
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Gastronomía: Colombiana .
No olvides que este helado casero de feijoa y hierbabuena debe batirse durante 40 minutos.
- Tiempo de preparación: 30 minutos.
- Tiempo de cocción: 15 minutos.
- Porciones: 6.
Ingredientes
- 6 feijoas maduras
- Jugo de 1 limón
- 1 taza (250 ml) de leche entera
- 1 taza (250 ml) de crema de leche
- ½ taza (120 ml) de leche condensada
- 1 manojo pequeño de hierbabuena (unos 15 g)
- 4 yemas de huevo
- ⅓ de taza (70 g) de azúcar
Ingredientes para la cáscara confitada
Cáscaras de feijoa
1 taza de agua
1/2 taza de azúcar
Para congelar
2 kilogramos de hielo
1 taza de sal gruesa
Preparación
Lava muy bien las feijoas, pártelas por la mitad y retira la pulpa con una cuchara. Reserva la pulpa y las cáscaras por separado.
Corta las cáscaras en tiras finas y cocínalas a fuego bajo en el agua con azúcar durante 15 a 20 minutos, hasta que estén brillantes y el almíbar espese. Reserva para decorar.
Procesa la pulpa de feijoa con el jugo de limón hasta obtener un puré suave. Reserva en la nevera.
En un cazo, calienta la leche, la crema de leche, la leche condensada y la hierbabuena sin dejar que hierva. Apaga el fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos. Cuela.
Mientras tanto, bate las yemas con el azúcar hasta integrarlas bien.
Vierte poco a poco la leche infusionada sobre las yemas, sin dejar de batir, para que no se cocinen.
Regresa la mezcla al cazo y cocina a fuego bajo, revolviendo constantemente, hasta que nape, es decir, hasta que cubra el dorso de una cuchara y al pasar el dedo quede una línea marcada.
Deja enfriar por completo y mezcla con el puré de feijoa.
En una olla grande pon el hielo y la sal. Encima, pon una olla más pequeña y vierte allí la mezcla.
Revuelve de forma constante durante 30 a 40 minutos, raspando las paredes, hasta que se forme el helado.
Sirve con tiras de cáscara confitada y hojas de hierbabuena.
Un poco de la historia del helado
La historia del helado empieza en la antigüedad, apareciendo en China alrededor del 200 a.C., donde se mezclaba hielo con leche y arroz. En el siglo XIII, Marco Polo trajo de Asia a Italia la idea de preparar un postre helado, lo que llevó a la creación de lo que hoy conocemos el sorbete. En 1715, la reina de Francia, María Antonieta, introdujo el helado en la corte, lo que le dio lugar en la gastronomía occidental. Finalmente, en el siglo XIX, la invención de la máquina de helados revolucionó su producción, haciéndolo masivamente consumido.
*Nota de la editora
El contexto histórico de este ingrediente puede encontrarlo en otras recetas con un fin informativo y práctico, para comprender mejor su origen y uso en la cocina.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧