Casi 30 años después de la toma guerrillera de Mitú (Vaupés), ocurrida en el año de 1998, en la que murieron 38 policías y ocho civiles fueron asesinados, la justicia emitió una condena contra exintegrantes de la antigua guerrilla de las Farc por su responsabilidad en ese hecho y en otros 164 crímenes cometidos en Arauca, Boyacá, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés, Vichada y parte de Amazonas.
La Sala Especial de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá emitió una decisión de 3.347 páginas en la que condenó a 40 años de prisión y una multa de 30.000 salarios mínimos a 11 exintegrantes del Bloque Oriental de la desmovilizada guerrilla por su responsabilidad en delitos como homicidio en persona protegida, desaparición forzada, desplazamiento forzado, reclutamiento ilícito, acceso carnal violento en persona protegida, aborto sin consentimiento y secuestro extorsivo.
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Los condenados son Ángel Melquisedec Alfaro Bonilla, César Díaz Sosa, alias Cochebomba; Críspulo Efraín Quiñonez Barreiro, Daniel Zárate Velandia, Jhon Jairo Ramírez, alias Fuego Verde; Berny Derley Ordoñez Castro, Ferney Valverde Fajardo, Marlio Mora Morales, Rodrigo Ducuara Yate, Rahomir Rodríguez Trujillo y Alexander Gómez. Estas personas se habían acogido a la Ley de Justicia y Paz, por lo que su pena real no será de 40 años, sino menor.
La toma de Mitú es uno de los hechos más importantes que abarca la decisión, pues reconoce y condena la responsabilidad de los exguerrilleros en la primera incursión armada de la antigua guerrilla de las Farc a una capital del país. El 26 de octubre de 1998, unos 1.500 hombres de la antigua guerrilla entraron a la capital del Vaupés y atacaron la estación de Policía. Además de las personas muertas, secuestraron a 61 uniformados.
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Un par de meses antes, el 3 de agosto de 1998, integrantes del Bloque Oriental de las Farc también se tomaron violentamente las bases de la Policía Antinarcóticos y el Ejército Nacional en Miraflores (Guaviare). En ese hecho, 19 uniformados fueron asesinados y otros 131 fueron secuestrados. Los hechos fueron atribuidos a las personas condenadas recientemente.
Además de estas grandes tomas guerrilleras, la Sala de Justicia y Paz analizó el rol de la antigua guerrilla en otros casos representativos de la violencia de ese grupo armado. Entre ellos, el reclutamiento forzado de una niña de 11 años, en 1995, en la vereda Retiro Milagro de Yopal (Casanare). “Durante el tiempo en el que la menor de edad permaneció en zonas campamentarias del grupo armado ilegal, fue abusada de manera sistemática y obligada a abortar en dos ocasiones”, señaló la Fiscalía sobre la decisión de este caso.
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También se les atribuyó la responsabilidad en la desaparición de Pedro Antonio Ramos Vázquez, un uniformado de la Policía retenido ilegalmente el 6 de diciembre del año 2000 en Yopal. El policía se movilizaba en un bus de servicio público que fue interceptado por la antigua guerrilla. Obligaron a Ramos Vázquez a descender de él, se lo llevaron y aún sigue desaparecido.
Igual que los casos anteriores, la sentencia de Justicia y Paz detalla con cuidado los siete patrones criminales ejecutados en esa zona del país por la antigua guerrilla de las Farc, los 168 hechos delictivos por los cuales fueron investigados y condenados, así como el rol de cada uno de los 11 desmovilizados que se acogieron a esta instancia para aceptar su responsabilidad en esa barbarie.
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