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“Fui víctima del activista que me grabó”: endocrinólogo Mario Angulo

Habla el pediatra endocrinólogo Mario Angulo, exdirector de la Clínica de género para niños y adolescentes, de la Fundación Valle de Lili, hospital de atención de alta complejidad en Cali. Angulo fue grabado, de manera oculta, por un mexicano creador de contenido digital que publicó, después, un video que tituló “Colombia, fábrica de niños trans”, y que fue arrestado por desacatar una tutela que le ordenaba eliminar ese contenido. El “influenciador” se apoya en sectores ultrarreligiosos y radicales de derecha.

Cecilia Orozco Tascón
20 de septiembre de 2026 – 08:00 a. m.
MEX1126. BOGOTÁ (COLOMBIA), 26/02/2025.- Fotografía de archivo del 15 de junio de 2024 de una persona sosteniendo una bandera durante una marcha Pride del orgullo LGBTI+, en Guadalajara (México). Migrantes LGTBI de Latinoamérica prefieren buscar refugio en la frontera sur de México tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, donde además de restricciones migratorias ha implementado políticas que afectan los derechos de la diversidad sexual, según activistas. EFE/Francisco Guasco
Colombia es uno de los países que más ha avanzado en el reconocimiento de los derechos de personas LGBTI.
Foto: (EPA) EFE - Francisco Guasco

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El domingo pasado fue arrestado un activista digital mexicano cuando ingresó a Colombia y, de inmediato, se armó un gran escándalo entre sus seguidores de las redes sociales. El arresto fue ordenado por un juez de Cali, por desacato a la orden según la cual, el “influenciador” debía eliminar el video de su autoría que tituló “Colombia, fábrica de niños trans”. Usted aparece en ese video, pero de manera extraña: la cámara solo enfoca una parte lateral de su bata de médico y se escucha su voz -que fue grabada -, cuando, aparentemente, es entrevistado por ese personaje. ¿Por qué usted interpuso una acción de tutela por ese hecho?

Porque fui engañado. Esa persona se presentó en mi consultorio fingiendo ser familiar de alguien que necesitaba atención médica debido a una posible incongruencia de género. De manera generosa y cordial, respondí todas sus preguntas. Mientras tanto, me estaba grabando sin mi conocimiento, ni consentimiento. Cuando el video que usted menciona se publicó en las redes, me di cuenta del atropello del que fui víctima, con grave afectación a mi buen nombre y a mi reputación: mis respuestas fueron sacadas de contexto y fueron mezcladas con un entramado de mentiras sobre mi ejercicio profesional como endocrinólogo pediatra, y sobre los tratamientos médicos que se daban en la institución para la que yo trabajaba.

Para que quede absolutamente claro, le vuelvo a preguntar: el activista mexicano que publicó el video en que se afirma que en este país hay “una fábrica de niños trans”, ¿nunca se le presentó con su verdadera identidad, no le explicó por qué ni para qué quería hablar con usted, ni le solicitó una entrevista para ser grabada con fines de publicación?

Así es. La persona que me buscó, y que después publicó, con su verdadera identidad, el video aludido, inventó la historia de que era familiar de alguien que necesitaba nuestra ayuda médica; en ningún momento manifestó que deseaba grabar una entrevista, o el objeto de la misma, o que usaría mis respuestas e imágenes de la clínica como material para un documental. Tampoco les solicitó permiso a las directivas de la institución para la cual yo trabajaba.

Entonces, ¿cuándo se enteró de la publicación del video, del contenido en que acusaba a Colombia de “fabricar niños trans” y de que su voz y respuestas eran parte esencial de ese material que, presuntamente, lo incriminaba en prácticas médicas ilegales o, al menos, antiéticas?

Me enteré cuando ya el video había sido elaborado y publicado, masivamente, en las redes sociales del autor. Ese material, que produjo un escándalo social, fue replicado en medios tradicionales nacionales que terminaron expandiendo, aún más, su contenido.

¿En qué consiste “el entramado de mentiras” que, a su juicio, contiene el material contra el cual usted interpuso acción de tutela?

La primera mentira es que el autor sostuvo, y eso nunca sucedió, que nosotros les hicimos cirugías de cambio de género a pacientes menores de edad; la segunda, es que dijo que esas cirugías se habían practicado de manera “masiva”. Aquí le reitero que no se practicó ninguna. La tercera falsedad, es presentar la atención de salud que prestábamos, como si fuera un ejercicio clandestino de medicina cuando hacía parte de los servicios médicos regulares que ofrecía la clínica, entre las especialidades que tiene.

¿Cuál era su cargo y en qué especialidad médica prestaba sus servicios en la Fundación Valle del Lili, de Cali, que abrió sus puertas hace 40 años y que hoy es una clínica para tratamientos de alta complejidad?

Era el director de la unidad médica que se identificaba con el nombre de Clínica de género para niños y adolescentes. Esa unidad era atendida por prestigiosos especialistas, entre ellos, psiquiatra infantil, psicóloga, pediatra, médica familiar, trabajadores sociales y endocrinólogo pediátrico, que es mi especialidad.

Puntualmente, ¿cuánto tiempo duró el programa que usted dirigió y cuántos pacientes pediátricos con dificultades de identidad de género atendió en ese mismo periodo?

En los 8 años que duró el programa – desde 2017, cuando se abrió, hasta diciembre de 2025, cuando se cerró -, atendimos 114 pacientes.

Y, ¿cuántos pacientes menores de edad que iban a consulta por desórdenes endocrinos atendió la clínica, en esos mismos años?

El servicio de endocrinología pediátrica de la clínica recibía 800 pacientes menores mensualmente, en ese mismo periodo; y, repito, en los 8 años del programa que dirigí, se atendieron 114 pacientes por incongruencia de género, un 0.15% del total de pacientes pediátricos con afecciones de tipo endocrino.

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¿Todos los desórdenes hormonales en niños tienen relación con su identidad sexual o existen otros problemas de salud en que ellos requieren tratamiento con hormonas que no se refieren a identidad de género?

Existen muchos otros diagnósticos en endocrinología pediátrica que requieren tratamientos hormonales que no tienen ninguna relación con el desarrollo sexual.

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Deme un ejemplo, por favor.

Por ejemplo, el déficit de hormona de crecimiento que se trata, precisamente, con hormona de crecimiento. Los tratamientos médicos con hormonas son muy comunes en todo el mundo desde hace más de 70 años.

Por favor, explique en qué consisten los “procedimientos de transición hormonal” que menciona el video del activista que usted demandó.

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Son intervenciones médicas (que no son cirugías) aplicadas para adaptar el desarrollo del cuerpo a la identidad de género que sienta el paciente. Se realizan de manera pausada, para frenar temporalmente, cambios físicos no deseados con el fin de que el paciente pediátrico pueda reconocer su identidad. Este tipo de procedimientos no es novedoso: se inició, clínicamente, hace más de 30 años en países europeos y, por sus resultados positivos, se empezó a aplicar, a comienzos de este siglo, en Norteamérica y en todo el mundo con protocolos y guías clínicas adoptadas por organizaciones internacionales de endocrinología. Aquí las realizamos de acuerdo con esos mismos protocolos.

Esos protocolos, ¿son rutas éticas aprobadas por organizaciones médicas internacionales de obligatorio cumplimiento para ustedes, los especialistas?

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Son rutas éticas y médicas basadas en evidencia científica que ha demostrado que es un camino de solución posible de vida. Es importante advertir que, a pesar de que esos lineamientos son claros, cada paciente es un universo diferente y él mismo debe construir su ruta de atención. Es decir, no hay un tratamiento único, sino que se individualiza por cada paciente.

Los padres, ¿tienen información suficiente para conocer los efectos de cada procedimiento?

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Es un requisito indispensable informar a los padres y a los pacientes sobre los riesgos y beneficios de los tratamientos, y de este, específicamente. Las decisiones de avance o no de los procedimientos, también son tomados en conjunto con ellos.

¿Hay temor a expresar este tipo de preocupaciones por el rechazo que existe a estos temas?

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En una sociedad como la nuestra, este tipo de condición sufre alta estigmatización. Muchas veces, los padres temen hablar de lo que les está sucediendo a sus hijos por miedo al rechazo social lo que crea dificultades porque las consultas se realizan de manera tardía, cuando ya ha habido mucho sufrimiento personal y familiar. Escándalos como el del video publicado, multiplica los temores con perjuicio para los pacientes porque les pone mayores barreras y los aísla más.

¿Con cuánta frecuencia se presentan esos padecimientos en los menores de edad? Y ¿qué sucede si no reciben tratamiento médico a tiempo?

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Los estudios de prevalencia nos dicen que la identidad transgénero se presenta en, aproximadamente, el 0.5 al 0.7% de la población general. El 70% de las personas transgénero manifiestan su identidad antes de los 12 años de edad. Por eso, es tan importante el abordaje de su condición a partir de la especialidad médica de la pediatría, y por eso, también, los padres deben estar atentos cuando perciban algo sugestivo al respecto. La razón por la cual se ha construido la ruta de atención de la que hemos hablado, y no solamente en Colombia, repito, sino en el mundo, es porque hay evidencia contundente de que esta población, cuando es desatendida, tiene un riesgo 9 veces más alto que el resto de ciudadanía, de acudir al suicidio: 40% de la personas trans Vs. 4,6% de la población general. el 30% de los adolescentes trans que no reciben ayuda, reportan al menos un intento de suicidio; la prevalencia de depresión y ansiedad, alcanza cifras del 67% cuando ellos no son acompañados; y el 85 % de las personas trans que no acceden, de manera temprana, a acompañamiento y apoyo, presentan automutilaciones. Si el estigma crece, van a disminuir dramáticamente las consultas. Además, en este momento hay un déficit muy importante de opciones de atención por el miedo causado.

En un tema en que priman las creencias religiosas y los temores emocionales antes que la comprensión científica, se presentan acciones de rechazo como la que usted y la clínica han sufrido. El caso de una paciente tratada por ustedes, que se arrepintió del tratamiento después de que permitió su aplicación, está siendo usado en su contra. ¿Qué sucedió con ella?

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Los abogados que nos acompañan, me han aconsejado mantener reserva alrededor de ese caso específico, pero puedo darle un concepto general: está documentado, en los informes sobre el tema, que, aproximadamente el 1% de los pacientes que recorren la ruta del tratamiento, pueden llegar a lo que se llama la “detransición” (proceso en el que un paciente interrumpe o desea revertir, total o parcialmente, las decisiones médicas que había aceptado). Eso fue lo que sucedió con la persona a la que usted alude. No puedo mencionar otros detalles, fuera del consejo legal, porque la ética médica también me prohíbe divulgar cualquier aspecto de las historias clínicas que conozco.

Puntualmente, ¿cómo se aplican esos procedimientos?

Es un proceso construido por un equipo médico multidisciplinario conformado por los especialistas que ya le mencioné, acompañados, permanentemente, por el paciente y su familia, casi siempre, sus padres o uno de estos. Si se concluye que el paciente reúne los requisitos para ser considerado como un niño o una niña transgénero, se inicia la intervención que se puede resumir en tres momentos: a.- Transición social, que consiste en que el niño o niña pueda manifestar libre y tranquilamente quién es, en medio de un entorno protegido; b.- Bloqueo puberal: cuando el cambio del cuerpo inicia, y si el proceso consistente en una identidad transgénero persiste, se propone iniciar el bloqueo de las hormonas puberales para retrasar las variaciones físicas. Este proceso es completamente reversible; c.- Después de los 16 años, si el paciente continúa en su línea de identidad transgénero y él mismo lo requiere, se propone la aplicación de hormonas cruzadas con las que se busca que su cuerpo se empiece a alinear con su identidad.

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Entonces, ¿es un tratamiento farmacológico y no una operación de transformación física del cuerpo del menor?

Así es: es un tratamiento farmacológico, y no una cirugía. Operaciones de este tipo no se realizan sino después de los 18 años de edad.

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Y en cuanto a la situación judicial, ¿cuáles son las consideraciones que sustentan la decisión del juez que le da la razón a usted? Debido a cuáles motivos, ¿ordenó arrestar al activista?

Instauré tutela en contra del activista creador de contenidos digitales, además de lo que ya he dicho en cuanto al engaño que sufrí de parte de él y al uso abusivo de mis datos, porque me presentó como si yo hiciera parte del “negocio más vil de Latinoamérica” afectando mi buen nombre y honra profesional entre sus seguidores que son más de 50 mil, solo en Instagram. Ese individuo me ha expuesto a amenazas contra mi integridad y a estigmatización masiva porque el video creado por él, se ha replicado miles de veces en otros medios. Teniendo en cuenta el abuso del que fui víctima, el Juez 16 Civil Municipal de Cali le ordenó al accionado “desmontar todos los contenidos (de ese video) vinculados con los datos personales, nombre, imagen, voz y logo” de la clínica, y lo insta a que se abstenga de volver a hacer uso de ellos.

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Y, ¿por qué consideró que el creador de contenido no cumplió con la orden judicial de la tutela y ordenó su arresto?

En la sentencia de desacato, el juez constató, con base en las pruebas aportadas por los abogados, que el accionado continúa divulgando la misma información y el contenido audiovisual en donde se encuentran mi nombre, imagen, voz y datos profesionales, así como los de la institución con la que trabajaba. Es decir, hizo caso omiso de la orden del juez. Su arrogancia y falta de respuesta y acatamiento a un togado colombiano, siendo él un ciudadano mexicano, demuestra un total desinterés en la obediencia a nuestro Estado y a nuestro país. Por eso, emite la orden de arresto.

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Como el demandado no ha acatado la orden del juez, ¿usted o la clínica han pensado en interponer otra acción judicial, por ejemplo, una demanda civil o una denuncia penal?

Sí. Estamos considerando ese camino.

El escándalo que produjo ese video y su contenido, ¿dañaron su reputación profesional y la de la clínica o no llegaron a tener ese alcance?

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Sí. Mi reputación se ha visto afectada severamente. Mi actuación médica se sostiene en mi buen nombre y esta difamación le ha causado grave daño a mi ejercicio profesional. Para la clínica también ha sido negativo el contenido difamatorio de ese video que, repito, es falso, mentiroso, impreciso el ignorante de los temas médicos tratados.

Usted se retiró de su trabajo pero, más allá de esa circunstancia, los procedimientos para niños con dificultades de identidad sexual, ¿se cancelaron? Los menores, ¿perdieron el servicio de atención?

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Cuando renuncié, el equipo de especialistas médicos que trabajaba conmigo, se desintegró. Y la atención a los pacientes, se canceló.

Además de que es notorio que el video se grabó de manera irregular, hay otro hecho visible en ese material: las personas que participaron en su contenido y que sí fueron entrevistadas de manera formal y con cámara abierta, son presentadas como profesionales de la salud o como congresistas; pero se oculta que también son miembros de grupos religiosos o políticos que promueven prohibiciones legales que afectarían, de ser aceptadas, a la población gay. ¿Usted cayó en una trampa publicitaria de esos grupos?

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Ingenuamente di información a una persona que me engañó con falsa identidad y falsa intención, información que después fue instrumentalizada para promover los propósitos de una agenda específica. No caí en una trampa sino que fue víctima de una trama maliciosa.

La presencia en Colombia de ese activista y su escándalo, coinciden con la presentación de un proyecto de ley en el Congreso firmado por parlamentarios de los autodenominados “grupos provida”, que busca prohibir el acceso de los menores de edad a los tratamientos médicos de afirmación de género. Simultáneamente, el presidente de la República trinó, a propósito de la detención del influencer, pidiendo legislar sobre el tema…

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No creo que se trate solo de coincidencias. Considero que hay una intención deliberada de impulsar ese tipo de proyectos. En el pasado ya se ha intentado hacer aprobar, por parte del Congreso, proyectos similares. Como hasta ahora han sido rechazados, creo que se busca multiplicar la presión social a su favor. Es posible que la mayoría de la gente haya sido permeada con estas informaciones malintencionadas puesto que si se explicara, de manera clara, cuáles son las circunstancias de la infancia transgénero, apoyaría la actividad médica que atiende a sus pacientes en lugar de abandonarlos a su suerte.

“Este escándalo puede haber sido planeado”

El “influenciador” que los atacó a usted y a la clínica, anunció, en video y desde el aeropuerto de Panamá, casi con arrogancia, que venía para Colombia y que aquí lo arrestarían con el fin de “callarlo”. En efecto, a la salida del avión lo detuvieron. Su arresto fue grabado en cámara y, enseguida, fue divulgado por otro activista muy conocido en los medios latinoamericanos de ultraderecha. Siguiendo esa ruta, pareciera que todo el acto fue preparado. ¿Qué opina?

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Desde el comienzo me ha parecido quetodo este escándalo ha sido planeado y que se trata de un entramado que hace parte de una agenda antiderechos del continente. El ataque masivo e inmisericorde que he recibido, no es gratuito: es una estrategia para sembrar miedo en la comunidad médica buscando que ningún otro colega quiera atender a la población a la que yo dedicaba mi ejercicio profesional, además de producir rechazo general, de tal forma que la agenda pública presione una legislación en dirección prohibicionista. Pero, además, considero que hay una intención aún más preocupante que no solo toca a los niños trans: tiene que ver con incentivos de rechazo a la ciencia y al ordenamiento jurídico.

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Comentarios
  • Tayrona(31467)Hace 22 horas
    La hediondez y las falacias de la extrema derecha definitivamente no tienen límites. Ensucian, calumnian, asesinan moral y físicamente, y después se van a rezar y a gritar Viva Cristo Rey!. ARRRRRR!. Señor cirujano, siga adelante que esta porquería no vá a durar mucho. Gracias Cecilia.
  • maría(52338)20 de septiembre de 2026 – 11:41
    Muy buena entrevista y qué lamentable que se haya cerrado la clínica y que el médico no cuente con apoyo. Peor aún es que los medios se hayan concentrado en el "escándalo" y no en lo que perdemos como sociedad con este ataque vil del influencer y de todos los que están detrás de este plan ruin. Mi solidaridad para el médico y, sobre todo, para todos los que perdieron este espacio de reconocimiento y tratamiento justo.
  • Helga66(40077)20 de septiembre de 2026 – 09:57
    Este tema de las redes sociales en las que cualquier persona presenta los hechos de manera sesgada lleva a la población a la ignorancia. Impide que se tomen decisiones políticas con base en criterios científicos. Este caso ilustra bien la situación. Un influencer con el fin de ganar publicidad y dinero presenta una noticia acomodando medias verdades. Esa información es de consumo masivo. Frente a ello se presenta una entrevista seria que leerá APENAS UN grupito de personas.
  • Otton(emcod)20 de septiembre de 2026 – 09:39
    Animo Doctor. Las personas que tiene este tipo de desórdenes que usted trata lo necesitan. En estos casos, no hay nada mejor que consultar con un buen especialista. Niños y adolescentes con problemas endocrinos, con problemas de identidad, etc. existen y hay que tratarlos. Esconderlos y prohibirles recibir tratamiento es inhumano, ellos necesitan atención integral con acompañamiento profesional y familiar. Animo Doctor.
  • Aurora Elena(i92pq)20 de septiembre de 2026 – 08:35
    Aquí hay varios delitos, la clínica debe demandar al influencer que no es otra cosa que parte de un entramado de la extrema derecha y fanáticos religiosos. No sé hacen cirugías a menores de edad, ya se ha demostrado. Es un vídeo mentiroso, yo quisiera que se escandalizaran y produjeran un video de por qué en Colombia es legal que los adultos pueden tener sexo con adolescentes. Eso no los escandaliza.

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