de lucro que fabrican casas de madera junto a voluntarios para dar una respuesta rápida al déficit habitacional) para la reconstrucción de las zonas afectadas.
Valentino Galán, dueño del restaurante Débora, y María Jaramillo, directora de Techo Colombia, hablaron con Gastronomía y recetas de El Espectador a propósito de esto y narraron cómo surgió la iniciativa, cómo funcionará y lo qué significa para las comunidades que lo perdieron todo.
Una respuesta que nació desde la cocina
Para Galán, la reacción fue casi inmediata y profundamente personal. “Creo que, tras el terremoto, todos los colombianos empezamos a ayudar desde donde estábamos: donaciones, actividades, lo que cada uno pudiera aportar. Nosotros, como siempre, quisimos poner al servicio de la causa lo que tenemos, nuestra cocina, nuestras redes y nuestros contactos”, explica. La cercanía con la región hizo la causa todavía más urgente, la familia de Galán vive actualmente en el Eje Cafetero, así que la intención de ayudar a esa zona también se convirtió en una urgencia que lo tocó de manera directa.
“Empezamos llamando a Diego Panesso, un chef muy reconocido en la región y gran amigo, y a partir de ahí se fueron sumando más personas a lo que queríamos lograr desde nuestros saberes”, cuenta.
La elección de Techo como aliado no fue casual, estuvieron buscando una organización que les diera tranquilidad y que trabajara con una mirada a mediano y largo plazo, no solo de emergencia. Ahí fue cuando pensaron en transformar la realidad del país, de la mano de la organización que durante varios años ha tenido como objetivo acercar a las familias a una vivienda digna.
Cocineros de todo el país por una misma causa
Débora en Bogotá, abrirá sus puertas este jueves 3 de septiembre de 6:30 p. m. a 10:00 p. m. y será el lugar de encuentro de Diego Panesso, chef del Eje Cafetero, Alejandro Ramírez de Rabo de Pez en Cartagena, Camilo Currea de Tres Cuatro Cinco, Julián Molano de Incorrecto Cocina y el equipo de Débora en Bogotá, para llevar a cabo la iniciativa de sabor.
“Cuando surgió la idea, la unión se dio de forma natural y hacerla por una buena causa la hizo más valiosa. Reunir cocineros expertos en diferentes conceptos gastronómicos en un mismo menú es una muestra de que, cuando trabajamos juntos, somos más fuertes y podemos lograr cosas grandes”, sostiene Galán.
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Cada restaurante aportará un plato a esta cena colectiva. Desde Débora, la propuesta es un homenaje a la capital del país con dos platos. El primero está inspirado en La Candelaria y será un estofado de res acompañado de pandebono, una emulsión de olivas y una tartaleta de texturas de maíces.
El segundo será un postre cargado de tradición que le hará oda a las ya conocidas y tradicionales onces bogotanas, donde un helado de chocolate santafereño, una crema de queso campesino, una salsa de leche y unos crutones de achiras narrarán historias desde los bocados. A esto se suma un cóctel de bienvenida con un ingrediente simbólico, el café, “un guiño a la región que estamos apoyando”, explica.
Las otras propuestas que encontrarán los comensales irán desde una arepa de yuca, paté de ubre, pescado curado y ahumado y emulsión de ajo negro; rollitos de sirloin rellenos de puerro caramelizado y hongos salteados con sake, glaseados con una salsita teriyaki y una ensalada cítrica pequeña; pirarucú encocado; puré de plátano y pega de arroz, hasta un cerdo a la brasa, cargamanto tostado, cidra, jus de cerdo y chorizo, entre otros sabores.
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La mecánica para participar es sencilla, quien quiera hacerlo podrá hacer una donación desde 250.000 pesos, que irá directamente a TECHO. “Ellos nos envían el comprobante y, con eso, la persona accede a la experiencia, una cena de siete momentos preparada por todos los cocineros donde la totalidad de lo recaudado se destinará a proyectos de reconstrucción”, explica Galán.
La mirada de TECHO desde la emergencia a la reconstrucción
María Jaramillo, directora de la organización colombiana explica cómo se activó la organización tras el desastre. “Tras la emergencia, TECHO activó sus equipos territoriales para identificar las zonas y familias más afectadas, para levantar información sobre sus necesidades y articularse con autoridades locales y otros actores que están respondiendo a la emergencia. A partir de este proceso, iniciamos la construcción de las primeras viviendas de emergencia como una respuesta concreta para familias que quedaron en condiciones de alta vulnerabilidad”, cuenta en entrevista para El Espectador.
Jaramillo aclara qué es y qué no es una vivienda de emergencia, manifestando que la idea no está centralizada en buscar reemplazar una vivienda definitiva, sino en “entregar una solución habitacional segura y digna que permita a una familia contar nuevamente con un espacio protegido mientras avanza el proceso de reconstrucción. Su construcción puede realizarse en pocos días, dependiendo de las condiciones del territorio y de cada familia”.
Qué representa cada donación
Sobre el aporte de los 250.000 pesos, Jaramillo insiste en el valor del esfuerzo colectivo. “Cada aporte suma a una respuesta mucho más grande, una donación como esta nos permite unir esfuerzos y llegar a la mayor cantidad de familias”, explica. Además, enfatiza en que la respuesta empieza mucho antes de la construcción trabajando con criterios de priorización para orientar los recursos hacia esas familias y comunidades, ya identificadas desde el principio.
Sostener la atención cuando pase el momento mediático es uno de los objetivos a los que no se les puede quitar la vista, Jaramillo lo tiene claro y advierte que “una emergencia no termina cuando dejan de aparecer noticias sobre ella, después de la fase más crítica, las familias siguen enfrentando pérdidas, dificultades económicas, problemas de acceso a servicios y el desafío de reconstruir sus comunidades”.
Iniciativas como esta son fundamentales porque mantienen viva la solidaridad más allá de los primeros días de la emergencia. Al sostener la conversación y movilizar recursos, logran sumar a más personas, empresas, voluntarios y organizaciones, lo que permite mantener la respuesta en los meses siguientes, cuando disminuye la atención mediática, pero las necesidades de las familias continúan, tal como lo comenta Jaramillo desde su experiencia.
Para Galán, el impacto de la noche que se acerca va más allá de las cifras y cierra con una invitación abierta. “A quien no conoce Débora, lo invitaría a acercarse no solo por la propuesta gastronómica, sino por lo que representa esta noche que se convierte en esperanza, oportunidad y aporte a una causa que nos toca a todos como país. Ayudar y compartir una buena mesa pueden ir de la mano”.
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Cena para recaudar fondos (donaciones a partir de $250.000 COP)
Menú degustación de 7 tiempos
¿Cuándo?: Jueves 3 de septiembre
¿Dónde?: Restaurante Débora ( Calle 69 No.4-80 / Zona G) Bogotá
Para más información: 3106428288
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧