5 Mar 2019 - 1:14 a. m.

"Conocedor de las leyes y por tanto legalista": cuando exfiscal de la JEP hacía política

En 2015, Carlos Julián Bermeo aspiró a ser el alcalde de su ciudad natal, Popayán. Se lanzó por el movimiento Opción Democrática, que ha liderado Luis Alberto Gil. Ambos fueron detenidos el viernes pasado porque, dice la Fiscalía, recibieron un soborno de miles de dólares.

Redacción Judicial

El exfiscal de la JEP, Carlos Julián Bermeo, durante la audiencia de imputación de cargos que al final quedó aplazada para el martes 5 de marzo. / José David Escobar -  El Espectador
El exfiscal de la JEP, Carlos Julián Bermeo, durante la audiencia de imputación de cargos que al final quedó aplazada para el martes 5 de marzo. / José David Escobar - El Espectador

El estado de salud de Luis Alberto Gil, quien llegó a la clínica Colombia de Bogotá con una insuficiencia cardiaca luego de saberse detenido el pasado viernes 1º de marzo, terminó impidiendo que se realizara hoy la imputación de cargos en contra de él y de cuatro personas más: Luis Orlando Villamizar, hombre de toda su confianza; Yamit Prieto Acero; Ana Cristina Solarte y su pareja, quien hasta hace unas horas ejerció como funcionario de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Carlos Julián Bermeo.

Todos fueron detenidos el mismo viernes. La Fiscalía sostiene que este grupo resultó implicado en un esquema de soborno que consistió en recibir US$500.000 (aunque se supone que la negociación total fue por US$2 millones). A cambio, dice el organismo investigativo, Bermeo hizo la promesa de influir en el proceso de extradición del exjefe guerrillero Jesús Santrich. Gil, señala la investigación, habría sido el intermediario para la transacción. Villamizar era su hombre de congianza y Prieto Acero, su conductor.

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El exfiscal de la JEP saltó a la palestra pública luego de que la Fiscalía anunciara su arresto. Hasta entonces, era uno más de los integrantes del equipo de Giovanny Álvarez, cabeza de la UIA. Bermeo no había figurado en medios de comunicación por su papel en la UIA, no había por qué. Pero en otro momento de su vida, sí había sido una especia de figura pública: cuando se lanzó a la Alcaldía de Popayán, su ciudad natal. Fue en la política, es claro ahora, que su camino y el de Luis Alberto el Tuerto Gil se cruzaron. Justamente, ambos se tomaban un trago en un hotel del sector financiero de Bogotá hace tres días cuando fueron detenidos.

Bermeo aspiró a la administración de Popayán en 2015 por Opción Ciudadana y se "quemó". Según datos de la Registraduría Nacional obtuvo 2.990 datos, apenas el 2,9 % de los más de 109.000 sufragios válidos que se contaron el 25 de octubre de ese año. El ganador fue César Gómez Castro, quien se lanzó con el movimiento "El cambio para Popayán" y ahora es investigado por los delitos de interés indebido en celebración contratos y contrato sin cumplimiento de requisitos legales, a raíz de un contrato con la Empresa de Telecomunicaciones de Popayán, Emtel, y Quipux para la explotación comercial de los servicios de la Secretaría de Tránsito.

>>Las preguntas sobre la captura del fiscal de la JEP

Un artículo de publicidad política paga divulgado en el diario El Nuevo Liberal de Popayán justo un día antes de los comicios electorales es evidencia de cómo Bermeo se publicitaba a sí mismo en esa época. “Después de tener el respaldo del partido político Opción Ciudadana, buscamos conjugar el sentir de la comunidad de Popayán, para que, unidos construyamos y le otorguemos el desarrollo y progreso social que la ciudad merece. En Julián Bermeo encontrarán a la persona que se preocupará más por el interés general que por el interés particular", decía el contenido pago.

Bermeo prometió que su administración giraría alrededor de lo ambiental, lo urbanístico y lo educativo, entre otros temas. Hablaba de sancionar a los contaminadores, de revisar el Plan de Ordenamiento Territorial, de tranajar para reducir la deserción escolar. Decía que era abogado y politólogo, aunque en el Sistema de Información y Gestión del Empleo Público (Sigep) solo ha acreditado el título de derecho. Decía que era magister en derechos humanos y cultura de Paz, aunque no hay registro de ellos en el Sigep.

La descripción que hacía en campaña de su hoja de vida palidece frente a la investigación en la que terminó involucrado porque, supuestamente, recibió miles de dólares como soborno a cambio de la promesa de incidir en el proceso de de Jesús Santrich ante la JEP: “Conocedor de las leyes y por tanto legalista; con excelentes relaciones interpersonales, capacidad para asumir retos, con dinamismo positivo, buena actitud frente a los objetivos establecidos por la administración".

>>(En video) El momento en el que fiscal de la JEP recibe presunto soborno por caso "Santrich"

Para la época en que Bermeo se lanzó a la Alcaldía de Popayán, Opción Ciudadana llevaba unos dos años funcionando con ese nombre. Antes había sido conocido como el Partido de Integración Nacional (PIN), movimiento liderado por Luis Alberto Gil y otros políticos de Santander. Opción Ciudadana era la identidad del nuevo "bautismo", esa con la que sus dirigentes trataron de dejar atrás un pasado de cinco congresistas -entre ellos el propio Gil- condenados por parapolítica.

Un pasado de alianzas ilegales

Gil resultó condenado el 18 de enero de 2012 por la Corte Suprema de Justicia, por sus nexos con el Bloque Central Bolívar. Diez años atrás había llegado al Senado con el partido que él mismo fundó, Convergencia Ciudadana, y en 2003 apoyó la candidatura de Hugo Aguilar a la Gobernación de Santander. En la arena política de ese departamento, ambos han sido de toda relevancia. Venía de haber militado en el M-19, aunque cuando llegó al Congreso, excopartidarios como Gustavo Petro se referían a él como "un deslucido izquierdista sin escrúpulos".

"Gil Castillo salió a los medios de comunicación prometiendo sacar por lo menos diez escaños al Senado para el periodo 2006-2010,29 lo que condimentó con algunos episodios escandalosos, como blandir un fajo de billetes frente a una cámara de televisión, que le dispensó el mote de 'El hombre de la tula'", dice sobre él el fallo de la Corte Suprema en el cual salió sentenciado, junto con Alfonso Riaño, a siete años y medio en prisión por haber recibido apoyo de los paramilitares para llegar al Congreso.

"Su gestión como Senador, empañada con la presentación de apenas dos proyectos de ley, uno de los cuales defendía los designios de la Ley de Justicia y Paz, reflejaba su adherencia a la agrupación armada ilegal y el querer y voluntad en su consolidación y promoción, cumpliendo con su granito de arena en esa conspiración", señaló la Corte, la cual explicó que "Ante el decaimiento de la imagen que para ese entonces proyectaba el Movimiento Convergencia Ciudadana, para el año 2006 fue renovado como Partido de Integración Nacional".

Luis Alberto Gil alcanzó a estar 34 meses detenido. Salió en libertad en el mismo año en que fue condenado; al año siguiente estaba convirtiendo al PIN en Opción Ciudadana y, en 2015, Carlos Julián Bermeo era su ficha para llegar al poder de Popayán. Bermeo hizo lo posible por volverse alcalde: recorrió las calles payanesas, habló con la gente, escuchó sus quejas y preocupaciones. Pero, al final, sus aspiraciones políticas fueron derrotadas por un electorado que no lo reconoció en lo más mínimo.

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