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18 Oct 2021 - 6:32 p. m.

Colombia es responsable del secuestro y tortura de Jineth Bedoya: Corte IDH

La Corte IDH declaró al Estado colombiano responsable por la tortura y violencia sexual sufrida por la periodista Jineth Bedoya y las posteriores amenazas y falta de garantías para ejercer su labor.
La periodista colombiana Jineth Bedoya, recibe el Premio a la Libertad de prensa Unesco-Guillermo Cano, ceremonia realizada en la casa del embajador de Países Bajos para Colombia Ernst Noorman.
La periodista colombiana Jineth Bedoya, recibe el Premio a la Libertad de prensa Unesco-Guillermo Cano, ceremonia realizada en la casa del embajador de Países Bajos para Colombia Ernst Noorman.
Foto: Carlos Rosas - Mauricio Alvarado Lozada

El caso “Bedoya Lima vs Colombia” tiene punto final. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado por la tortura y violencia sexual sufrida por la periodista Jineth Bedoya en mayo de 2000. En concreto, el 25 de mayo, cuando fue secuestrada mientras tramitaba su ingreso a la cárcel Modelo para realizar una entrevista concertada con un emisario del paramilitarismo.

Jineth Bedoya documentaba en este diario la guerra que libraban el paramilitarismo y la guerrilla en la cárcel La Modelo cuando fue secuestrada, torturada y sometida a violencia sexual. El hecho se mantuvo en total impunidad hasta mayo de 2019, cuando fueron condenados los paramilitares Jesús Emiro Pereira, alias Huevoepisca, Alejandro Cárdenas, alias J.J, y Mario Jaimes Mejía, alias El Panadero.

El reclamo de Jineth Bedoya es que el caso se haya quedado en la condenado de esos tres paramilitares, cuando ella supo desde el día en que fue violentada por sus captores, que más de 20 personas se articularon para consumar el ataque, entre ellas agentes del Estado que nunca fueron llamados a comparecer por la justicia.

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Jineth Bedoya, un caso de interés interamericano

En junio de 2011, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) presentó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), alegando la responsabilidad internacional de Colombia por los vejámenes sufridos por la periodista y su madre, Luz Nelly Lima, víctimas de amenazas y persecuciones. Al año de presentada la solicitud la CIDH aprobó el estudio del caso. En diciembre de 2018 cocluyó que el Estado fue responsable de las distintas violaciones a los derechos humanos sufridos por Bedoya.

“Después del secuestro, agresiones y actos de violencia sexual contra Jineth Bedoya, ella siguió recibiendo amenazas y enfrentando hasta el presente un riesgo especial por el ejercicio de su profesión”, concluyó la CIDH. La Cidh recomendó a Colombia “una investigación completa, imparcial, efectiva y dentro de un plazo razonable que permita esclarecer todas las circunstancias de todos los crímenes cometidos contra la periodista Jineth Bedoya Lima, incluida las amenazas y violencia sexual, y determinar todas las responsabilidades correspondientes incluida la posible participación de agentes del Estado”.

Luego de que Colombia incumpliera las recomendaciones, según la CIDH, el caso fue remitido a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el 19 de julio de 2019. El Estado contestó a la Corte en marzo de 2020. Las audiencias públicas se realizaron el pasado marzo, y ahogada por las lágrimas pero empoderada con su palabra en la defensa de los derechos humanos, Jineth Bedoya intervino.

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“Yo no sé si logré perdonar completamente, pero entendí que puedo transformar el dolor, porque cambiar salva vidas. Eso cambia a otros que ni siquiera conocemos. Desde mi tarea como periodista es lo que voy a seguir haciendo, porque ya no tengo nada que perder y sí mucho que ganar. Gracias por entender la magnitud de lo que es la violencia sexual. Lo único que pido es que la vida me de la fuerza suficiente para ayudar a otras mujeres a sobrevivir a este terrible crimen”, dijo en la audiencia.

Ante el testimonio de Bedoya, Elizabeth Odio Benito, presidenta de la Corte IDH, emitió un primer concepto: “Queremos agradecerle profundamente su comparecencia, su testimonio nos ha aportado muchos elementos de juicio. De manera personal quiero agradecerle, expresarle mi admiración y mi gratitud, tengo muchos años de estar luchando por esta causa de la cual usted es un símbolo, hemos llevado inútilmente nuestra voz por todos los ámbitos de la justicia nacional e internacional. Al mismo tiempo ejemplos como el suyo, su coraje, su valor, por supuesto que llega a llenar más de coraje a quienes seguimos en esta lucha”.

Lea aquí la sentencia completa:

Jineth Bedoya explicó a los jueces de la Corte IDH que su madre ha vivido una vida traumática desde hace 20 años, que uno de los temas familiares más recurrentes es la constante amenaza que sienten solo por salir de casa. De hecho, al siguiente día de haber denunciado el caso ante la CIDH, la periodista recibió una llamada amenazante, de número extranjero, y le volvieron decir que le iba a pasar lo mismo si no se callaba. Sin embargo, para Bedoya el silencio no es opción, es la voz de centenares de mujeres con historias similares y sabe que no es hora de callar.

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El Estado colombiano, representado por Camilo Gómez, director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado (Andje), cuando se esperaba su versión en la audiencia virtual, se retiró y aseguró que los jueces no estaban preguntando a Bedoya con objetividad. “Las intervenciones y preguntas de los jueces demostraron evidentes prejuzgamientos e involucraron nuevos asuntos que ni siquiera fueron debatidos ante la CIDH”, dijo.

Tal fue el descontento de Gómez que recursó (intentó apartar del proceso) a la presidenta Elizabeth Odio Benito y a los jueces Patricio Pazmiño Freire, Eugenio Raúl Zaffaroni, Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot y Ricardo Pérez Manrique. Quiso que fueran relevados del expediente Bedoya Lima y otra vs Colombia. “No se trata de no ser corteses con la víctima, a quien todos debemos el mayor respeto. Se trata de no prejuzgar a un Estado que se presenta con humildad ante la Corte IDH y que pone la cara ante la víctima”, agregó. Y ahí, Gómez se retiró.

“Resulta incompresible que el director de la Agencia Jurídica del Estado salga a decir que esto no tiene que ver con Jineth y que el Estado se solidariza con ella, cuando los hechos demuestran todo lo contrario. Esa actitud vuelve a ser una bofetada para el caso de Jineth y vuelve a castigarla en este proceso que se sigue dilatando. Esto ha sido lo más esperado por Jineth desde hace 11 años cuando se llevó el caso a instancias internacionales. Su testimonio fue impactante y eso se vino abajo por la reacción del Estado”, comentó Jonathan Bock, director de la FLIP.

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La sesión se suspendió y, luego de dos días, la Corte IDH rechazó de tajo la recusación planteada por Gómez. Esa misma tarde, la Andje propuso a Bedoya una “solución amistosa”. La institución aseguró que en el pasado ya se intentó llegar a un acuerdo, pero no fue posible culminar las negociaciones. “sé que son muchos los días, meses y años que usted ha pasado sufriendo por cuenta de los hechos reprochables de los que usted fue víctima y que ninguna mujer debería sufrir”, concluyó el director Gómez.

En respuesta a la petición del Gobierno, la defensa de Bedoya publicó un comunicado a través de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), en el cual aseguró que “los canales escogidos por el director de la Agencia de Defensa del Estado no son los apropiados en el marco de un litigio en curso y denotan las malas prácticas de la defensa del Estado”. Por otro lado, la periodista aseguró que Gómez intentó por diversos conductos obtener una respuesta rápida, lo cual constituiría un “acto de hostigamiento y de litigio malicioso”, que no responde a la dignidad del proceso.

¿Cómo finalizó la audiencia?

La audiencia pública de Bedoya Lima y otra vs Colombia finalizó después de cuatro días de diligencias virtuales. Tras un par de horas, en la última sesión, Camilo Gómez dio la declaración más importante del día: “En nombre del Estado Colombiano reconozco la responsabilidad internacional por las fallas del sistema judicial, que no realizó una investigación penal digna para la víctima, al recaudar doce declaraciones, y le pide perdón a Jineth Bedoya por estos hechos y por el daño que el causaron. El Estado reconoce que estas actuaciones vulneraron sus derechos a la integridad personal y a las garantías judiciales”.

Sin embargo, la representación de Jineth Bedoya sostuvo ante los jueces de la Corte IDH que el reconocimiento parcial del Estado, en su criterio, es insuficiente. “Nos parece lamentable teniendo en cuenta la gravedad de las violaciones. Si bien reconocemos las políticas públicas, también hemos probado la inefectividad de todas estas medidas. En la práctica no han ayudado a disminuir las estadísticas de violencia sexual contra las mujeres periodistas”, dijo una de las abogadas de Jineth Bedoya.

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Un día después del cierre de la audiencia, el pasado 24 de marzo, la Corte IDH le ordenó al Estado que tome las medidas necesarias para proteger la vida e integridad de Jineth Bedoya y de su madre, Luz Nelly Lima. Asimismo, se ordenó que ambas participaran de la planificación e implementación de esas medidas. Por otro lado, representantes del Gobierno deberán presentarle al órgano de justicia interamericano un informe con el desarrollo de las medidas, a más tardar el 9 de abril de 2022.

Una vez Colombia presente su primer informe, explicó la Corte IDH, cada dos meses deberá actualizar el estado de las medidas para Jineth Bedoya y su madre, Luz Nelly Lima. Todo nació de las declaraciones de la periodista durante la audiencia pública, cuando el 15 de marzo pasado -día de la primera diligencia- aseguró que ha vivido un infierno durante más de 20 años. Ha recibido amenazas de muerte por escrito y en llamadas. Incluso, un día después de que el caso cayera en la Corte IDH, en 2019, un emisario con un número extranjero le dijo que su pesadilla se iba a repetir.

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