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20 Oct 2022 - 8:39 p. m.

A pesar de su muerte, las investigaciones del periodista Rafael Moreno continuarán

El periodista y líder cordobés fue asesinado el fin de semana en Montelíbano (Córdoba) luego de recibir múltiples amenazas. La organización Forbidden Stories, con la que Moreno venía colaborando hace meses, continuará con su trabajo y sus denuncias.
El periodista Rafael Moreno fue asesinado en Montelíbano (Córdoba).
El periodista Rafael Moreno fue asesinado en Montelíbano (Córdoba).
Foto: Archivo Particular

Las investigaciones del periodista Rafael Moreno en Córdoba no morirán con él. Luego de que fuera asesinado el fin de semana en el municipio de Montelíbano, su trabajo lo continuará Forbidden Stories, una organización con sede en Francia que se dedica a persistir en el trabajo de periodistas que son amenazados, asesinados o encarcelados. En el pasado, por ejemplo, sacaron adelante investigaciones de la periodista Daphne Caruana Galizia, asesinada en Malta. Su director, Laurent Richard, habló con El Espectador sobre la relación que venían construyendo desde hace tiempo con Moreno, quien había volcado su trabajo a denunciar posibles hechos de corrupción en su departamento, que involucraban a poderosos de la región.

(Lea también: La última denuncia del periodista Rafael Emiro Moreno, cuya voz callaron las balas)

¿Cómo conocieron el trabajo de Rafael Moreno y cómo encajan sus denuncias en lo que hacen en Forbidden Stories?

Nuestra misión en Forbidden Stories es continuar el trabajo de los periodistas que han sido arrestados, que están bajo amenazas o que son asesinados. Esto es lo que estamos haciendo ahora mismo en Suramérica. Nuestro equipo había estado en contacto con Rafael durante algún tiempo antes de que lo mataran. Básicamente, lo que estamos tratando de hacer es conectarnos con los periodistas que están expuestos a amenazas y decirles que pueden compartir con nosotros elementos de sus investigaciones en curso. Entonces, si algo les ocurre, podríamos continuar su trabajo. Esto es precisamente lo que sucedió. Rafael nos había contado las historias que estaba investigando en Córdoba y ahora vamos a continuar lo que estaba haciendo.

Rafael Moreno iba a participar en un taller con ustedes el próximo viernes, así que, si ya decidieron continuar su trabajo debe haber compartido información con ustedes antes de su muerte, ¿verdad?

Sí. El taller era una forma de conocer a las personas con las que habíamos estado en contacto durante algún tiempo. Como estamos basados en París, la idea era conocer en persona a los periodistas de esta región, con los que ya estamos trabajando. Entre ellos, Rafael. Tuvo muchas conversaciones con nosotros antes y tuvo tiempo de decirnos en qué estaba trabajando.

(En contexto: Sociedad Interamericana de Prensa condena el asesinato de Rafael Emiro Moreno)

¿En qué estaba trabajando?

Realmente no puedo decirle los detalles de su investigación, ya que está en curso y continuaremos su trabajo. Pero él hizo muy público que estaba investigando historias sobre corrupción, actividades ilegales y amenazas al medio ambiente. Esto es en términos generales lo que puedo decir hoy, pero todavía estamos comenzando la investigación, y queremos centrarnos en la historia, como puede entender.

El efecto de este tipo de asesinatos en zonas como Córdoba, donde no hay muchos periodistas, es que el silencio crece aún más. ¿Qué opina al respecto?

Hay dos elementos incrustados en el asesinato de un periodista. En primer lugar, la impunidad. Cuando nadie es arrestado por el asesinato de un periodista, esto podría alentar más agresiones contra la prensa. Y la otra cosa es que la mayoría de los reporteros que son asesinados están aislados, con poca ayuda de su sala de redacción o sin el respaldo de una organización de noticias. Ese aislamiento es extremadamente peligroso porque crea más impunidad. Esto es precisamente lo que combatimos en Forbidden Stories: incluso si matas al mensajero, no matarás el mensaje. Rafael estaba contando historias de interés público, y lo honraremos continuando ese trabajo.

(Lea: Clan del Golfo niega responsabilidad por muerte del periodista Rafael Moreno)

Muchas veces, cuando un periodista es asesinado, su trabajo es criminalizado, lo que termina justificando el crimen. ¿Ha visto eso?

Lo que vemos en la región es que muchos periodistas en el área que investigan temas muy importantes, la mayoría de las veces son arrestados y criminalizados. Las agencias gubernamentales, las personas en las redes sociales están perfilando a los periodistas, por lo que tratamos de generar una red, para que su trabajo se mantenga vivo. Pero sí, la criminalización es una de las herramientas que utilizan los enemigos de la prensa.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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