Un poco de la historia de las tostadas francesas
Cuenta la historia que esta delicia gastronómica tiene su origen en Albany, Nueva York. Se dio a conocer en el año 1724 gracias a un colono llamado Joseph French, quien la nombró “French Toast” en inglés y al cual se le atribuyó su creación. Aunque esta leyenda no se confirma todavía, lo que sí es cierto es que en un principio este plato no llevaba dentro de sus ingredientes huevo, únicamente leche, y que se conocía en la época del Imperio Romano como “Aliter Dulcia”.
Este plato se elabora con “Pain perdu” que en español significa pan perdido y hace referencia a un pan duro o viejo. La preparación de las “tostadas francesas” o “torrijas o torrejas” consiste en llevar un pan a remojar en una mezcla de huevos y leche batida, que posteriormente se sofríe, se endulza con “miel, melaza o azúcar” y pueden añadírsele diferente clases de toppings, todo a gusto del comensal.
Preparación
Toma pan brioche y hazle un pequeño orificio por la parte de bajo y rellénalo. Yo hice una tostada con Nutella y otra con crema de pistacho.
Luego mezcla en un bowl un huevo, leche, vainilla, canela y azúcar.
Pasa rápidamente el pan por la mezcla y dóralo en mantequilla hasta que quede crujiente y perfecto por todos los lados.
Ahora viene la magia, a la primera tostada le puse queso crema mezclado con azúcar pulverizada, vainilla y por encima un toque de cacao en polvo.
A la segunda le puse crema de pistacho, helado y pistachos picados. Sirve y disfruta.
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