Un poco de la historia del edamame
El edamame tiene sus raíces en China, donde existen registros del cultivo de la soya desde alrededor del año 1100 a. C., durante la dinastía Zhou. Siglos más tarde, su consumo en vaina tierna se popularizó en Japón, donde ya se mencionaba en documentos del período Edo (1603–1868). De hecho, la palabra “edamame” significa literalmente “frijol en rama”, y tradicionalmente se vendía fresca en mercados y templos como un alimento sencillo, nutritivo y de temporada.
Hoy quiero traerte una versión deliciosa y llena de sabor para disfrutar el edamame de una forma diferente. En esta receta lo llevamos a otro nivel con una salsa ligeramente picante, con jengibre fresco, ajo y un toque dulce de miel que equilibra perfectamente los sabores. Es rápida, nutritiva y perfecta como snack saludable, para acompañar un bowl o incluso como entrada para compartir. Una preparación súper fácil y deliciosa.
Gastronomía: Saludable .
No olvides la miel para resaltar sabores
- Tiempo de preparación: 10 minutos.
- Tiempo de cocción: 10 minutos.
- Porciones: 2.
Ingredientes
- 450 gramos aprox de edamame congelado en vaina
- 1/4 taza de agua
- 1/2 cucharadita de fécula de maíz
- 1 cucharada de aceite de coco
- 2 dientes de ajo, finamente picados o rallados
- 1 cucharada de jengibre fresco, finamente picado o rallado
- 1/2 – 1 cucharadita de hojuelas de chile rojo
- 1 ½ cucharadas de salsa de soya o tamari
- 1 cucharada de miel
Preparación
Cocina el edamame según las instrucciones del paquete. Yo lo herví en aproximadamente 3 litros de agua durante 8 minutos, luego lo escurrimos y reservamos.
Mientras se cocina el edamame, mezcla el agua y la fécula de maíz en un bowl pequeño o taza medidora. Bate hasta que la fécula se disuelva completamente y reserva.
En una sartén grande, derrite el aceite de coco a fuego medio-bajo. Cuando esté derretido, agrega el ajo, el jengibre y las hojuelas de chile. Sofríe durante 1–2 minutos, hasta que esté fragante y ligeramente burbujeante. Ten cuidado de no quemar el ajo, ya que puede volverse amargo.
Añade la salsa de soya o tamarí y mezcla bien. Luego incorpora la mezcla de fécula de maíz. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja cocinar a fuego lento durante 2–3 minutos, hasta que la salsa espese y tenga una textura pegajosa.
Retira del fuego, agrega la miel y mezcla bien. Incorpora el edamame y revuelve para que se impregne completamente con la salsa.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧