Versátil, antiguo y en plena reinvención, el vinagre ha sido reconocido como el ingrediente del año 2026 por The New York Times, un título que celebra tanto su riqueza histórica como su creciente relevancia en la cocina contemporánea y la vida cotidiana.
El diario neoyorquino destacó al vinagre como un producto que va “más allá del aliño de ensaladas y los condimentos”. Ya sea suave o intenso, infusionado o añejado, este ácido fermentado se ha ganado un lugar clave en la cocina moderna.
Su uso se ha diversificado enormemente: desde vinagres de tomillo rociados sobre galletas hasta combinaciones con gelatinas de kombu para acompañar vegetales crudos. Además, su presencia en la gastronomía filipina —cada vez más popular en Estados Unidos— y en la coctelería sin alcohol lo posicionan como un ingrediente en auge.
Pero la fascinación por el vinagre no es nueva. Según National Geographic, se trata de uno de los productos fermentados más antiguos de la humanidad, con registros que se remontan a 2000 años antes de Cristo.
Como curiosidad: La palabra “vinagre” proviene del francés vin aigre, que significa “vino agrio”. Según The Nutrition Source de la Universidad de Harvard, una leyenda atribuye su origen a un vino olvidado que, tras fermentar durante meses, se transformó en un líquido ácido y agrio.
Diversidad de sabores y usos en la cocina
El vinagre se produce mediante un proceso de doble fermentación. Como explica National Geographic, primero la levadura transforma los azúcares o almidones en alcohol; luego, bacterias del género acetobacter oxidan ese alcohol para formar ácido acético. Este proceso también genera compuestos responsables de sus distintos sabores y aromas, dependiendo de si se elabora con manzana, uva, arroz, cebada, entre otros ingredientes.
Además de ser un clásico aderezo para ensaladas, la nutricionista Thaís Barca explicó a National Geographic que el vinagre es excelente para conservar alimentos, elaborar encurtidos y aportar acidez a platos calientes como sopas y risottos.
También se utiliza para ablandar carnes en adobos y fabricar requesón al separar la cuajada del suero con su acidez.
Propiedades limpiadoras y desinfectantes
Más allá de la cocina, el vinagre destaca por su utilidad en la limpieza del hogar. Según BBC Mundo, su ácido acético actúa como desinfectante natural gracias a su capacidad de alterar el pH, lo que elimina bacterias comunes.
También puede eliminar restos de carbonatos de calcio en grifos y superficies, neutralizar olores, limpiar vidrios y espejos, suavizar ropa, e incluso aliviar picaduras o quemaduras leves. Su bajo costo y facilidad de producción lo convierten en una solución accesible y multiusos.
En conclusión, el vinagre demuestra que su valor no está solo en el sabor, sino en su capacidad de adaptarse, transformar y permanecer vigente. Su elección como ingrediente del año confirma lo que muchos cocineros ya sabían: hay fuerza y creatividad en lo simple.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) o al de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧