Los fines de semana en mi casa se han convertido en una escuela de cocina, puesto que mi hijo Samuel siempre quiere aprender a preparar algo nuevo y mi hija Hannah, por su parte, sigue entusiasmada con la idea de convertirse en pastelera.
¿Puede un padre ser más feliz que yo? Con Hannah ya hemos preparado una buena cantidad de recetas: tartas, galletas, pasteles, biscochos, brownies, pies… Y su nivel de conocimientos no para de crecer. Hace poco preparamos estas galletas utilizando los limones de un limonero que tengo en el jardín, de esos sabaneros que se ven en los solares y terrazas en Bogotá, de piel a rallas entre verdes y amarillas. Son fragantes, ácidos, con personalidad. En los ingredientes usamos harina de trigo, pero para hacerlas más ligeras se puede utilizar una mezcla de harina de trigo con harina de almendras, y queda espectacular. Aprender cocina con nuestros hijos es una actividad que recomiendo: nos divertimos, creamos vínculos y recuerdos que permanecerán toda la vida, les enseñamos a alimentarse y, además, preparamos recetas deliciosas. ¡Anímense!
hsasson28@hotmail.com / www.harrysasson.com
INGREDIENTES
(Para 4 personas)
120 gramos de mantequilla
150 gramos de azúcar
1 huevo
1 cucharada de esencia de vainilla
3 cucharadas de jugo de limón
2 cucharadas de ralladura de limón
200 gramos de harina de trigo
1 cucharadita de polvo de hornear
1/4 de cucharadita de sal
1 taza de azúcar pulverizada
PREPARACIÓN
Mezcle la ralladura de limón con el azúcar y frote con las manos para que suelten los aceites del limón. Aparte, bata el azúcar y la mantequilla con el motor a velocidad media o con batidor de mano, hasta que la mezcla esté pálida y cremosa. Integre el huevo batiendo. Luego añada la vainilla y el jugo de limón, en seguida la harina, el polvo de hornear y la sal. La mezcla debe quedar cremosa y difícil de manejar; por eso, llévela a refrigeración durante toda la noche o al congelador durante 90 minutos. Precaliente el horno a 350º F (176º C). Con la masa fría retire cucharadas, deles forma de bola y páselas por azúcar pulverizada. Acomódelas en una bandeja de hornear sobre papel parafinado o un tapete de silicona, y lleve al horno durante 8 a 12 minutos. Deje enfriar antes de disfrutar.