8 May 2020 - 7:39 p. m.

Criminales han sido resilientes a la persecución del narcotráfico: Comisión de Política de Drogas

Miembros de esta organización a la que ahora pertenece el expresidente Juan Manuel Santos, aseguran que la persecución del narcotráfico solo ha fortalecido a las organizaciones criminales.

Redacción Judicial

 Europol estima que más del 99% de todos los ingresos procedentes de las drogas que se blanquean en Europa nunca son recuperados por las autoridades. / Archivo El Espectador.
Europol estima que más del 99% de todos los ingresos procedentes de las drogas que se blanquean en Europa nunca son recuperados por las autoridades. / Archivo El Espectador.

La Comisión Global de Políticas de Drogas, que reúne a 20 personalidades del mundo entre exjefes de estado, juristas y humanistas, presentó su informe anual esta semana. El documento se titula “La aplicación de las leyes de drogas: un nuevo enfoque sobre las élites de la delincuencia” y asegura que el negocio del narcotráfico se ha convertido en el mayor obstáculo para el crecimiento social y económico, especialmente en los países en vía de desarrollo. Sin embargo, la prohibición del consumo y tráfico de algunas sustancias, dice el informe, solo ha hecho que crezcan aún más las organizaciones criminales.

(En contexto: “Llevamos 45 años luchando contra las drogas y estamos peor que antes”: Juan Manuel Santos)

Este año se estrenó como comisionado el expresidente y exministro de Defensa Juan Manuel Santos, quien explicó el contenido del informe en entrevista con El Espectador. Según los miembros de la Comisión, que le han hecho contrapeso hace una década a la llamada "guerra contra las drogas", “la aplicación de la ley de drogas debe dejar de centrar sus objetivos en contener y eliminar los mercados, y orientarse más bien a gestionarlos”. Es decir, las estrictas leyes para controlar el tráfico y la producción de estupefacientes (en las que los países no se han puesto de acuerdo), si bien han permitido la captura de grades capos, no han solucionado el problema de fondo.

Al contrario, según la Comisión, el prohibicionismo ha ocasionado el nacimiento de nuevas bandas mucho más violentas. Explican que, si bien, la legalización de las drogas que hoy son ilícitas sería la salida a este círculo vicioso de violencia, “los grupos delictivos también pueden reorientar sus actividades para abastecer de drogas a los mercados ilegales en otras jurisdicciones”. Por ende, sostienen que, cualquier regulación requiere de un acuerdo internacional en la materia. 

La ley de drogas vigente parte de que, “si se restringe la producción de drogas y se interceptan las rutas del tráfico, los precios aumentarán y la demanda disminuirá”. No obstante, en la practica no es así. El documento afirma que, “según los cálculos del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), entre 2007 y 2017, a pesar de que se mantuvieron las medidas de reducción de la oferta, los precios al detalle de la heroína en Europa cayeron un 13 %, los de la cocaína, un 5 %, y los de la MDMA, un 8 % (...) aunque aumenten los costos, la demanda de los consumidores ha resultado ser muy resiliente frente a las subidas de precios”.

(Le puede interesar: Jamundí: entre narcos mexicanos y el deseo de sustituir la coca)

Además, en los últimos años se ha querido erradicar los cultivos, que además de las conflictivas técnicas, como la aspersión aérea, tienen otro agravante, según la Comisión: “contener la producción de cultivos ilícitos e interceptar las rutas del tráfico pueden ser un factor que contribuya a que la actividad se desplace hacia otras regiones, el conocido como 'efecto globo' o 'desplazamiento geográfico'”, explican. Incluso, los expertos sostienen que la militarización en pro de las políticas de “tolerancia cero” han beneficiado a los grupos y organizaciones que se lucran del negocio de las drogas.

Los expertos de la Comisón Global dicen que aumentar el pie de fuerza contra el narcotráfico no ha funcionado para algunos Estados, pues además de violencia, las organizaciones criminales recurren a la corrupción para asegurar su impunidad. Además, “a las operaciones militares se les suelen asignar menos salvaguardias y menos mecanismos de supervisión que a las operaciones policiales, y pueden convertirse en objetivos de la corrupción y la extorsión”.

Sin mencionar que cuando los estados emprenden ofensivas contra el narcotráfico a punta solo de armas, los grupos ilegales intentan alcanzar a la Fuerza Pública armándose hasta los dientes. “Las respuestas militarizadas para hacer cumplir la ley han socavado la seguridad y se han convertido en un factor importante en varios conflictos prolongados como, por ejemplo, en Afganistán, Colombia y Malí”, reza el documento. 

Recibe alertas desde Google News