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El huevo es uno de los alimentos más consumidos en Colombia, según la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi). Su alto valor nutricional lo convierte en un ingrediente básico en la canasta familiar de millones de hogares. Sin embargo, su conservación adecuada es clave para evitar riesgos a la salud.
Aunque muchas personas los encuentran sin refrigeración en tiendas o supermercados, eso no significa que así deban mantenerse en casa.
De hecho, una vez comprados, la recomendación de Fenavi es clara: los huevos deben guardarse inmediatamente en la nevera. Esto ayuda a mantener su frescura, a proteger su membrana interna y a prolongar su vida útil por más de una semana.
El riesgo no es menor. El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) clasificó al huevo como un alimento de alto riesgo en salud pública debido a su potencial para alojar bacterias como la salmonella.
Esta bacteria puede causar intoxicaciones alimentarias con síntomas como fiebre, diarrea, vómito y calambres abdominales, que aparecen entre 12 y 72 horas después del consumo del alimento contaminado, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
La importancia de la refrigeración
Fenavi recomienda almacenar los huevos en un recipiente limpio, con tapa, dentro de la nevera, y evitar colocarlos en la puerta, ya que esta zona sufre más cambios de temperatura.
Esta misma advertencia la hace Cobardes y Gallinas, empresa española que vende huevos camperos de alta calidad, que asegura que el lugar más seguro es el interior de la nevera, donde el frío es constante y estable.
De acuerdo con estos productores, los huevos frescos pueden conservarse entre tres y cuatro semanas en refrigeración si no han sufrido golpes ni variaciones térmicas.
Por el contrario, si se guardan en un lugar seco y fresco, sin refrigeración, su duración se reduce a unos 7 a 10 días. En todo caso, se debe evitar lavarlos antes de almacenarlos, ya que esto puede romper la capa protectora natural de la cáscara.
La limpieza periódica de la nevera, la separación entre alimentos crudos y cocidos y el descarte de productos vencidos son parte de las buenas prácticas que también menciona Fenavi para evitar la contaminación cruzada.
¿Cómo saber si un huevo está en mal estado?
Para reducir riesgos, el Invima prohíbe el uso de huevos con grietas, mal olor o apariencia anormal, así como aquellos con heces visibles en la cáscara. Estos deben ser retirados del consumo humano y tratados como productos no aptos.
En casa, un truco útil para comprobar su estado es sumergir el huevo en un vaso con agua: si flota, lo más seguro es desecharlo.
Además, si al quitarle la cáscara el olor es desagradable o la yema se desplaza con facilidad, es mejor no consumirlo. Así lo aconseja también Cobardes y Gallinas, que resalta la importancia de no dejar los huevos a temperatura ambiente más de dos horas antes de cocinarlos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) respalda estas precauciones y coincide con lo recomendado en Colombia: mantener los huevos refrigerados a 4 °C o menos, cocinarlos completamente y utilizar solo huevos pasteurizados en recetas que los requieran crudos o poco cocidos.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) o al de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧
