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En el corazón de la Sierra Nevada de Santa Marta, la comunidad indígena de Sarankwa clama para frenar los ataques a su territorio ancestral. Desde el pasado 6 de marzo de este año, esa región de Aracataca atraviesa una emergencia humanitaria crítica a raíz de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales que se disputan el control territorial. Los ataques violentos han sido atribuidos principalmente a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y el Ejército Gaitanista de Colombia, también conocido como Clan del Golfo.
En este contexto, el pueblo Arhuaco alertó por la emergencia humanitaria en su territorio ancestral en el que habitan cerca de 3.600 personas indígenas, distribuidas en 300 familias de las comunidades Gumaku, Dwawimaku, Jechikin y Serankwa, entre quienes se encuentran niños y niñas, mujeres gestantes y adultos mayores.
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La persistencia de los combates en la zona han provocado graves impactos humanitarios como el confinamiento de las comunidades a raíz del bloqueo completo de las vías terrestres, lo que además ha imposibilitado el acceso de asistencia humanitaria. “Lo ocurrido en Serankwa constituye una vulneración directa del derecho a la - la vida, a la salud y a la integridad física y cultural del pueblo Arhuaco. Hacemos un llamado urgente al Gobierno Nacional, a los organismos humanitarios internacionales y a la sociedad civil para actuar de manera coordinada e inmediata”, señaló la Subcomisión de Salud de la Mesa Permanente de Concertación con los pueblos indígenas de Colombia.
En esa misma línea, la Subcomisión exigió al Estado, a través de un comunicado, acciones de carácter inmediato como disponer de aeronaves para la evacuación médica urgente de los heridos; activar un corredor humanitario para el acceso seguro al territorio; desplegar una misión de verificación humanitaria; garantizar la presencia del Estado para proteger a las comunidades; y activar rutas de atención en salud con enfoque étnico y acompañamiento a las familias afectadas.
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“Esta Subcomisión responsabiliza al Estado colombiano por cualquier pérdida de vida adicional o deterioro en el estado de salud de las víctimas derivados de la demora en la atención de esta emergencia, y exige un informe de avance sobre las medidas adoptadas en un plazo no mayor a cuarenta y ocho (48) horas”, concluye el comunicado.
A la fecha, el Cabildo Arhuaco del Magdalena y Guajira Sierra Nevada reporta tres (3) personas fallecidas entre ellas un menor de seis años y diez heridos de gravedad que requieren atención médica especializada urgente. Los cuerpos de los fallecidos permanecen aún en la zona de conflicto.
La Confederación Indígena Tayrona ya había denunciado la grave situación humanitaria que actualmente enfrentan las comunidades del Pueblo Arhuaco en la cuenca del río Aracataca y confirmó la muerte de los indígenas tras los enfrentamientos armados. “A pesar de que la Defensoría del Pueblo y las autoridades del Pueblo Arhuaco habíamos alertado oportunamente sobre los riesgos que representa el desarrollo del conflicto armado en la región para los pueblos indígenas, estos enfrentamientos han continuado sin que se adopten medidas efectivas de prevención y protección hacia la población indígena”, señaló la Confederación.
Asimismo, detalló que el pasado 7 de marzo falleció un mayor arhuaco de aproximadamente 92 años de edad como consecuencia de la explosión de una granada. Siete personas más de la comunidad resultaron heridas, entre ellas dos mujeres embarazadas y un menor de 6 años. En este contexto, también se reportó la desaparición de dos mujeres.
Este 10 de marzo, el comandante del Ejército Nacional, el general Royer Gómez Herrera, confirmó que las confrontaciones se presentan en la comunidad indígena Serankwa, en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta, y aseguró que las tropas adelantan una operación para recuperar el control del área.
“Estamos reposicionando tropas con apoyo de la Policía Nacional y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana para consolidar la zona, permitir el ingreso de la Fiscalía y poder brindar asistencia humanitaria a las personas que han resultado afectadas”, señaló el oficial, al indicar que la intervención militar se encuentra en desarrollo. Los territorios en los que se han registrado los combates son considerados sagrados para la comunidad indígena.
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